A las mujeres, ¿quién podrá defenderlas? ¡La Mujer Maravilla!

Que Trump haya sido elegido a pesar de referirse a ellas como los proverbiales ‘objetos sexuales’, hacen parecer esas conductas permisibles.

Mujer Maravilla

La reciente elección en EE. UU. puso de nuevo los ojos del mundo sobre el sexismo y los derechos de las mujeres.

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noviembre 16 de 2016 - 08:17 p.m.
2016-11-16

Entre las múltiples tristes realizaciones a raíz de la elección de Donald Trump están no solo el hecho de que el futuro presidente de Estados Unidos es un hombre que se jacta de abusar mujeres lo cual permite predecir que durante su gobierno habrá una probable escalada del sexismo, el machismo y la misoginia sino también que la derrota de Hillary Clinton es una señal luminosa indicando que el famoso techo de cristal que detiene a las mujeres de llegar a los puestos más altos, no ha sido roto.

Que Trump haya sido elegido a pesar de hablar abiertamente de tocar mujeres en sus genitales y referirse a ellas como los proverbiales “objetos sexuales”, hacen parecer esas conductas permisibles e inclusive meritorias. Trump llamó mentirosas a las mujeres que públicamente lo acusaron de agredirlas sexualmente y sugirió que algunas eran muy feas para merecer un asalto sexual.

Amenazó además con demandarlas lo cual se puede traducir en que cuando una mujer reporta abuso sexual no merece ser creída y la persona a quien acusa puede evadir repercusiones. Un terrible retroceso en los esfuerzos mundiales para combatir la violencia sexual y los prejuicios y discriminación contra las mujeres.

“El presidente de los Estados Unidos es un modelo de rol extremadamente importante para las generaciones futuras”, dijo Jennifer Lawless, directora del Instituto Mujeres y Política de la American University. “Y ahora tenemos una generación de jóvenes y jovencitas que han visto una elección en la que no hubo consecuencias por comportarse de esa manera y hablar así de las mujeres”.

‘Cultura de la violación’

Numerosos expertos y las feministas del mundo temen que la ‘cultura de la violación’ un término acuñado en los 70 para describir las numerosas formas en que una sociedad normaliza la violencia sexual culpando a la víctima y no castigando al perpetrador, pueda extenderse.

No solo en Estados Unidos sino en el resto del mundo, las mujeres pensarán dos veces antes de entrar en política o aspirar a un alto cargo por temor a un resultado como el de Hillary.

Nadie niega que Clinton enfrentó una reacción ultra machista durante su campaña, expresada no solo por partidarios sino por Trump mismo. Trump enmarcó la candidatura entera de Clinton como una estratagema cínica para utilizar su género como ganancia política, cuando la acusó de jugar la tarjeta de la mujer. Y muchas veces repitió el viejo argumento sexista de que por ser mujer no tenía ni la resistencia física ni la salud necesarias para el duro trabajo de presidente.

La virulencia de los ataques contra ella, las críticas malintencionadas contra su estilo, su risa, su tono de voz, sus vestimentas no solo por parte de hombres sino de muchas mujeres, incluyendo profesionales, bien educadas, es un ejemplo más de lo que ocurre a millones de mujeres que intentan subir la escalera del poder todos los días.

Vale preguntar entonces: ¿Y a las mujeres del mundo quien podrá defenderlas? La ONU ha encontrado una buena candidata para esa difícil labor: La Mujer Maravilla, heroína de las caricaturas, a quien la organización eligió recientemente como ‘embajadora honoraria’ para una campaña de un año por la emancipación de las mujeres y las niñas del mundo.

La decisión, que ha sido fuertemente criticada por movimientos de mujeres de todas las gamas y también al seno de la ONU, intenta llamar la atención sobre el hecho de que el mundo está lleno de mujeres maravilla reales que merecen reconocimiento.

La ceremonia presentando a la súper heroína fue organizada también para honrar la lucha feminista por igualdad de géneros y el 75 aniversario de la creación del carácter ficticio cuyo rol será servir de ‘mascota’ del esfuerzo de la ONU para lograr igualdad para las mujeres para el año 2030.

Justicia, paz e igualdad

En defensa de la decisión, Cristina Gallach, subsecretaria general de comunicaciones e información de la ONU explico: “La Mujer Maravilla es un icono y conocida por buscar la justicia, la paz y la igualdad. Estamos muy contentos de que este personaje nos ayude a llegar a nuevos públicos con mensajes esenciales sobre el empoderamiento y la igualdad de las mujeres”.

Esta no es la primera vez que las Naciones Unidas usa un carácter de ficción como embajador. El osito Winnie the Pooh fue embajador para el Día de la Amistad Internacional, y uno de los caracteres de la pelicula Angry Birds fue escogido para el Día Internacional de la Felicidad.

La mujer Maravilla, sin embargo, en su vestido de baño de la bandera de los Estados Unidos, con su busto exuberante y sus curvas que para muchos es representación de la 'cultura pop del imperialismo' parece un símbolo paradójicamente apropiado para esta época que comienza con el misógino presidente Trump.

Cecilia Rodríguez
Especial para Portafolio
Luxemburgo