Leer autores clásicos estimula el cerebro

Un placer que estructura la personalidad y ayuda a reflexionar.

La lectura fortalece el cerebro.

Archivo Particular

La lectura fortalece el cerebro.

Tendencias
POR:
enero 16 de 2013 - 12:51 a.m.
2013-01-16

Leer a autores clásicos, como Shakespeare, Wordsworth o T.S. Eliot, estimula la mente, y la poesía puede ser más beneficiosa en terapias que los libros de autoayuda, según un estudio de la Universidad inglesa de Liverpool.

Expertos en ciencia, psicología y literatura inglesa de dicha universidad han monitoreado la actividad cerebral de 30 voluntarios que leyeron primero fragmentos de textos clásicos y después esos mismos pasajes traducidos a “lenguaje coloquial”.

Los resultados, que se presentarán esta semana en una conferencia, muestran que la actividad se dispara cuando el lector encuentra palabras inusuales o frases con una estructura semántica compleja, pero no reacciona cuando ese mismo contenido se expresa con fórmulas de uso diario.

Esos estímulos se mantienen durante un tiempo, potenciando la atención del individuo, según el estudio, que utilizó, entre otros, textos de autores ingleses como Henry Vaughan, John Donne, Elizabeth Barrett Browning o Philip Larkin.

Los expertos descubrieron que la poesía “es más útil que los libros de autoayuda”, ya que afecta al hemisferio derecho del cerebro, donde se almacenan los recuerdos autobiográficos, y ayuda a reflexionar sobre ellos y entenderlos desde otra perspectiva.

“La poesía no es solo una cuestión de estilo. La descripción profunda de experiencias añade elementos emocionales y biográficos al conocimiento cognitivo que ya poseemos de nuestros recuerdos”, explica el profesor David, encargado de presentar el estudio.

Tras este descubrimiento, los expertos buscan ahora comprender cómo han podido afectar a la actividad cerebral las continuas revisiones de algunos clásicos de la literatura para adaptarlos al lenguaje actual, como ha ocurrido con las obras de Charles Dickens.

LAS INVESTIGACIONES DE LAS ZONAS CEREBRALES

Han demostrado que la lectura activa el sistema del habla y permite establecer relaciones entre el sistema visual y la comunicación hablada y escrita. Incluso, en la edad adulta provoca en el cerebro la redistribución de una parte de sus recursos, logrando retardar enfermedades degenerativas como el Alzheimer o la demencia senil. Además, se ha constatado que la alfabetización, a edad adulta, tiene el mismo impacto en el cerebro que el aprendizaje durante la infancia, lo cual confirma que estimularlo con lectura algo elevada supone un ejercicio múltiple para el cerebro.