A sus 74 años falleció Mohamed Alí, la leyenda del boxeo 

El hombre que cambió el boxeo con leyes más justas y un estilo que lo hizo llamar 'El más grande', falleció en un hospital de Phoenix (Arizona).

Muhammad  Ali

Muhammad Ali murió este 2016.

EFE

Tendencias
POR:
Portafolio
junio 04 de 2016 - 01:47 p.m.
2016-06-04

El mundo echará de menos a Mohamed Alí, la voz más grande dentro y fuera del cuadrilátero, defensor de los derechos civiles y de la no violencia, el hombre que cambió el boxeo con leyes más justas, y que falleció la noche del viernes en un hospital de Phoenix (Arizona) a los 74 años.

Su muerte trascendió lo cotidiano, como sucede cuando fallece una leyenda. Desde presidentes, políticos, empresarios, activistas sociales y hasta el más humilde boxeador, todos rinden homenaje a 'The Greatest' (El más grande), como él mismo se proclamó en su autosuficiencia juvenil, y que la historia confirmó por sus acciones.

"Muhammad Ali era 'El Más Grande'. Punto final. Si le preguntaban, él lo decía claramente. Que él era doblemente el más grande. Que él iba a esposar al relámpago y a meter al rayo a la cárcel", expresó el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

"Pero lo que lo hacía el más grande, alguien completamente aparte, es que todos los otros decían básicamente lo mismo", agregó el Presidente en un texto muy personal.

Poco a poco, las calles que abrazan el Scottsdale Healthcare Osborn Medical Center comenzaron a transformarse con la noticia de la muerte del triple campeón mundial de los pesos pesados.

Como si fuera una noche donde sonaría la campana para iniciar un combate, los fans del Alí se acercaron para aplaudirlo y saludarlo. Uno de ellos fue Ismael Carrasquilla, un estadounidense hijo de inmigrantes mexicanos, se acercó al hospital vestido con una camiseta estampada con el rostro de su ídolo de todos los tiempos.

"Se fue el más grande del boxeo de todos los tiempos. Su pelea la perdió, pero ahora ya celebran en el cielo la llegada de un verdadero campeón", dijo a la AFP Carrasquilla, de 43 años.

El mundo del deporte también quiso rendirle homenaje a través de las redes sociales. El exastro del fútbol brasileño Pelé, a través de las redes sociales, lloró la pérdida de "mi amigo, mi ídolo, mi héroe. Pasamos muchos momentos juntos y siempre mantuvimos el contacto todos estos años. La tristeza es enorme".

Su rival por el cetro del 'más grande del fútbol', el argentino Diego Maradona, despidió al "mejor de todos los tiempos con mucha diferencia. Seguramente se fue porque ya no podía darnos más felicidad".

Mohamed Alí

Mohamed Alí

AFP

No a Vietnam

El mismo Alí que deslumbró al mundo con su boxeo no convencional para la época, sus bravuconerías y salidas de tono para aumentar la venta de entrada a sus peleas, fue el hombre que se negó a ir a la guerra de Vietnam, "para no matar semejantes", dijo, y se convirtió en un pacifista y luchador por los derechos civiles.

Hizo temblar el establishment con su forma de ser, a veces demasiado descarnada, y llevó el boxeo a otra dimensión, lo que marcó el comienzo de la era de peleas millonarias por televisión.

Pero no le bastó con eso. Cuando los promotores inescrupulosos comenzaron a llevarse la mejor tajada del negocio, dejando a los boxeadores a veces en saldo negativo, Alí peleó en los tribunales y el Congreso estadounidense para sacar adelante en 1999 la "Ley de Reforma del Boxeo Mohamed Alí", que protege los derechos y el bienestar de los boxeadores.

Ali transformó a Estados Unidos

"Mohamed Alí transformó este país e impactó al mundo con su espíritu. Su legado será parte de nuestra historia por todo el tiempo", agregó Bob Arum, quien se inició en el negocio de la promoción precisamente con una pelea de Alí.

Sus acciones dentro y fuera del cuadrilátero dieron paso a las bolsas supermillonarias que hoy disfrutan muchos con menos talento y carácter. Floyd Mayweather, el púgil que más dinero ha ganado en la historia del boxeo, aseguró que sus grandes bolsas fueron posibles sólo porque "Alí nos abrió el camino".

Nacido como Cassius Marcellus Clay el 17 de enero de 1942 en Louisville, Kentucky, cambió su nombre a Mohamed Alí en 1964, al calor del movimiento de los derechos civiles.

