Indignación por altos costos de charlas universitarias

Estudiantes se quejan en Estados Unidos por conferencias en las que famosos como el actor Kevin Bacon o la comediante Sarah Silverman, por ejemplo, cobran más de 50.000 dólares.

Kevin Bacon cobró 70.000 dólares por su charla en la Universidad de South Florida.

EFE

Kevin Bacon cobró 70.000 dólares por su charla en la Universidad de South Florida.

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septiembre 22 de 2014 - 05:03 p.m.
2014-09-22

Cientos de estudiantes en la Universidad de South Florida se levantaron gritando cuando el actor Kevin Bacon, de 56 años, subió al escenario para hablar sobre filantropía, compromiso social y el pasatiempo que él inspiró: “Los seis grados de separación de Kevin Bacon”.

“Estamos en 1994 y yo me ocupo de mis asuntos, haciendo películas y tratando de mantener a mi familia y de golpe empiezan a hablarme de este juego”, dijo Bacon, famoso por su papel de rebelde bailarín en la película de 1984 “Footloose”. “Había despegado cuando ese juego con consumo de alcohol se propagaba por las universidades, y pensé que yo iba a ser responsable de todo ese alcoholismo juvenil”.

La multitud rió mientras Bacon caminaba vestido con jeans negros y una chaqueta de cuero negro, contando chistes y transmitiendo sus impresiones. Bacon cobró US$70.000 por la charla de abril en el campus de Tampa.

Desde California hasta Nueva York, las universidades públicas pagan habitualmente honorarios que superan los cuatro años de enseñanza por charlas que duran poco más de una hora. La práctica está siendo analizada luego de que estudiantes de la Universidad de Nevada en Las Vegas protestaron por los honorarios de US$225.000 pagados a Hillary Clinton en junio. Una revisión de los registros en universidades estatales de California, Nueva York y Florida realizada por Bloomberg News muestra un mercado rico para quienes tienen algo para decir, independientemente de los logros académicos tradicionales.

“Es una situación bastante lamentable que no podamos dar becas a estudiantes necesitados pero que podamos tirar todo este dinero a un orador famoso”, dijo Pablo Eisenberg, investigador sénior en la Escuela Superior McCourt de Política Pública en la Universidad Georgetown.

INDIGNACIÓN

Las universidades de California llevan pagados más de US$7,5 millones por discursos y actuaciones desde 2012, incluidos US$110.000 por el cantante Tony Bennett y US$75.000 por el actor William Shatner. (Vea una galería con los cobros de los famosos en sus charlas universitarias).

Las escuelas superiores de Florida pagaron más de US$2 millones, incluidos US$65.000 por el exrepresentante estadounidense Ron Paul, US$63.200 por el entrevistador televisivo Larry King y US$50.000 por la comediante Sarah Silverman.

En el sistema de la State University of New York, donde sólo cuatro de las 10 escuelas superiores más importantes aportaron datos, los oradores cobraron más de US$182.000 desde 2012, incluidos US$55.000 al velocista sobre hielo Apolo Ohno.

Los honorarios “ponen en evidencia la mala orientación que aqueja a nuestras universidades”, dijo David Neidorf, presidente de Deep Springs College, en Big Pine, California. Los 26 estudiantes de la escuela hacen trabajo manual en una finca ganadera del desierto, mientras leen a autores como Shakespeare y Karl Marx.

“Honorarios de cinco dígitos por una charla, no digamos a famosos, son una vergüenza para cualquiera que se interese por la vida moral e intelectual de las universidades”, dijo en un correo electrónico.

A pesar de sus costos, las charlas suelen tener poca sustancia. En 2006, el cineasta Spike Lee cobró US$25.000 por una charla inaugural de 10 minutos en la Kean University en Union, Nueva Jersey. Este año, hablar a los graduados presentes sobre su época universitaria plagada de alcohol, le valió una suma similar al comediante Darrell Hammond.

En Florida, donde las cuotas para actividades estudiantiles han aumentado cuatro veces desde 1994, los oradores famosos han encontrado algunos de sus pagos más lucrativos.

Cuatro años de enseñanza a nivel estatal en la Universidad de Florida en Gainesville cuestan alrededor de US$25.000. El fundador de Buzzfeed, Jonah Peretti y la personalidad televisiva Bill Nye ganaron cada uno más que eso en charlas de US$40.000 a estudiantes cuyas cuotas para actividades, cobrables sobre las de enseñanza, pagaron la factura.

