En lucha contra el Sida, faltan campañas hacia los jóvenes

Hay una generación que no escucha hablar del virus y se confía

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noviembre 30 de 2012 - 11:34 p.m.
2012-11-30

Estamos en un momento de contradicciones frente al sida. Por un lado, luego de 30 años de investigaciones, la infección por VIH es vista con otros ojos; ya no se trata de la enfermedad mortal y desconocida, hoy es una condición controlable, y gracias a los tratamientos y avances médicos, los pacientes pueden vivir mucho más tiempo.

Pero, a la vez preocupa que entre los grupos más afectados estén las personas entre los 15 a 34 años, y llama la atención una tendencia cada vez más creciente en la población de 15 a 24 años, según el Informe Mundial de la Lucha Contra el Sida Colombia 2012.

Para Guillermo Prada, médico infectólogo, esto ocurre porque “hace unos años todos los días encontraba uno un comercial sobre el VIH en la televisión, había campañas educativas por todas partes y un esfuerzo mancomunado; pero, estas últimas generaciones están creciendo sin saber del virus y además son increíblemente promiscuas”.

PRIORIDAD

En Colombia, entre 150 y 160 mil personas podrían estar infectadas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), según un estudio reciente realizado por Onusida Colombia.

Podrían ser más.

La enfermedad se considera una prioridad de salud pública y dado al alto costo que implica su atención, todas las actividades de diagnóstico, tratamiento, seguimiento y control están contempladas en el Plan Obligatorio de Salud (POS), tanto para el régimen contributivo como para el subsidiado (POSS) y para los regímenes de excepción.

Pero, pese a las campañas, muchos casos se presentan, como dice Luis Moreno, coordinador de Onusida Colombia, “porque no existe una conciencia sobre el uso adecuado del condón en las relaciones sexuales y tampoco hay preocupación sobre la posibilidad de estar infectado”.

Como las consecuencias sobre la salud pueden verse incluso hasta 5 o 10 años después de haber adquirido el virus, algunas personas asisten al especialista solo cuando su salud se ha deteriorado, perdiendo la oportunidad de tener un diagnóstico y un tratamiento oportuno, y por ende, calidad de vida.

El informe presentado por Onusida 2012 pone de manifiesto progresos importantes en la prevención y en el tratamiento del VIH/Sida en los dos últimos años.

El número de personas con acceso a ellos aumentó un 60 por ciento; las nuevas infecciones se han reducido a la mitad en 25 países, y las muertes relacionadas con sida han disminuido en una cuarta parte desde el 2005.

EN RIESGO

Pero, si hay algo que no ha cambiado es la forma de combatir el virus, lo que se relaciona directamente con el autocuidado y la prevención, así como tener la claridad de que si bien los esfuerzos están más concentrados en la población de riesgo (los hombres que tienen sexo con hombres, los que tienen un número grande de compañeros sexuales y no se protegen y los usuarios de drogas intravenosas y trabajadores sexuales) todos estamos expuestos a adquirir la infección.

“Con una sola relación sexual sin protección, la persona ya está en riesgo de contraer VIH”, precisa Prada, quien destaca la importancia de prevenir y de realizarse la prueba para detectar la infección.

DESAFÍOS DEL PAÍS ANTE EL VIH

La epidemia en el territorio nacional está concentrada en la población de riesgo, sin embargo, el aumento de los casos en jóvenes, el diagnóstico tardío y las pocas campañas de prevención son retos que aún enfrenta el país.

“Para que el dictamen se realice a tiempo es necesario capacitar a todos los médicos frente al tema, porque los especialistas necesitamos que nos colaboren para poder tratar a un mayor número de personas”, señala Carlos Castañeda, infectólogo de Vital Salud del Caribe.

En el caso de las campañas de prevención, el delegado para Colombia de Onusida, explica que en 2013 se realizarán una serie de videos que van dirigidos a los jóvenes, en los cuales se busca sensibilizarlos frente al tema, y la herramienta de difusión serán las redes sociales y el portal Youtube.

Otro propósito es dejar de ver el VIH con ojos de desprecio o discriminación, como también suele pasar, y recordar que nadie es ajeno a esta situación.

Tatiana Lizarazo C.

Redactora Especiales CEET

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