Marcapasos colombiano, al ritmo de su corazón

Al cumplir 55 años de creación, ya se tiene lista una versión mucho más sofisticada y sin batería

Cada vez se tienen modelos más pequeños y más confiables para mejorar la calidad de vida.

Archivo Portafolio.co

Cada vez se tienen modelos más pequeños y más confiables para mejorar la calidad de vida.

POR:
mayo 11 de 2013 - 12:55 a.m.
2013-05-11

Así como el corazón no se detiene, el investigador colombiano Jorge Reynolds tampoco, y su ritmo de trabajo por estos días solo hace pausa para hablar de dos temas: los 55 años del primer marcapasos externo con electrodos internos que él diseñó, y que se colocó por primera vez en la Clínica Shaio en Bogotá, en 1958, y del nuevo modelo a partir de la nanotecnología, que tendremos pronto.

“El primero era gigantesco, pesaba unos 55 kilos, no implantado sino externo, y funcionaba con la batería de un automóvil”, dice Reynolds, ingeniero eléctrico.

“Con este dispositivo se logró restablecer la actividad eléctrica del corazón de muchos pacientes con bloqueos posquirúrgicos, por envejecimiento o por infecciones que la afectaban.

Es decir, presentaban un enlentecimiento severo o paros que podían ser estimulados eléctricamente para volver a tener una vida normal”, explica el doctor Alberto Negrete, cardiólogo y electrofisiólogo del Centro Médico Imbanaco de Cali.

Actualmente, se utilizan para estimular eléctricamente corazones con bloqueos o con bradicardia (lento) severa y que requieran medicamentos que pueden enlentecer aún más la frecuencia cardiaca; “también se usan para estimular corazones dilatados con disminución de su fuerza, pudiendo recuperar su función de expulsión una vez se implanta el marcapasos.

Estos son los llamados marcapasos resincronizadores, de los cuales somos pioneros en Cali”, precisa Negrete, también apasionado por el tema.

Progreso constante

La evolución salta a la vista: del primero, que fue “gigantesco”, como lo describe su creador, el doctor Reynolds, hemos pasado a otros cada vez más pequeños: “Unos tienen más o menos el tamaño de 3 monedas de 500 pesos, una sobre otra; y viene uno aún más pequeño”.

Para el doctor Fred Kusumoto, cardiólogo de la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida (Estados Unidos), certificado en áreas de electrofisiología y estimulación, consultado por Portafolio, “la actual generación es muy fiable y dura de 8 a 12 años antes de que el generador necesite ser reemplazado, dependiendo de qué tan frecuente se requiera la estimulación”.

Y no solo eso, ya se pueden monitorear sin cables, lo que permite una evaluación casi continua.

“Por ejemplo, un estudio encontró que los ritmos cardiacos anormales identificados por los marcapasos se asocian con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular”, explica el especialista de la Clínica Mayo. Entonces, esta información permite actuar a tiempo.

Se están creando otros que hasta monitorean la presión arterial.

Todo, para tranquilidad de los pacientes; ese mismo fin ha llevado a crear unos modelos que cada vez tengan menos posibilidades de interferencia con aparatos electrónicos.

“Hoy, una persona con marcapasos, que se implanta debajo de la piel, en una cirugía cada vez más sencilla, puede llevar una vida normal evitando exponer el aparato a campos magnéticos muy potentes (imanes potentes) o a radiación (radioterapia). Puede hacer ejercicio, nadar, etc. Tenemos pacientes deportistas profesionales con marcapasos que llevan una vida normal (ciclistas, patinadores)”, puntualiza el doctor Negrete.

En el mundo, 3 millones de personas llevan algún modelo de marcapasos, incluido el colombiano; personajes tan famosos como el papa emérito, Benedicto XVI, o como el técnico del Manchester United, Alex Ferguson, llevan varios años con él.

Con la nanotecnología, la revolución será total

El científico colombiano Jorge Reynolds explicó a Portafolio parte de su trabajo actual, que también sorprenderá al mundo entero: la nanotecnología hace su aparición en el tema de los marcapasos.

“Llevamos 14 años trabajando, haciendo ensayos y estamos en un proceso de solicitud de permisos a las autoridades de salud de Europa, Estados Unidos y Colombia. Creo que en 2 o 3 años ya podemos tener el primer marcapasos hecho con nanotecnología, que será más pequeño que la cuarta parte de un grano de arroz”, explicó Reynolds, al referirse a su nueva creación.

Este se implantará por medio de un cateterismo y no tendrá batería, sino que funcionará con las mismas contracciones del corazón, que producen energía.

Marisol Ortega G.

Subeditora Portafolio

Siga bajando para encontrar más contenido