Limpiar la ducha es clave para eliminar los gérmenes

Un nido de microbios pueden inundar la piel en el momento del baño.

Archivo Portafolio.co

Ducha

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septiembre 16 de 2011 - 11:00 p.m.
2011-09-16

 

Si a usted le gusta cantar bajo el agua de la ducha y no quiere tener que preocuparse por otra cosa, antes de pasar el jabón y la esponja por su cuerpo, utilice regularmente un detergente para limpiar el cabezal del irrigador.

Además de necesario y refrescante, el baño puede ser una fuente de relajación y bienestar.

Sin embargo, para que el chorro de agua también sea saludable y seguro, es bueno que tenga en cuenta unas sencillas medidas encaminadas a evitar los riesgos de la electricidad, los resbalones y las caídas, así como el contagio de infecciones.

El interior de un cabezal de ducha tiene las condiciones ideales para el desarrollo microbiano, según la bióloga Leah M. Feazel, de la Universidad de Colorado, coautora de un estudio que halló en este elemento del baño gérmenes conocidos como micobacterias, que pueden causar enfermedades pulmonares en personas con sus defensas orgánicas debilitadas.

La ducha crea partículas minúsculas que pueden llegar muy lejos. Así, estos gérmenes pueden “abandonar su guarida” y ser inhalados por quien recibe el agua.

Para evitar riesgos, conviene utilizar un cabezal de metal, en lugar de uno de plástico con recubrimiento de metal, así como reemplazar esta pieza al menos tres veces al año, ya que limpiarla es complicado y quizá sólo sea parcialmente efectivo, según Feazel.

El tipo de bacteria que se desarrolla en el cabezal de la ducha, denominada Mycobacterium avium, está relacionada con complicaciones pulmonares, y pertenece a la misma familia de gérmenes que la bacteria de la tuberculosis, la Mycobacterium tuberculosis.

Los investigadores de Colorado encontraron “niveles muy elevados” de esta bacteria en el 30 por ciento de los 50 cabezales de ducha analizados, escogidos al azar en nueve ciudades distintas.

Algunos eran, incluso, hasta 100 veces más altos que los de las tuberías domésticas de suministro de agua.

Según se explica en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), donde se publicó el estudio, la Mycrobacterium avium forma una biopelícula o ecosistema de microbios, que se adhiere al interior del cabezal, lo que le permite permanecer en ese lugar de forma estable.

No sólo lluvia de bacterias

Cuando el agua cae del cabezal, dicen los científicos, distribuye las gotas llenas de bacterias que fácilmente pueden ser inhaladas por la persona que se está duchando, llegando hasta los pulmones y poniendo e peligro la salud.

Pero además del riesgo infeccioso que puede entrañar un cabezal de la ducha deficientemente higienizado, el baño en general es uno de los lugares de la casa donde ocurren más lesiones derivadas de accidentes domésticos, muchos de los cuales sobrevienen por descuidos o distracciones e imprudencias, la mayoría evitables.

Según Facua-Consumidores en Acción, una ONG española dedicada a defender los derechos de los consumidores, las contusiones, fracturas y otras heridas originadas por caídas, choques o golpes, los cortes y las quemaduras son las lesiones de mayor incidencia en el hogar.

“En el baño, en concreto, los resbalones son las principales causas de lesiones, destacando los sufridos durante la ducha. Aunque afectan a todos, los niños, ancianos y discapacitados suelen resultar especialmente perjudicados”, señala Facua.

Para prevenir accidentes, esta organización aconseja “poner delante de la tina, o en cualquier zona expuesta a humedad y salpicaduras, los tapetes que convengan, y mantener secos los suelos, recogiendo inmediatamente el agua y ventilando el baño en caso de acumulación de vaho y humedad”.

Los expertos recomiendan

Secarse inmediatamente después de ducharse o bañarse, y no andar descalzo, con los pies mojados.

Además, dicen que es bueno colocar adhesivos o cualquier otro elemento antideslizante en el suelo de la tina o de la ducha.

Dejar la toalla lo más cerca posible de la ducha, a una altura conveniente, y en el caso de los ancianos y discapacitados, instalar en la pared de la tina o de la ducha una barra de sujeción que les permita entrar, salir y desplazarse dentro, es otra medida de seguridad sugerida por los expertos.

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