¿On line? Sí se puede

¿Decidió continuar su formación académica o actualizarse y está optando por la modalidad virtual? Algunas claves que le ayudarán a sacar adelante su propósito.

En promedio, un programa de especialización se toma un año, y uno de maestría, dos, similar a la modalidad presencial.

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En promedio, un programa de especialización se toma un año, y uno de maestría, dos, similar a la modalidad presencial.

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septiembre 30 de 2014 - 02:23 a.m.
2014-09-30

Las dificultades, cada vez más frecuentes, que se presentan en los desplazamientos, el tráfico de las ciudades, así como la movilidad laboral que cada día crece, el desarrollo de la tecnología y el aumento del uso de dispositivos móviles son algunas de las razones por las que más profesionales deciden continuar su formación académica de manera virtual, gracias a las facilidades de tiempo y espacio, entre otras, que esta modalidad ofrece.

De acuerdo con Marco Elías Contreras, decano de la Facultad de Estudios en Ambientes Virtuales de la EAN, “los profesionales que hacen un posgrado generalmente están laborando, tienen múltiples ocupaciones y por ello el tiempo es una variable crítica. A muchos se les dificulta acudir al campus físico, por lo que la educación virtual les ofrece una alternativa de acceso en cualquier lugar, con lo que se evitan desplazamientos de grandes distancias, lo que ya de por sí les permite optimizar el tiempo. Así mismo, la mayoría de la interacción es asincrónica, es decir que no es en tiempo real, sino que el estudiante define qué horario le va a dedicar a su estudio”, lo que, sin lugar a dudas, facilita el acceso a los contenidos cuando el alumno lo requiera.

El factor tiempo toma gran relevancia cuando se decide seguir estudiando, especialmente bajo esta modalidad.

Por ello, es importante tener en cuenta que estudiar así conlleva una serie de compromisos, en ocasiones más fuertes que cuando se hace de manera presencial, pues el aprendizaje autónomo o autoaprendizaje que se deriva de la formación virtual exige mayor disciplina, sacrificios, organización y planeación.

Para Denis Torres, su maestría en periodismo digital, con la Universidad Autónoma de Barcelona (España), le hizo establecer unas estrategias que le permitieron cumplir con todos sus compromisos. “Creé una agenda que incluía todas mis actividades diarias, desde levantarme hasta dormir. Decidí dedicar entre dos y tres horas diarias para la maestría. Como bajo esta modalidad dependía de mi horario, fue clave definir los mismos días y la misma hora para realizar las diferentes actividades y así lograr establecer una rutina. Como tienes que equilibrar trabajo, familia y estudio, el que sea un horario fijo hace que sea más fácil organizarte”, explica.

Pablo González, director de Educación Online de Aden, red educativa internacional, con presencia en más de 15 países, indica que, “lo que se recomienda es que se destine al estudio entre una y dos horas diarias para completar un proceso formativo de calidad. Avanzar con las lecturas obligatorias es el primer paso.

Luego, la realización de actividades requiere la lucidez necesaria, por lo que es importante definir un día y horario en donde pueda dedicarle la atención necesaria”.

Así como en la modalidad presencial, se requiere realizar tareas, cumplir agendas, hacer trabajos en grupo, presentar evaluaciones, las que se hacen de manera online también exige compromisos. “La maduración de la metodología ha permitido que el estudiante alcance los mismos conocimientos, habilidades y competencias que en el formato presencial”, puntualiza González.

ESTRATEGIAS QUE FACILITAN EL PROCESO

Para Marco Elías Contreras, decano de la Facultad de Estudios en Ambientes Virtuales de la EAN , la principal herramienta es la actitud con la que se asume esta responsabilidad ya que exige mucha disciplina, pues quien controla su proceso formativo es el estudiante, es él quien diseña su horario y la cantidad de horas que dedica. Esta es una formación exigente que tiene todas las formalidades y requiere tiempo, constancia y perseverancia.

“El número de horas también depende del número de unidades de estudio que se matriculen. Normalmente, en el modelo nuestro, donde por lo general un estudiante toma cuatro unidades de estudio, se debe dedicar entre 28 y 30 horas a la semana”, enfatiza Contreras.

De acuerdo con Pablo González, director de Educación Online de Aden, la rigurosidad siempre es la clave del éxito. “Lo que no recomiendo es subestimar la modalidad, pensando que en intervalos de 15 minutos o menos, en horarios poco recomendados para el estudio se puede avanzar con las lecturas o actividades.

Ahora bien, la formación a ejecutivos cuenta con la ventaja de que son personas adictas a la agenda, por lo que es una muy buena ayuda para organizarse y alcanzar el objetivo”, puntualiza. La formación posgradual virtual toma fuerza, la oferta se acrecienta y las herramientas están disponibles, no hay que temer para asumir el reto. Con unas cuantas estrategias y técnicas sencillas es posible lograrlo y no morir en el intento.

PRIORIZAR TAREAS

Angie Bustos, quien realizó la maestría en dirección de relaciones públicas y gabinetes de comunicación, en la Autónoma de Barcelona, dice que la estrategia fue básicamente aprender a distinguir entro lo urgente y lo importante, “de manera que tuve que priorizar mis tareas y aprovechar el tiempo al máximo. En la mañana, antes de ir a trabajar, organizaba las actividades y en la noche dedicaba máximo 3 horas a ejecutarla. Tuve que aprender a organizar mi tiempo y dejar a un lado Facebook, la televisión y llamadas largas, lo que me permitió organizarme sin perjudicar el resto de los aspectos de mi vida cotidiana”.