Nobel de Economía en tiempos de rechazo a la austeridad

El de Economía es quizá el Nobel con un perfil más predecible: hombre mayor de 55 años de nacionalidad estadounidense.

El comité del Nobel en el momento de anunciar los tres premiados en 2013.

Reuters

El comité del Nobel en el momento de anunciar los tres premiados en 2013.

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octubre 11 de 2014 - 04:58 p.m.
2014-10-11

El premio Nobel de Economía, que se falla el lunes, podría desvincularse de la austeridad presupuestaria sobre la que trabajan muchos de los investigadores más conocidos, y tan poco apreciada por las opiniones públicas europeas.

El llamado oficialmente "premio del Banco de Suecia en ciencias económicas en memoria de Alfred Nobel" será atribuido el lunes a las 11H00 GMT en Estocolmo.

Este nobel cierra una temporada marcada por la defensa de los derechos de los niños, con la atribución del de la Paz al indio Kaliash Satyarthi y a la paquistaní Malala Yousafzai, y la elección del francés Patrick Modiano para el de Literatura.

El de Economía es quizá el Nobel con un perfil más predecible: hombre mayor de 55 años de nacionalidad estadounidense. Y es que en los últimos 20 años, los tres cuartos de ellos se ciñen a esta descripción.

Buena parte de ellos trabaja sobre modelos matemáticos aplicados a cuestiones particulares (como la evolución de los mercados financieros) y no suele opinar sobre las políticas económicas. La mayoría de los que opinan es partidaria de lo que llaman "estabilidad económica" y "disciplina presupuestaria", y que sus detractores denominan "austeridad".

'SOY CONSERVADOR'

Estos "neoclásicos", que estiman que el Estado no debe intervenir para aumentar la demanda, son menos mediáticos que otros premios nobeles defensores de la reactivación keynesiana, como Joseph Stiglitz, autor de algunos best-sellers, y Paul Krugman, cronista del New York Times.

Pero en el mundo de la investigación, los neoliberales son influyentes. No es casualidad que la universidad con más premios Nobel sea la de Chicago, templo del neoliberalismo modelado por Milton Friedman, galardonado en 1976. En 2013, el jurado sueco premió a un partidario de la reactivación y a dos de la austeridad, ambos de la Universidad de Chicago.

Se trata de Lars Peter Hansen, quien un mes después de haber recibido el galardón declaraba: "Diría que en materia presupuestaria soy conservador". Y de Eugene Fama, quien, en mayo, a la pregunta de cómo podía el Estado fomentar el crecimiento, contestó: "¿Y si se tomara una excedencia de un año? (...) Una de las grandes consecuencias de la crisis financiera será un alza considerable de la burocracia estatal".

El enemigo de la austeridad era Robert Shiller, sin lugar a dudas el más mediático de los tres. Por eso en agosto, cuando la canciller alemana Angela Merkel, paladín del rigor en Europa, pronunció un discurso ante 18 premios nobeles de economía no tenía motivos para temer críticas.

"Alemania ha experimentado que se puede perfectamente tener al mismo tiempo un reequilibrio presupuestario y crecimiento. Es un gran tema de debate: ¿hay que endeudarse siempre para el crecimiento?", se preguntaba.

Joseph Stiglitz multiplicó entonces las entrevistas para decir todo lo contrario.

'ENTRE 200 Y 300 CANDIDATOS'

La Fundación Nobel niega tomar partido por una corriente u otra. "Las labores recompensadas suelen ser de hace bastante tiempo, con lo cual la escala del tiempo de las investigaciones examinadas por el jurado es mucho más larga que la del debate político", explica Olof Sommell, especialista del premio de Economía en el museo Nobel de Estocolmo.

"Los términos del debate entre austeridad y reactivación cambian rápidamente. El comité no puede tomarlo en cuenta", añade. ¿Se alejará de la austeridad en 2014? Es difícil de predecir debido a que, según Hubert Fromlet, economista de la universidad Linné en Suecia, "hay unos 200 a 300 candidatos con posibilidades".

Su lista de los diez favoritos incluye tanto al neoclásico Robert Barro como a Tony Atkinson, que se ha centrado en las políticas contra la desigualdad.

La decisión está en manos de seis miembros de un comité nombrado por la Real academia de las ciencias, de los que ninguno ha abogado abiertamente por la austeridad. El único especialista en política económica, Mats Persson, es reservado sobre los beneficios de la reducción del gasto público.

Preguntado por la AFP sobre si el comité tiene preferencia por la austeridad, un antiguo miembro, Lars E.O. Svensson, afirma no haberlo notado. "No estoy seguro de ello", reconoce, pese a ser favorable a la reactivación.

AFP