Historias de los héroes y mitos gauchos

A falta de leyendas, Argentina tiene sus propios personajes míticos.

El papa Francisco es la última de las figuras que se unen a los héroes del país austral.

Archivo Portafolio.co

El papa Francisco es la última de las figuras que se unen a los héroes del país austral.

Tendencias
POR:
abril 13 de 2013 - 01:53 a.m.
2013-04-13

Argentina es país de ídolos a quienes se sigue con pasión y han sido mitificados para cohesionar en torno a los suyos una naciente identidad nacional, frente a la migración que pobló a esa nación.

Borges se lamentaba en 1962 diciendo: ‘no hay leyendas en nuestra tierra’, y en su estupendo estudio ‘Comediantes y mártires, Ensayo contra los mitos’, el sociólogo argentino Juan Jose Sebrelli sostiene que Gardel, Evita, el Ché y Maradona han suplido esa carencia.

Sebrelli se había hecho famoso hace medio siglo con su emblemático estudio ‘Buenos Aires vida cotidiana y alienación’, y en este nuevo trabajo analiza los orígenes, el auge y el final de estos personajes a quienes califica de míticos porque surgieron de condiciones precarias y escaparon de esa situación para ascender a la fama y terminar en tragedias.

Gardel huye de Uruguay con su madre, crece en el Mercado de Abasto rodeado de delincuentes, asciende usando el sexo y llega hasta París para lograr el reconocimiento máximo.

Cuando descubre el cine como vehículo de máxima difusión y emprende el frenético ciclo de presentaciones por el mundo, muere en el accidente de Medellín.

Evita huye de Los Toldos hacia Junín y busca en el espectáculo su ascenso, hasta que se encuentra con Perón y ello cambia su vida. El balcón presidencial será su escenario, su crítica a los poderosos será tomada como la expresión de los débiles. Su cadáver embalsamado recorrerá el mundo por un tiempo mayor al de su vida pública y su imagen será utilizada por la derecha y la izquierda.

El Ché provenía de una familia aristocrática venida a menos, emprendió el viaje en motocicleta, fue a Centroamérica, donde se encontró con Fidel. Las controversias del Ché con los soviéticos, los malos resultados de sus políticas económicas, las reacciones por su estilo autoritario y su fracasada experiencia en África lo llevaron a su aventura final en Bolivia.

Maradona nace en una barriada pobre, logra reconocimiento mundial gracias a la televisión. Llegó a autodenominarse ‘el Ché Guevara del fútbol’, fue a buscar la cura a su drogadicción en Cuba, se tatuó la figura de Guevara en el brazo y a ellos dos les erigió estatuas.

Se creó una religión en torno a su persona, se enfrentó a la FIFA pero fue amigo de todos los gobiernos, y su ocaso marcado por el vicio y el fracaso son un triste epílogo.

La llegada del papa Francisco se une a las figuras emblemáticas argentinas. A pesar de la inteligencia y la sólida formación, resta ver si logra modificar la curia romana, mientras viva a pocos kilómetros el papa emérito.

Beethoven Herrera Valencia

Especial para Portafolio