En movimiento contra la obesidad

Las cifras sobre obesidad y sobrepeso van en aumento y encienden las alarmas en todo el planeta.

La actividad física es vital para derrotar a la obesidad.

Archivo Portafolio.

La actividad física es vital para derrotar a la obesidad.

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septiembre 24 de 2014 - 12:29 p.m.
2014-09-24

La obesidad y el sobrepeso se han convertido, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el sexto factor principal de riesgo de muertes en el mundo. Aún más, 44 por ciento de la carga de diabetes, 23 por ciento de la de cardiopatías isquémicas y entre 7 y 41 por ciento de la de algunos cánceres son atribuibles a esos males.

Estas cifras han hecho que salten las alarmas en todo el planeta, y Colombia no es ajena a esta situación. Por eso, en el marco del foro académico “Realidades y propuestas para fomentar estilos de vida activos y saludables”, patrocinado por Portafolio, la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), la Asociación Colombiana de Facultades de Nutrición y Dietética (Acofanud) y la Fundación Colombiana del Corazón, que reunió a actores de la academia, el Gobierno y la industria en torno a la problemática de salud pública que representan el sobrepeso y sus problemas derivados, se discutieron los factores que los provocan, haciendo un especial énfasis en el sedentarismo como su principal causa, más que la alimentación inadecuada.

La inactividad física, incluso, está relacionada con padecimientos como enfermedades coronarias, accidentes cerebrovasculares, hipertensión, diabetes mellitus y cánceres de colon y seno.

El doctor John Duperly, especialista en medicina interna y del deporte de la Fundación Santafé de Bogotá y de la Universidad de los Andes, señaló durante el encuentro que los factores de riesgo de enfermedades crónicas más preponderantes en Colombia son un estilo de vida sedentario (50-70 por ciento), sobrepeso y obesidad (50-60 por ciento), hipertensión (20-30 por ciento), tabaco (15-20 por ciento) y diabetes (5-10 por ciento), entre otras.

Si bien una mala alimentación tiene gran incidencia en indicadores de gordura, la nutrición por sí sola no determina un estilo de vida saludable. La inactividad física es el enemigo a combatir, especialmente en un plan de prevención de males modernos y, a menudo, mortales. En este sentido, se hace necesario adoptar hábitos de ejercicio diarios durante una hora al día en colegios, sitios de trabajo y el hogar.
COMER BIEN Y MOVERSE MEJOR

El doctor Hugo Laviada, profesor de la Universidad Marista de Mérida (México), señaló que para combatir la obesidad hay que tener en cuenta social y gubernamentalmente cinco grandes estrategias de prevención:

1. Mejorar y promover ambientes propicios para el desarrollo de la actividad física.

2. Favorecer el desarrollo de ambientes relacionados con alimentos y bebidas, incrementando la disponibilidad y el acceso a alimentos saludables.

3. Mejorar el contenido de los mensajes dirigidos a la población, promoviendo la actividad física y un “marketing saludable”.

4. Favorecer un ambiente saludable en alimentación y físicamente activo.

5. Mejorar el ámbito familiar, escolar y de cuidado infantil para promover el consumo de opciones saludables.

Además, se necesitan mejores hábitos alimenticios, definidos como la rutina diaria que acompaña el acto de comer, y no solamente lo que se sirve en el plato. La doctora Claudia Angarita, directora del Centro Colombiano de Nutrición Integral, expuso durante el foro que para esto es indispensable establecer horarios, promover el placer y el deleite de comer, no solo en porciones saludables sino también en su sabor, tener un lugar para ello diferente a estar frente al televisor o al computador, y estar acompañado, en lo posible.

Sumado a esto, hay que hacer a un lado las prohibiciones, que no contribuyen a nada en la promoción del consumo saludable de alimentos, especialmente en la escuela.

¿Conclusiones? Debe hacerse un esfuerzo desde todos los frentes (Gobierno, industria, academia y sociedad) para generar una cultura de bienestar como medida de prevención de la obesidad, con un mayor impulso a la actividad física en los ámbitos educativo, empresarial y comunitario, implementando el consumo de frutas en cinco porciones diarias, y aprender a quererse, aunque suene cursi, como motivo de vida.