Las molestas verrugas que afectan la estética

Esta afección de la piel debe su aparición al virus del papiloma humano.

Archivo Portafolio.co

Verruga

Archivo Portafolio.co

POR:
julio 23 de 2011 - 12:16 a.m.
2011-07-23

 

Los tratamientos para acabar con ellas van, según expertos, desde la criocirugía hasta la paciencia.

Pueden surgir en diferentes partes del cuerpo, pero lo más común es que se den en la cara, en las manos y en los pies, las zonas más expuestas a traumatismos.

De esta manera, se producen “pequeñas heridas y por ahí penetra el virus”, explica Ángel Vera, dermatólogo del Hospital Materno Infantil de la ciudad española de Málaga.

Según la experta, las verrugas son lesiones cutáneas producidas por el virus del papiloma humano. Este mismo virus puede originar diferentes tipos de verrugas.

José Carlos Moreno, presidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología, en su publicación Verrugas: un talón de Aquiles para la dermatología, habla de verrugas vulgares, filiformes, planas, plantares y anogenitales.

“Las verrugas vulgares se presentan como elevaciones papulosas, de tamaño y número variable, con una superficie en cresta de gallo”, señala el especialista.

Por su parte, las filiformes son “delgadas, están unidas a la piel por un estrecho pedículo y aparecen generalmente en los párpados”, apunta.

Las planas suelen ser múltiples y localizarse en la cara, mientras que las plantares se dan en las plantas de los pies y son más frecuentes en personas que tienen la costumbre de caminar descalzas.

Asimismo, las verrugas anogenitales, también llamadas condilomas acuminados, “se caracterizan por esta peculiar localización y por su posible transmisión sexual”, indica Moreno.

Algunas verrugas genitales se pueden prevenir con la vacuna del virus del papiloma humano.

Sin embargo, los expertos son enfáticos en aclarar que debemos tener en cuenta que “hay más de 100 tipos del virus del papiloma que se transmite entre las personas”.

De acuerdo con Vera, “hay virus del papiloma humano capaces, incluso, de hacer que una verruga genital se transforme en cáncer”.

Sin embargo, otros tipos de este virus originan condilomas que no degenerarán en un tumor.

No todas lo son...

“Las verrugas se transmiten por contacto directo. Necesitan una puerta de entrada, que suele ser una pequeña rotura en la piel o en las mucosas”, indica José Carlos Moreno.

Pero estas lesiones no sólo se contagian de persona a persona.

También es posible contraerlas “tocando un objeto o pisando un lugar contaminado con el virus, algo que puede ocurrir en piscinas, gimnasios o duchas”, apunta el doctor Vera.

Sin embargo, es falsa la creencia popular que afirma que la sangre procedente de una verruga es capaz de trasmitir estas lesiones cutáneas a cualquier trozo de piel con el que entre en contacto.

Esto se debe a que “el virus no está en la sangre, sino en la piel”, aclara el dermatólogo.

“Además, hay otro tipo de patologías cutáneas a las que coloquialmente se llama verrugas, pero no lo son. Se trata de lunares abultados, de fibromas y de distintos tipos de tumores benignos de la piel”, expone Vera.

PARA ELIMINAR LAS VERRUGAS EXISTEN DIFERENTES MÉTODOS

Se pueden combatir con líquidos antiverrugas: en este caso, se utilizan unas sustancias llamadas queratolíticos, que van pelando la dureza que tienen las verrugas y disminuyendo su tamaño hasta que finalmente las hacen desaparecer.

También se pueden eliminar empleando nitrógeno líquido (la llamada criocirugía) o bien se pueden quemar con bisturí eléctrico.

Otra técnica, más sofisticada y compleja, consiste en infiltrar ciertos fármacos en la verruga.

Estos tratamientos acaban con las verrugas, pero en ningún caso destruyen el virus que las produce, pues el que finalmente elimina el virus es el sistema inmunológico. Cuando esto ocurre, las verrugas se desvanecen.

Por eso algunas veces los médicos dicen que se eliminan con paciencia.

El 30 por ciento desaparecen en seis meses y el 40 por ciento a los 2 años.

“La aparición de verrugas es más frecuente durante la infancia. Esto se debe a que el sistema inmunológico de un adulto ya ha creado defensas contra el virus del papiloma humano o, al menos, contra algunos de sus tipos -explica Ángel Vera-. Por el contrario, el sistema inmunológico de un niño que nunca ha estado en contacto con el virus todavía no ha desarrollado anticuerpos contra él".

Siga bajando para encontrar más contenido