Ayahuasca: nueva tendencia global para curar el alma

Expertos han manifestado dudas sobre los beneficios de esas sesiones y advierten que el consumo puede ser peligroso.

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Los 'hipsters' de la generación milenio están usando el brebaje en busca de curación espiritual y expansión de la conciencia.

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octubre 05 de 2016 - 08:46 a.m.
2016-10-05

El anuncio en Suecia prometía sesiones con un chamán colombiano, psicoterapia y, la razón de una gran controversia, te de Ayahuasca. El escándalo no se hizo esperar.

La isla en el archipiélago norte de Estocolmo donde el evento fue programado se llama Barnens ö que significa ‘Isla de los niños’ y, de acuerdo a los diarios locales, la policía estaba investigando denuncias sobre el peligro de la infusión psicodélica y la posibilidad de prohibirlo.

Por su parte la compañía que organiza esos encuentros, cuya sede legal es en España, asegura tener más de 500.000 fans y seguidores, un hostal en la selva colombiana, plantaciones de Ayahuasca desde hace diez años en tierras adquiridas en la misma selva donde cocinan, con la supervisión de chamanes locales, la bebida que usan en sus ‘retiros espirituales’ en Europa y una escuela de Ayahuasca que forma ‘facilitadores’ para expandir “el trabajo de evolución interna por todo el mundo”.

Expertos médicos suecos han manifestado dudas sobre los beneficios de esas sesiones y advierten que el consumo puede ser peligroso por tratarse de sustancias que provocan severa intoxicación alucinógena.

USO ANCESTRAL

La poción conocida como yagé o ayahuasca, hecha de la ebullición de las ramas leñosas de la enredadera Banisteriopsis caapi con las hojas brillantes del arbusto de chacruna (psychotria viridis) ha sido usada en la región amazónica durante siglos por diferentes grupos indígenas de Colombia, Venezuela y Perú en ceremonias frecuentemente asociadas con rituales curativos.

Ahora ha encontrado una relativamente nueva audiencia no solo en Escocia sino en toda Europa y en los Estados Unidos donde según un reciente artículo en la revista New Yorker “ayahuasca, un antiguo brebaje alucinógeno amazónico, se ha convertido en la última tendencia en Brooklyn y Silicon Valley”.

Una investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington estima que “en cualquier noche en Manhattan, ocurren un centenar de ‘círculos de ayahuasca’” (Lea también: La coca nuestra).

Según el artículo del New Yorker, los hípsters de la generación milenio están usando el brebaje en busca de curación espiritual y expansión de la conciencia y el consumo se está volviendo tan común que en lugares como San Francisco “es como tomar una taza de café”, y es conocida como ‘abuelita’ y como ‘La Madre Ayahuasca’.

Al mismo tiempo el artículo advierte sobre los efectos peligrosos que la poderosa bebida puede provocar en los consumidores. Entre los defensores de la ayahuasca, sin embargo, las ventajas sobrepasan los riesgos porque “un viaje con ayahuasca equivale a una década de terapia psicológica o de meditación”.

La droga o ‘medicina’, como muchos devotos insisten en llamarla, es cada vez más popular al punto que numerosos artículos en los diarios del mundo la describen como ‘la droga de moda en este momento’.

La explicación más extendida es que la experiencia con Ayahuasca puede producir una especie de comprensión de verdades trascendentales o un sentido más profundo del significado de la vida. Pero la mágica experiencia puede ir acompañada de violentas reacciones físicas, dolores, vómito intenso, desmayos, mareos abrumadores, pérdida del sentido y convulsiones.

Un tipo de auto mortificación en camino a una limpieza y descubrimiento espiritual que no siempre da los resultados esperados y en ocasiones puede ser seriamente nociva (Además: ¿Qué emoción Gobierna tu vida?).

En un estudio publicado en Psicofarmacología en julio, investigadores en España y Holanda informan que la ayahuasca parece ayudar a las personas a ser más creativas y ‘divergentes’ en la manera de pensar para resolver acertijos o dificultades. Hay corrientes médicas que defienden la posibilidad de que la ayahuasca puede resultar útil en psicoterapia y ayudar a pacientes a romper los patrones de pensamiento habituales y problemáticos.

TRATAMIENTO MEDICINAL
 
La posibilidad de que la ayahuasca y otros psicodélicos, como el LSD y hongos puedan ayudar en el tratamiento de enfermedades mentales ha contribuido a revivir una nueva ola de investigación sobre esas sustancias.

La manera exacta como afectan el cerebro, entre tanto, sigue siendo poco clara. El puñado de estudios al respecto sugiere que funcionan alterando los patrones de comunicación entre varias redes del cerebro, abriendo nuevas formas de pensamiento y percepción.

La principal sustancia psicoactiva en la ayahuasca ha sido ilegal desde 1970 pero el Centro de Investigación de Oncología Integrativa Bastyr, recientemente solicito permiso para hacer ensayos clínicos que podrían ser utilizados en tratamientos para cáncer y enfermedad de Parkinson.

Por ahora, sin embargo, el uso de ayahuasca sigue siendo un gran experimento global sin control legal y la mayoría de los usuarios la beben en “ceremonias” pequeñas dirigidas por un individuo que puede llamarse a sí mismo un chamán o ayahuasquero, un curandero o un vegetalista. A los chamanes menos calificados se les conoce como ‘yogahuascas’.

Cecilia Rodríguez
Especial para Portafolio
Luxemburgo