Para mejorar este país, se necesita confianza en el otro

Romper paradigmas, la clave del desarrollo

Para mejorar este país, se necesita confianza en el otro

Archivo Portafolio.co

Para mejorar este país, se necesita confianza en el otro

POR:
abril 17 de 2013 - 05:06 a.m.
2013-04-17

Una nueva visión acerca del rumbo que debe encontrar el país fue el eje de la conversación entre la gerente de Terpel y el director de comunicaciones estratégicas de la consultora FTI.

En efecto, Sylvia Escovar y Miguel Silva señalaron que los colombianos deben creer que es posible tener un mejor país. ¿Cómo? rompiendo paradigmas, dice Escovar, para referirse a que el sector público debe confiar en el privado y unir fuerzas para un bien común, por ejemplo.

“Si uno tiene un objetivo sano, bueno, a largo plazo lo puede lograr. Pero cuando uno tiene metido en la cabeza que este es un país violento, que todos somos corruptos, que no es capaz de innovar, todo eso son los paradigmas que tenemos que romper”, dijo.

Miguel Silva argumentó que en Colombia funcionan dos países. “Es como si hubiera una contradicción, dos sociedades que coexisten simultáneamente: la moderna, donde el liderazgo de la mujer es posible, la transparencia es posible, donde al que hace las cosas bien, estas le salen bien y prospera, y la otra sociedad, arcaica, feudal, donde hay corrupción, clientelismo y una serie de prácticas de ilegalidad”.

Por eso, la educación debe ser el punto de quiebre. “La educación es clave. Hace 50 años éramos el tercer país más pobre de America Latina, ahora somos casi la tercera economía más grande de la región, y si se miran los avances en educación, han sido importantísimos, así sea solo en cobertura”, dijo Silva.

Escovar recordó de su paso por la subsecretaría de Educación de Bogotá durante la alcaldía de Enrique Peñalosa que “se hicieron cosas muy buenas, pero cuando metíamos temas de innovación, había maestros que se negaban por no querer cambiar, sino que preferían seguir con el ‘nadaito’ de perro, y mientras el país siga con el ‘nadaito’ de perro, los avances no van a ser muy grandes”, afirmó la economista bogotana.

Silva, abogado de la Universidad de los Andes, y con experiencia en el sector público y el privado, agregó que el país se desgasta en discusiones sin sentido: “Las discusiones sobre modelos son equivocadas, ideológicas, que no llevan a ninguna parte. La discusión debe ser más pragmática: qué sirve y qué no sirve, qué lleva al punto de innovación y se puede aplicar para todo”.

Escovar anotó otro elemento a la discusión: “Creo que hay algo muy importante en el tema de cambiar el país y es la confianza; creo que el sector público no cree en el privado y viceversa, y no estamos trabajando juntos”.

A esa altura de la conversación, el proceso de paz fue la línea conductora. “Los empresarios del país deben estar abiertos a lo que plantee el Gobierno, para poder hacer que este proceso sea un éxito, y vuelvo al tema de la confianza entre el sector privado y el público. Las alianzas público-privadas pueden empezar con el tema de la paz, y así en otros puntos de la economía”, dijo la presidenta de Terpel.

“Me parece desalentador cuando oigo a clientes nuestros del sector privado, empresarios, con tono fatalista y derrotista frente a las posibilidades del país. En eso ha hecho mucho daño el ánimo pendenciero que subsiste en la élite política, porque la incidencia tan grande que tiene un ala política dentro del sector privado tambien ha hecho que no sea fácil construir un propósito colectivo. Si la paz no es un propósito colectivo, entonces será difícil alcanzarla. Esa fragmentación de la política colombiana hace que sea más difícil salir adelante”, concluyó Miguel Silva.

Siga bajando para encontrar más contenido