Método Geempa, una forma diferente de aprender

La brasileña Esther Grossi estuvo presente en el Congreso de Creatividad e Innovación de Bogotá.

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septiembre 28 de 2012 - 11:46 p.m.
2012-09-28

A los 76 años, Esther Grossi se tiñe el cabello de colores como Celia Cruz, pero no se inspiró en ella para hacerlo.

Lo hace porque le gusta que su cabeza combine con sus vestidos y porque está convencida de que “es mucho más fácil tener la valentía de colorearlo que modificar la educación o la política”, dos campos con los que está “comprometida hasta el cuello”, dice a Portafolio.

Grossi es la gran revolucionaria de la educación pública de Brasil y hoy influye en la de otros países.

Alumna del sicólogo suizo Jean Piaget, uno de los educadores más sobresalientes de nuestro tiempo, Grossi es considerada como sucesora del filósofo y gran teórico brasileño de la educación, Paulo Freire.

Matemática de profesión, con maestría en la Sorbona, Grossi es un símbolo latinoamericano de innovación y creación.

Desde hace más de 40 años, es uno de los principales referentes en la búsqueda de soluciones a los problemas de la enseñanza pública.

Estuvo en Colombia y participó en el II Congreso de Creatividad e Innovación que concluyó esta semana en Bogotá, donde hizo reflexionar sobre la imposibilidad de aprender sin inventar, porque “el acto de aprender es una creación personal”, dice.

EL MÉTODO

En 1970, Grossi creó en Porto Alegre, junto con medio centenar de profesores, el ‘Grupo de estudios sobre educación, metodología de investigación y acción’ (Geempa, por sus siglas en portugués), que ideó el método del mismo nombre que revolucionó la educación pública en Brasil desde 1982 y que se emplea, con muy buenos resultados, en Colombia desde el 2005.

El método ha beneficiado a miles de estudiantes de clases populares o con limitaciones cognitivas, como el síndrome de Down.

En Colombia, Grossi trabaja con la Corporación Conprender (con n) y con el Ministerio de Educación. Adiestró a profesores de 10 departamentos en el 2005 y su método ha beneficiado a más de 15.000 estudiantes, sobre todo, de colegios oficiales, de acuerdo con la educadora Sonia Matallana, directora de Conprender.

El método emplea principalmente la lúdica en la enseñanza para activar procesos de producción escrita, lectura comprensiva, pensamiento lógico matemático y convivencia pacífica, superando al tradicional que impulsa la lectura y escritura automática o memorística.

Utiliza cuatro vertientes para el aprendizaje: cuerpo, inteligencia, deseo y organismo.

La diferencia entre el primero y el último radica en que con el cuerpo nos expresamos y relacionamos y el organismo es como la casa que lo alberga todo.

El modelo de Grossi enfatiza también en el cómo y en el por qué, y garantiza un proceso de alfabetización exitoso.

Para ella, todos pueden aprender.

El Geempa no enseña la respuesta, sino la pregunta. “Eso cambia radicalmente la enseñanza, suministra nuevas posibilidades de éxito y se convierte casi en la única posibilidad para los alumnos de las escuelas públicas”, dice Grossi.

“La gran innovación que estamos introduciendo en escuelas públicas de Brasil es una manera de enseñar basada en nuevas contribuciones científicas sobre el aprender”, añade.

Explica que el descubrimiento de Piaget “que afirma que entre la percepción y el conocimiento hay una construcción, cambió radicalmente la enseñanza porque nos aclaró que aprender es un proceso interno de cada persona y no algo que se ofrece listo desde afuera, como se cree hasta hoy la enseñanza convencional”.

Los resultados más significativos de su aplicación son las elevadas tasas de aprendizaje de los alumnos. Según Grossi, “se logra alfabetizar el 100 por ciento de los alumnos entre tres y cinco meses”.

Gloria Helena Rey

Especial para Portafolio

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