Nomofobia: uso excesivo de redes sociales

Universidad de Boyacá estudia la nueva adicción.

El auge de las redes sociales se debe a la necesidad de los seres humanos de comunicarse y de hacer parte de grupos.

Agencias

El auge de las redes sociales se debe a la necesidad de los seres humanos de comunicarse y de hacer parte de grupos.

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junio 28 de 2014 - 12:22 a.m.
2014-06-28

La ansiedad por permanecer conectados a las redes sociales, wassapear o ‘morir’ si se desconecta del ciberespacio, es una enfermedad de carácter psicológico denominada nomofobia.

¡Cuidado!, usted puede sufrir de este trastorno y no percatarse de ello. En ese respecto, la Universidad de Boyacá hizo un estudio con la red social más frecuentada: Facebook. Aquí los resultados.

Twitter, Linkedin, Facebook, Google +, Youtube, entre otras, conforman algunas de las estructuras sociales en red que utilizan hombres y mujeres de todas las edades.

“De acuerdo con la literatura, en 2007 se lanzaron versiones de Facebook en español, alemán y francés para expandir la red fuera de los Estados Unidos; desde 2006 se había extendido con éxito en la India”, explicó Claudia Inés Bohórquez, psicóloga de la Universidad de Boyacá, y agregó que basados en la importancia que ha cobrado esta red social en la juventud colombiana, la Universidad de Boyacá realizó una investigación que determina las características de los jóvenes entre 15 y 23 años que son adictos a las redes sociales.

Sin lugar a dudas, la adicción a las redes sociales es un flagelo que puede atacar a todas las personas que hacen uso de ellas en el mundo.

Tanto así que en 2011, en el Reino Unido, se realizó un estudio que reveló la dependencia de las personas al celular, el 58 por ciento de los hombres y el 48 por ciento de las mujeres sufrían ansiedad si se quedaban sin celular, batería o cobertura. Debían estar conectados al celular y a las redes sociales.

Para ese entonces, psicólogos de la Universidad de Barcelona denominaron al miedo irracional de olvidar el móvil como ‘nomofobia’. Se deriva de las palabras no- mobile - phone phobia.

“Se ha atribuido a la tecnología la causa de diversas enfermedades, tanto de orden físico como psicológico.

El abuso en el uso de redes sociales se podría considerar como una adicción. De acuerdo con algunos estudios, podría ser más adictivo que el tabaco y el alcohol; los jóvenes, en especial las mujeres, son más vulnerables a esta dependencia”, afirmó Bohórquez.

En una encuesta online realizada a 2.400 jóvenes con edades comprendidas entre los 15 y 23 años, a lo largo de tres meses, Bohórquez, concluyó que el 62,5 por ciento de las mujeres (1.515) y el 37,5 por ciento de los hombres (885) cuentan con un perfil en Facebook. Cifras correspondientes al 100 por ciento de los encuestados.

Las razones aducidas por los encuestados para tener un perfil en la página de Facebook corresponden a la necesidad de conocer muchas personas, ser conocidos por muchas personas, pertenecer a un grupo de amigos y no ser excluido de ellos, permanecer enterado de los acontecimientos que publican los contactos, por moda y porque es la mejor forma de establecer comunicación con personas de la misma edad.

De los encuestados, el 56,52 por ciento pasan entre dos y tres horas diarias en Facebook y el 4,35 por ciento permanece en esta red cinco horas o más, lo cual permite observar que, entre los jóvenes, el uso de esta red social es una práctica cotidiana y que en ocasiones demanda mucho tiempo.

El 26,09 por ciento de los jóvenes consultan Facebook entre seis y siete veces por semana y solamente el 2,17 por ciento entre una y dos veces por semana.

“Cuando se sube el perfil a la red social, se está dando cabida a muchos usuarios para que me conozcan y para conocer mucha gente.

En ese sentido, las comunidades virtuales se convierten en un medio que facilita la socialización, la comunicación, el compartir cosas en común, contribuye a rehuir de la soledad, que para muchas personas es difícil de enfrentar. El uso de las redes se convierte en un hábito. Es parte de la programación de las actividades diarias”, argumentó la profesional.

De acuerdo con las respuestas de los encuestados, el 80,43 por ciento utiliza Facebook para chatear, el 32,61 por ciento revisa perfiles de personas que le interesan y el 21,74 por ciento sube fotos y videos.

FAMILIA VS. REDES

La psicóloga argumentó que cuando se abusa de las redes sociales y se empieza a perder la comunicación con las personas alrededor, se enciende la alarma. El diálogo es el medio que vincula a todos los miembros de la familia, por medio de este se fundamentan las preocupaciones, los afectos y los intereses comunes.

Por tanto, si el interés de los miembros de la familia, en especial de los jóvenes, se centra en el uso de los medios tecnológicos y redes sociales, se generan distancias, pues las personas tienden al aislamiento, a desconectarse del mundo real y a asumir actitudes hurañas y agresivas con las personas a su alrededor.

El uso de las redes sociales no es malo, por el contrario, provee entretenimiento, comunicación, relaciones, etc., pero el abuso si es nocivo para la salud física y mental.