EMPRESARIOS NOVATOS

En general, suelen ser estudiantes los encargados de reclutar a los oradores y de aprobar la remuneración. Dado que la mayoría tiene poca experiencia negociando contratos, las agencias de talentos que cobran un porcentaje de los honorarios por hablar desempeñan un papel desmesurado, dijo Eisenberg.

Las escuelas superiores, las agencias y algunos estudiantes dicen que los oradores constituyen una parte clave del aprendizaje. “Es fundamental ver a personas reales en un escenario”, dijo Theo Moll, vicepresidente de la división institutos superiores y universidades de la Keppler Speakers Bureau en Arlington, Virginia. “También es de enorme valor dar prestigio a la universidad”.

Woodra Keane, estudiante que dirige la serie de conferencias de la Universidad de South Florida, dijo que son “fuertemente motivadoras”.

En el sitio Web de Keppler Speakers figuran el entrenador de básquetbol Phil Jackson de los New York Knicks, la primatóloga Jane Goodall y el cofundador de Apple Inc. Steve Wozniak entre los oradores universitarios con honorarios superiores a US$50.000. Goodall ganó US$60.000 por su charla del 9 de septiembre en South Florida.

Por su parte, el costo de la universidad crece rápidamente. El precio de asistir a una universidad pública aumentó 163 por ciento desde 1994 hasta un promedio de US$15.000 anuales, según datos federales. La deuda estadounidense correspondiente a créditos estudiantiles se triplicó en el último decenio hasta más de US$1,1 billones.

En Florida y en otras partes, las cuotas para actividades estudiantiles –que cubren cosas como atletismo, clubes y oradores- contribuyen a impulsar el aumento.

“Tenemos un presupuesto bastante grande, o sea que rara vez el dinero es un problema”, dijo Corey Flayman, presidente del Accent Speaker’s Bureau en la Universidad de Florida, que se autodefine como el grupo de oradores a cargo de estudiantes más grande en los Estados Unidos.

Las cuotas para actividades en la facultad aumentaron más de 450 por ciento desde 1994, superando el aumento de 175 por ciento de la enseñanza. Para los residentes de Florida, la enseñanza tiene un costo de US$3.152 anuales. Las cuotas cuestan US$3.160.

PRESTIGIO DE PRINCETON

La facultad desembolsó US$43.000 por una charla del multimillonario Mark Cuban, que es propietario del equipo profesional de básquetbol, los Dallas Mavericks y US$60.000 por Vince Gilligan, quien creó la serie televisiva “Breaking Bad”. El grupo Accent también organizó charlas de ex presidentes, del fiscal general estadounidense y de jefes de Estado extranjeros.

Flayman, de 21 años, estudiante de último año de marketing, dijo que son pocos los estudiantes que se quejan del costo.

La universidad de Harvard, Princeton y otras escuelas superiores de alto nivel rara vez cobran a los estudiantes o recurren a fondos para atraer oradores. En la universidad de Oxford, expresidentes y líderes extranjeros aceptan las invitaciones sin cobrar.

“Nunca hemos pagado honorarios por hablar”, dijo Mayank Banerjee, presidente de Oxford Union, la asociación de debates de la escuela superior. “Confiamos en el prestigio de la institución”.

Las escuelas superiores estadounidenses que pagan siguen el modelo del mundo empresarial, dijo Eisenberg. Los bancos y los grupos comerciales llegan a pagar honorarios por US$1,5 millones para atraer talentos de primera línea a los encuentros y conferencias.

En la universidad, muchos oradores reflexionan sobre sus épocas en las casas de altos estudios y el camino al éxito. Los discursos pueden variar desde rutinas de comedia hasta discusiones serias sobre acontecimientos actuales y suelen incluir sesiones de preguntas y respuestas. John Legend canta inclusive.

En South Florida, Bacon habló de su organización benéfica, sixdegrees.org, que se propone conectar a los famosos con otras organizaciones benéficas pequeñas para generar conciencia respecto de los problemas sociales. Hablando sin un discurso preparado, abarcó temas como su aniversario de casamiento, el nacimiento de sus hijos, el poder de los medios sociales y su carrera cinematográfica.

Marie Sheehy, agente que representa a Bacon en el circuito de charlas, se negó a hacer declaraciones. El actor comenzó minimizando sus habilidades oratorias. “Soy mucho mejor cuando otros preguntan”, dijo. “Y mejor cuando el texto no lo escribo yo”.
Bloomberg