Industria de servicios para la tercera edad

Comfama, en Antioquia, lidera una iniciativa que pretende mejorar la atención a esta población.

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abril 19 de 2013 - 04:34 a.m.
2013-04-19

En Medellín, no Antioquia, por cada 100.000 jóvenes menores de 30 años, hay 44 personas con más de 60 años. Y en el país, esa tasa es de 22.

Ese es uno de los indicadores que se han analizado en esa capital para concluir que es hora de crear servicios acordes a las expectativas de vida de este grupo de la población.

El tema lo ha movido por estos días la caja de compensación Comfama, que también detectó que de sus 700.000 afiliados, 250.000 tienen más de 50 años. De este último grupo, 75.000 reciben una cuota monetaria y son mayores de 60 años.

Sofía Botero, subdirectora de cooperación nacional e internacional de la entidad, dice que al identificar a la población la caja se ha concentrado en estudiar este grupo de población.

Explica que hoy día la mayoría de programas de la tercera edad es brindadas por el Estado y el sector público para personas de muy bajos ingresos, como una perspectiva de asistencia y de protección social.

Y en el otro extremo aparece una oferta de servicios muy costosos para adultos mayores de altos ingresos.

“No disponemos de una oferta masiva de servicios para personas de la tercera edad porque solamente hasta ahora empezamos ver tendencias de mayor población en Antioquia”, señaló.

Comfama empezó a estructurar un programa integral de servicios, que arranca en alianza con Suramericana de Seguros.

El programa ‘50+’, la caja de compensación de Antioquia incluye un programa de preparación para la jubilación y también un programa de servicios direccionado y ‘empaquetado’, con un cobro anual.

“Además, estamos con muchas de nuestras empresas afiliadas mirando la posibilidad de crear una industria potente de servicios para la tercera edad”, dice Sofía Botero. En ese camino, también se avanza en acuerdos con firmas como el Metro y Bancolombia.

Las expectativas

Los estudios demostraron cinco necesidades básicas que tenían las personas de la tercera edad.

La primera es relacionada con la seguridad económica.

Es común que entre este tipo de población surjan inquietudes como ‘de qué ingresos dispongo hoy, de qué habilidades dispongo para aprovechar en el resto de vida laboral que me quede y qué ingresos adicionales podría tener además de mi jubilación para más adelante’.

La segunda tiene que ver con los problemas de salud, cómo garantizar un envejecimiento activo y saludable.

Además, una tercera necesidad tiene que ver con el derecho a garantizarles una movilidad segura con el acceso a espacios físicos, y vivienda adecuada.

Adicionalmente, otra de sus inquietudes tiene que ver con identificar actividades para el uso del tiempo libre, estableciéndo relaciones sociales más activas que reemplacen las que crearon durante su vida laboral.