Jóvenes chinas compiten por el amor de los multimillonarios

Cerca de mil jovencitas chinas compiten, como en un concurso de belleza para conquistar el corazón de los adinerados candidatos

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agosto 30 de 2012 - 12:12 a.m.
2012-08-30

Por un gran edificio del sudoeste de Pekín, con vestidos elegantes y zapatos de cintas, han desfilado una a una, concentradas en rellenar un formulario con su peso y sus medidas, cerca de mil jóvenes chinas que compiten, desde hace algún tiempo, para ser una de las 50 seleccionadas que tendrán la suerte potencial de casarse con un multimillonario.

Vestidas como si fuesen a participar en un concurso de belleza, todas tiene la oportunidad de presentar su entrevista con el consultor del ‘Club de Empresarios de China’, una agencia matrimonial para las grandes fortunas del país.

Las pruebas de acceso incluyen multitud de aspectos que van desde la apariencia física hasta a la educación familiar, pasando por la compatibilidad astrológica.

La ganadoras tendrán la oportunidad de conocer a uno de los 32 hombres inscritos en el ‘Club de Empresarios de China’, con, al menos, 100 millones de yuans (12,5 millones de euros) cada uno.

Absorbidos por su trabajo y con dificultades para encontrar su alma gemela, los chinos cada vez recurren a las citas concertadas.

El mercado matrimonial está en plena expansión.

El “Club” de empresarios solteros acepta a los hombres después de haber verificado su nivel de ingresos y de que abonen unos gastos de inscripción de 200.000 yuans (25.000 euros).

La mitad de los inscritos está divorciado y el 50 por ciento de ellos tiene ya uno o dos hijos.

Las mujeres deben tener entre 20 y 28 años, medir como mínimo 1,65 metros, ser guapas, dulces y con un diploma que acredite al menos dos años de estudios superiores, según los requisitos exigidos.

El fundador de este concurso, Cheng Yongsheng, explica que también se tiene en cuenta el carácter de las mujeres durante un proceso de “exámenes en profundidad”, que dura dos meses, en los que son entrevistados junto a sus familias.

La riqueza del futuro marido no debe ser la primera motivación de las candidatas, asegura.

“No necesito ser muy rica. Solo deseo llevar un buen nivel de vida”, explica Zeng Xie, una de las candidatas.

La joven de 25 años y muy maquillada está acompañada por su madre en este día tan importante. La progenitora, como muchas madres chinas, se preocupa ante la idea de que su hija no encuentre la horma de su zapato.

“Las metas que se ha fijado son un poco altas”, se queja Niu.

“Los jóvenes de hoy trabajan y están tan ocupados que no tienen tiempo de conocerse”, añade Niu.

Aunque no existen estadísticas oficiales sobre la evolución de la edad media a la que los chinos se casan, se considera que se ha retrasado por el estrés de los estudios y de la vida profesional.

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