Lei Jun, empresario chino, es el 'Steve Jobs oriental'

El empresario chino es un admirador confeso del fundador de Apple. Fue el empresario del año 2014, según la revista ‘Forbes’.

El año 2014 fue el de la explosión de Lei Jun y su empresa, Xiaomi, declarada la compañía emergente de mayor valor del año.

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El año 2014 fue el de la explosión de Lei Jun y su empresa, Xiaomi, declarada la compañía emergente de mayor valor del año.

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abril 09 de 2015 - 12:54 a.m.
2015-04-09

Imitador de Steve Jobs a la hora de vestir -jeans, camisas oscuras-, Lei Jun aborrece que comparen su firma comercial con la multinacional de la manzana mordida.

Tiene 45 años y pertenece a esa nueva generación de gurús chinos de la informática que, como sus amigos y rivales Pony Ma, Robin Li o Jack Ma, está dando tanto de qué hablar.

Para Xiaomi, la empresa que dirige Lei Jun, 2014 fue en verdad el de la explosión, ya que fue declarada la compañía emergente de mayor valor del año. Además ese año fue cuando dio su primer salto internacional, comenzando a vender con éxito en mercados asiáticos como Malasia, Indonesia, India, Singapur y Filipinas.

Ello coincidió con la llegada a la firma del directivo brasileño Hugo Barra, quien dejó sorpresivamente la vicepresidencia de Google para asumir las operaciones internacionales de Xiaomi.

Barra ha sido el gran encargado de diseñar una estrategia para que la marca de Lei llegue pronto a Europa y EE. UU., donde medios especializados y páginas de internet tecnológicas ya siguen con pasión cada lanzamiento de nuevos productos de la firma.

Los medios norteamericanos no dudan en referirse a los teléfonos inteligentes de Xiaomi como “los mejores móviles no a la venta en EE.UU.”.

EMPRESARIO TODOTERRENO

Nacido el 16 de diciembre de 1969 en la ciudad de Xiantao, en la provincia central china de Hubei, Lei tiene, pese a su relativa juventud, más de 20 años de experiencia en el competitivo mundo de la tecnología.

Tras licenciarse en ingeniería por la Universidad de Wuhan, en su provincia natal, comenzó a trabajar en 1992 para Kingsoft, firma especializada en software y conocida por sus programas de edición de textos, antivirus y juegos.

En 1998 ya era el presidente de la compañía, un puesto que abandonó en 2007. Antes, en el año 2000, fundaba JoYo, una librería online que, ocho años después, vendería a Amazon por 75 millones de dólares.

También en 2008 comenzó a presidir UCWeb, un navegador para móviles, y el 6 de abril de 2010, finalmente, fundó con su amigo Lin Bin la compañía Xiaomi.

Es por tanto un empresario todoterreno, sin miedo al fracaso o a experimentar, que ha pasado por todos los sectores posibles del mundo tecnológico, desde el software al hardware, el comercio electrónico, los móviles o los ordenadores.

Esto explica en parte la original estrategia que Lei sigue en Xiaomi, muy diferente a la de esa Apple con la que tantas veces es comparado. “Somos en realidad una firma de internet, que, a partir de un negocio iniciado en móviles, quiere luego vender en la red”, defiende el empresario.

Un recurso al que Xiaomi sí suele acudir son las ventas relámpago, en las que un móvil o tableta se ofrece a un precio especialmente bajo en un lapso de tiempo determinado: con esta estratagema la firma de Lei Jun ha llegado a vender 100.000 aparatos en una flash sale por internet de tan solo 90 segundos.

PRESENTACIÓN AL ESTILO JOBS

A primera vista, sin embargo, es fácil comparar a ambos, dado el interés que siempre pone Lei en imitar, cuando no en parodiar, a Jobs en las formas.

En las presentaciones de los productos de Xiaomi, que suelen escenificarse en el Centro de Convenciones de la Zona Olímpica de Pekín, Lei Jun aparece enfundado en vaqueros y con jersey oscuro de cuello largo.

Camina por el escenario con lentitud, da vueltas a la tarima mientras ofrece una charla sobre la importancia de la conectividad y, finalmente, muestra al público la nueva propuesta de Xiaomi, acompañada de grandes fotografías.

El empresario chino es un admirador confeso del fundador californiano de Apple, a quien también se asemeja en su carácter obsesivo por el trabajo (dicen que trabaja 100 horas semanales, lo que no debe de ser fácil de compaginar con una esposa y dos hijos).

EFE