Ley seca, un autogol para el comercio

La prohibición a la venta y consumo de licor en Bogotá en época de Mundial deja más de 70.000 millones de pesos en pérdidas.

Centros comerciales acogieron a los aficionados.

Archivo Portafolio.co

Centros comerciales acogieron a los aficionados.

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junio 26 de 2014 - 01:01 a.m.
2014-06-26

La prohibición a la venta y el consumo de licor, durante los días que juega la Selección Colombia en Brasil, no solo les está ‘aguando’ la fiesta a los bares, hoteles y restaurantes de la capital.

La ley seca, medida con la que las autoridades quieren frenar los hechos vandálicos, los accidentes de tránsito, los homicidios y las riñas en las ciudades, le estaría aguando el bolsillo a por lo menos 500.000 colombianos.

“Están todos los actores de la cadena que trabajan para la industria de bares y comercializadores, importadores y productores de bebidas alcohólicas.

No solo son los propietarios de los establecimientos, también están los taxistas, artistas, empresas de hielo, transportadores y despachadores”, explicó Camilo Ospina, presidente de Asobares.

El dirigente gremial dijo que por las cinco veces en las que se ha decretado, la ley seca en Bogotá, por motivos electorales o deportivos, sus agremiados no han podido percibir ni un solo peso de utilidad.

“Es más, nosotros habíamos calculado un ingreso diario adicional de 30 por ciento por el Mundial de fútbol”, anotó.

Un estudio realizado en el 2010, año en el que se decretó tres veces la prohibición temporal a la venta y consumo de bebidas alcohólicas, la medida dejó 62.000 millones de pesos en pérdidas.

“Este año ya pasamos hace rato por esa cifra, pues las inversiones que han hecho los hoteles, los restaurantes y los bares en televisores y tecnología para ofrecerles a sus clientes un mejor espectáculo es incalculable”, asegura Ospina.

En su opinión, los ‘goleadores’ de la ley seca son los vendedores ambulantes y el mercado negro “que no pagan impuestos y que están en las esquinas vendiendo licor de dudosa procedencia”.

Para evitar más pérdidas en el sector, Asobares le propuso a la Alcadía y a la Policía que la medida de ley seca no se aplique en bares, hoteles y restaurantes.

Otra iniciativa es que solo se aplique en la UPZ o cuadrantes en los que ocurren incidentes de vandalismo o riñas, ya identificados por la Policía.

En últimas, el gremio propone que no implemente la prohibición teniendo en cuenta los bueno resultados y el buen comportamiento de la ciudadanía.

EL JUEVES PASADO, POR PROHIBICIÓN SE DEJARON DE FACTURAR 30.000 MILLONES DE PESOS

Fenalco reveló ayer que las pérdidas para el comercio de Bogotá el jueves pasado, día en que jugó la selección Colombia contra Costa de Marfil, ascendieron a los 30.000 millones de pesos.

“El tema es que, independiente de la ley seca, se paraliza el comercio. Pero la ley seca hace que las ventas que se dispararían en todo lo que tiene que ver con la fiesta alrededor del fútbol, que no solo es licor, sino alimentos, transporte público, hotelería, camisetas, una cantidad de cosas, tampoco se muevan", dijo Juan Esteban Orrego, director de Fenalco Bogotá.

Pero la situación más caótica, según el gremio de los comerciantes, la viven los bares, restaurantes, hoteles y hasta tiendas de barrio, que hicieron grandes inversiones en preparación para el Mundial comprando televisores de pantalla plana, proyectores, sistemas de sonido, y hasta armaron escenarios para el público y no han podido facturar siquiera lo de un día normal.

UN TERCIO DE LAS VENTAS

Un bar en Ciudad Salitre, al occidente de la capital, asegura que las ventas el jueves pasado fueron de 3,4 millones de pesos, mientras que el martes 10 de septiembre del año pasado, día en que Colombia jugó contra Uruguay por la eliminatoria al Mundial de Brasil, facturó 8,2 millones de pesos.

Pedro Vargas y Christian Pardo Quinn

Redacción Portafolio