Noqueando a Uber en su último ‘round’ ante una corte

Su modelo de negocio podría resultar de cabeza tras nuevas presiones.

Noqueando a Uber en su último ‘round’ ante una corte

EFE

Noqueando a Uber en su último ‘round’ ante una corte

Tendencias
POR:
septiembre 09 de 2015 - 03:24 a.m.
2015-09-09

Pocas nuevas empresas han tenido tanto éxito y tantos problemas, desde su relativamente reciente aparición en el mercado de la economía compartida, como Uber. Con inversiones y crecimiento récord, el servicio de autos privados para contratar como taxis ha estado saltando tan rápido como puede para defenderse de un desafío legal tras otro, tanto en los Estados Unidos, donde fue fundado, como en otros países del mundo.

El último round ante una corte norteamericana resultó en una fuerte caída para la empresa, que podría poner de cabeza su modelo de negocio, que depende de la clasificación de sus conductores como contratistas independientes en lugar de empleados. Hasta ahora los conductores corren con los gastos del trabajo como impuestos, pagos mensuales, gasolina, mantenimiento, seguros de los autos mientras Uber recibe ganancias por cada carrera.

Darles clasificación de empleados significaría que la empresa se hace responsable de los beneficios laborales establecidos por la ley de cada país como comprar los autos, pagarles salarios justos, vacaciones e incluso seguro de salud.

Pero las cosas no son tan blanco y negro. No todos los conductores son “pequeños empresarios independientes”.

Mientras para unos es una actividad temporal, para otros el servicio a través de Uber es el único trabajo. Hay familias completas que dependen de Uber como fuente de ingresos. Hay “microempresarios” con más de un auto y choferes prestando el servicio y hay muchos que compraron auto para ponerlo al servicio de Uber como forma de cubrir los pagos.

La semana pasada la decisión de una corte estadounidense abriendo la puerta legal para que los conductores de Uber que tengan la misma queja puedan reunirse y demandar como grupo ha dado lugar a una avalancha de implicaciones potenciales que afectarán no solo el modelo de Uber en Estados Unidos, sino en el resto del mundo.

Esta decisión legal podría ser el primer paso hacia una nueva tendencia para los startups del creciente sector de la llamada economía compartida, que funcionan como intermediarios en la oferta de servicios directos de persona a persona. Dependiendo de lo que ocurra con Uber, muchos deberán también considerar darles a sus “contratistas” el estatus de empleados.

Uber ha dicho que apelará la decisión porque considera que su fuerza de trabajo es totalmente diversa. Algunos trabajan temporalmente, otro tiempo completo. La clasificación como contratistas, dice Uber, le da a sus conductores flexibilidad y control sobre cuándo y cómo funcionar.

El juez en el veredicto en cambio dice que las similitudes entre conductores son mucho mayores que sus diferencias. Si bien pueden establecer sus propias horas, están sujetos a las tarifas decididas por Uber y deben cumplir con las normas de capacitación y servicio y con las regulaciones de la empresa.

El asunto es aún más amplio. En el mismo veredicto el juez establece que hay un componente de interés público respecto a las regulaciones laborales que va más allá de los conductores de Uber, y que afectaría a todas las empresas que trabajan con “contratistas” para escapar impuestos, lo cual es competencia desleal con quienes están cumpliendo con la ley laboral.

Hay quienes piensan que con la arrogancia mostrada hasta ahora, Uber se ha hecho enemigos en altas esferas que quieren usar la empresa como chivo expiatorio. Uber parece inclinado, por el momento, a dar la lucha. Las predicciones son variadas. Algunos creen que va a prevalecer ante los tribunales, pero después de una larga batalla que le costará inmensos gastos y esfuerzos.

Existe la posibilidad de que muchos conductores decidan demandar porque debido a la popularidad de Uber se ha vuelto más difícil ganarse la vida con el servicio. En muchas ciudades los conductores se quejan de que Uber ha inundado el mercado aceptando demasiada gente, lo cual hace cada vez más difícil cubrir los propios gastos.

Solo en California hay más de 160.000 personas que han trabajado para Uber desde 2009, pero no todos podrían entrar en la demanda. El juez excluye cualquier conductor que trabaje a través de empresas de terceros así como a los que comenzaron después de junio de 2014. Uber estima que menos de 15.000 son elegibles.

Pero están todos los demás estados y muchos otros países que podrían seguir el ejemplo. Ahora Uber opera en cientos de ciudades en 60 países.

Cecilia Rodriguez
Especial para Portafolio
Luxemburgo