La obesidad y la malnutrición llegan con la crisis

Un estudio de Ipsos revela que la reducción de ingresos ha conducido a malos hábitos alimenticios.

La obesidad y la malnutrición llegan con la crisis

Claudia Rubio

La obesidad y la malnutrición llegan con la crisis

POR:
febrero 14 de 2014 - 10:56 p.m.
2014-02-14

Ahorrar en la compra de los alimentos es buena idea ante la “cuesta arriba de enero”, lapso en el que nuestros bolsillos y cuentas corrientes están desinfladas debido a los gastos de las fiestas navideñas y las vacaciones de final de año.

En muchos hogares, sobre todo en aquellos con familias numerosas e ingresos ajustados, ahorrar en la cesta de la compra se ha convertido en una necesidad a lo largo de todo el año.

Sin embargo, no hay que economizar a costa de mermar la salud y fomentar el sobrepeso, advierten los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, Imeo, destacando un reciente estudio.

Según el informe ‘Generación XXL’ elaborado por Ipsos, la tercera compañía global de investigación de mercados, “la crisis económica global es uno de los principales factores de auge de casos de obesidad a nivel mundial en los últimos años”.

Según Ipsos, en varios países la crisis ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos y, en consecuencia, menos nutritivos. Un ejemplo es el Reino Unido, donde las ventas de carne de cordero, vegetales frescos y fruta han bajado de forma considerable, mientras que productos envasados como galletas o pizza han crecido en los últimos 5 años.

En Gran Bretaña, el mismo informe indica que “el 23 por ciento de la población es obesa, y el 61 por ciento tiene sobrepeso”. También afirman que las ventas de productos orgánicos cayeron un 15 por ciento del 2011 al 2012, y el 23 por ciento de los consumidores se dio de baja en el gimnasio.

A nivel global, el 17 por ciento de los encuestados señaló que una de las principales barreras a la hora de llevar a cabo un estilo de vida más saludable es que “resulta caro”, y el 79 por ciento apunta que “vivir mejor” es hoy en día más difícil que nunca.

ESTAR GORDO NO ES ESTAR NUTRIDO

“Es inevitable que en una situación de crisis económica nos mostremos más susceptibles al precio y apostemos por el formato ‘paquete familiar’, ‘segunda unidad a mitad del precio’ o los cupones con descuento promocionales, olvidando que el precio no es lo único que importa cuando se trata de comer bien”, indica Rubén Bravo, portavoz del Imeo.

Según Bravo, en los países europeos más afectados por la crisis “el creciente número de desempleados impulsa a muchas familias a recortar el presupuesto destinado a la comida, basando su dieta en productos baratos y básicos”.

“En muchos casos se trata de pizzas, zumos envasados y refrescos con altos niveles de azúcar; bollería industrial y precocinados de poco precio, pero escasa calidad e índices calóricos muy elevados, lo que puede repercutir en un incremento de los casos de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares”, señala este experto.

Además, la presencia de sobrepeso y obesidad en una persona no significa que esté más saludable. Según este profesional, la deficiencia de hierro, calcio, zinc y vitaminas, en combinación con una grasa predominante visceral, es decir en la zona del abdomen, favorece los males de corazón, el ‘hígado graso’ y el desarrollo de células anormales.

No obstante, “sabemos que aún con escasos recursos, se puede hacer la cesta de compra de manera responsable y esto es beneficioso tanto para el bolsillo como para la salud”, explica el portavoz del Imeo.

EFE

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