‘Ahora podemos comprar lo que antes no soñábamos tener'

Amelia Toro habló con Portafolio.co sobre un mercado que en el que lleva más de 20 años ‘desfilando’.

Amelia Toro, diseñadora colombiana.

Archivo particular

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Lujo
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septiembre 14 de 2015 - 03:21 p.m.
2015-09-14

Por las manos que elaboran las exclusivas prendas Chanel pasan los tejidos que hacen de las prendas de Amelia Toro artículos de lujo.

Sin ir tan lejos – y aunque nunca ha negado que en Colombia tiene sus raíces – la diseñadora manizaleña siempre ha afirmado que sus alas son ‘made in’ Nueva York. Para ella, las semanas de la moda en las capitales de alta costura son ya una rutina y su nombre es una marca que se ‘codea’ con las grandes casas de lujo del mundo.

Su nombre – junto con los de otras marcas nacionales como Mario Hernández – silencia las discusiones que cuestionan si las marcas colombianas pueden ser consideradas parte de este segmento: aunque los diseñadores demuestran con su recorrido y productos que sus maniquíes merecen un lugar en la vitrina, varios expertos cuestionan que ya puedan exhibirse en el mismo renglón de nombres como Burberry y Louis Vuitton.

“Están en camino. Ya están construyendo una historia. Su exclusividad y ubicación influencian entrar a esta categoría”, apunta Camila Villamil, autora del blog So Sophisticated.

“En muchas ocasiones, las marcas nacionales tienen mejor percepción en el exterior que al interior del país. Pero estos productos ‘made in’ Colombia son competidores fuertes en el escenario internacional porque sus consumidores conocen de su prestigio. Los nombres extranjeros suelen sonar más porque su publicidad es más fuerte”, añade Marco Pastrana, experto en el tema.

Pastrana también señala que esa ‘subestimación por lo nuestro’ no nos lleva a ver que artículos nacionales como las mochilas wayúu son lujo y que no siempre el precio delimita este segmento.  “Un claro ejemplo es el ‘Panamá hat’. Tiene un método de producción similar al sombrero vueltiao pero ellos han sabido posicionar mucho mejor el producto”, resalta el experto.

Toro habló con Portafolio.co sobre lo que mejor conoce: el lujo.

¿Amelia Toro es lujo?

Sus tejidos, su confección, su diseño, su posicionamiento y su exclusividad en el mercado nos permiten etiquetarnos como tal.

La calidad de nuestros tejidos es exclusiva, sin contar con que son manufacturados en las textileras Premium de Europa, que también laboran con marcas como Lanvin y Chanel.

Amelia Toro es una marca de lujo por como son confeccionadas sus prensas: elaboradas a mano de principio a fin por una sola persona especializada y con técnica de alta costura.

¿En dónde tienen presencia?

Estamos dentro de boutiques como Barneys, en Nueva York, y Maxfields, en Los Ángeles, y nuestros diseños se exhiben junto a los de nombres como Fendi, Bottega Veneto, Lanvin, entre otros.

¿Cómo ve el mercado de lujo en ropa y accesorios en el país?

Es claro que el mercado está creciendo en Colombia. En los últimos dos años se ha observado un comportamiento importante en la región.

Hemos visto llegar al país marcas como Dolce & Gabana, Burberry y la casa de joyas Tiffany & Co, que son marcas Premium en el mercado de Lujo en el exterior.

La apertura de hoteles de lujo y de importantes cadenas como Four Seasons también evidencian dicho crecimiento. Sin ir tan lejos, que carros de alta gama como Ferrari que antes no soñábamos tener y hoy están a nuestro alcance evidencia, no solo la oportunidad del mercado en el país, sino el continuo crecimiento que iremos observando.

¿Cómo está Colombia en comparación con otros países de la región?

Estamos un poco atrasados si nos comparamos con México y Brasil. La cuestión es que nos llevan muchos años por delante.

¿Ha sido sencillo posicionar a Amelia Toro en el exterior?

Llevamos pocos años, pero nos estamos consolidando en el mercado estadounidense y asiático. Estamos, poco a poco, sembrando para tener raíces sólidas.

El mercado de lujo es exigente. Estamos construyendo nuestra propia plataforma,

¿Los ha afectado el costo del dólar?

Tanto la fluctuación de la divisa como del euro ha sido crítica para nuestros productos, que son elaborados con materia prima importada.

Pero, además del comportamiento de las monedas, también nos afectan los costos de confección en Colombia. Se han incrementado muchísimo con los nuevos impuestos. Esta es una condición que no favorece las exigencias del mercado y sí nos pone en desventaja.

@GutierrezAnaMa

anagut@portafolio.co