Su vida fue una novela. La novela de un niño pobre y tímido que se metió en el boxeo a los 12 años, cuando un malhechor le robó su bicicleta.

Llorando fue a hacer la denuncia y Joe Martin, el policía que le atendió, le convenció que debía aprender a defenderse, y se convirtió en su primer entrenador en el gimnasio Columbia de Louisville.

Alí pasó sus últimos años devastado por la enfermedad de Parkinson, pero nunca se retiró de la vida pública, ni tiró la toalla blanca al centro del ring en señal de rendición. En lugar de ello, inició una cruzada contra la enfermedad, una más en la lista de las batallas de su vida extraordinaria. 

Mohamed Alí

Mohamed Alí

EFE

El funeral

El funeral de la leyenda del boxeo Mohamed Ali será en su ciudad natal de Louisville, en el estado de Kentucky, donde hoy los vecinos recuerdan al mito entre flores, poemas, luto y banderas a media asta.

"El funeral de Mohamed Ali tendrá lugar en su ciudad natal de Louisville, en Kentucky", dijo el portavoz de la familia de Ali, Bob Gunnel, al informar de la muerte del mito, fallecido anoche a los 74 años de edad por problemas respiratorios en un hospital de Phoenix (Arizona).

La familia ha agradecido las multitudinarias muestras de apoyo, pero ha pedido privacidad y no ha comunicado la fecha del entierro de Ali, triple campeón del mundo de los pesos pesados y campeón olímpico de los semipesados en 1960.

Después de la muerte del deportista el viernes, el alcalde de Louisville, Greg Fischer, ha presidido esta mañana una ceremonia en su honor y ha ordenado que las banderas estadounidenses ondeen a media asta en todos los edificios gubernamentales de la ciudad hasta que Ali sea enterrado.

"Los valores del trabajo duro, convicción y compasión que Mohamed Ali desarrolló mientras crecía en Louisville le ayudaron a convertirse en un icono mundial. Como un boxeador, se convirtió en el más grande, aunque sus más victorias duraderas ocurrieron fuera del ring", destacó Fischer.

Mohamed Alí

Mohamed Alí

Reuters

El combate del siglo

El nocaut de Mohamed Alí a George Foreman en 1974 en Kinshasa, durante el llamado "combate del siglo" o "Rumble in the jungle" ("pelea en la jungla"), forjó el mito del más célebre boxeador de la historia, fallecido el viernes a los 74 años.

30 de octubre de 1974, Zaire (hoy República democrática del Congo). Son más de las cuatro de la madrugada, para que la televisión estadounidense pueda difundir en directo el combate: a los dos minutos y 58 segundos del octavo round, Ali manda al suelo a su compatriota Foreman.

"The greatest" ("El más grande"), como él mismo se llama, recupera el título de campeón del mundo de los pesados, del que había sido despojado en 1967 por haber rehusado ir a la guerra de Vietnam.

Con este triunfo, Alí logra además la victoria más emblemática de su extraordinaria carrera, y no solamente en términos puramente boxísticos. Desde el principio de la pelea, Ali sorprende.

Contrariamente a su reputación de peso pesado ultramóvil, y a lo mostrado en sus entrenamientos --en especial sus largas carreras a lo largo del río Congo--, empieza encajando golpes, replegado contra las cuerdas para no caer, dejando que su adversario se agote.

En efecto, Foreman es más joven (25 años contra 32 de Ali), más fuerte y aún invicto en 40 combates, 37 de ellos ganados por KO.

Mohamed Alí

Mohamed Alí

AFP

'Ali, mátalo'

"íAli, boma ye!" ("Ali, mátalo", en lingala) gritan los 100.000 espectadores, todos seguidores del boxeador que tan bien se ha integrado en el corazón de África durante su preparación estival.

Ali sufre pero no cae, e incluso se burla de su adversario. Luego, en el octavo round, centellea un derechazo que derriba a Foreman, infligiéndole el primer KO de su carrera. "Mohamed me sorprendió, debo admitirlo", aseguraría el derrotado. "Fue más inteligente, combatió mejor. Esa noche, fue el mejor en el ring".

De este combate quedarán la estrategia de Ali, elevada a leyenda bajo el nombre de "rope-a-dope" --convertir una aparente posición perdedora en victoria final--, y algunas de sus réplicas inolvidables.

"
Vuela como una mariposa, pica como un abeja", "sus manos pueden golpear lo que sus ojos no pueden ver", o "Soy tan rápido que cuando apago la luz en mi habitación de hotel, ya estoy en la cama antes de que se haga la oscuridad" fueron algunas de las frases que pronunció durante su preparación.