La pareja que puso el trueque de moda

Steve McHugh y Antonio Palazzola, protagonistas del programa de televisión 'Los reyes del intercambio', hablaron con Portafolio.co sobre cómo convirtieron la antigua práctica en un negocio rentable.

La pareja que puso el trueque de moda

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La pareja que puso el trueque de moda

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febrero 05 de 2014 - 02:38 p.m.
2014-02-05

En un mundo donde el efectivo y el dinero plástico son los mandan, estos dos hábiles amigos ganaron fama y reconocimiento por su capacidad para intercambiar objetos usados. Con el trueque, han logrado, por ejemplo, intercambiar un equipo de buceo de 150 dólares hasta obtener un avión valorado en 20.000 dólares.

Los dos amigos confiesan que parte de su éxito se debe a las largas horas de trabajo, su poder de convencimiento, paciencia y conocimiento. Esta pareja de negociadores estuvo en Colombia promocionando la tercera temporada de la serie que se presenta en el canal 'A&E'.

¿Por qué dedicarse al trueque?

Steve: Fui vendedor de carros durante 15 años, pero la economía empezó a ir mal y se derrumbó hasta que quedé sin empleo. Con mi familia comenzamos a vender lo que no usábamos y así comenzó todo.

Antonio: Por mi parte, he estado intercambiando objetos para tratar de ganar dinero desde niño.

¿Qué les dijeron sus familias cuando les contaron que iban a vivir del intercambio?

Steve: Mi esposa nunca me dijo nada. Logré llegar hasta aquí, así que nunca lo dudó.

Antonio: Mi mamá me dijo: "¿fuiste a la universidad para eso?".

¿Qué es lo más difícil  de este negocio?

Steve: Tratar con el hecho de que por lo menos el 90 por ciento de las personas no acogen este tipo de ideas, sin embargo cuando es tu futuro el que está en juego tienes que hacer que funcione. Vendiendo carros me rechazaron muchas veces y aprendí a sortear esas situaciones.

¿Parte de su éxito está ligado con la crisis económica en Estados Unidos?

Antonio: Absolutamente. Durante los buenos tiempos muchas personas adquirieron diversos 'juguetes' que ya no pudieron mantener. Si las personas miran en sus salas y garajes el 50 por ciento de las cosas que tienen no las utilizan y no quieren venderlas, entonces por qué  no intercambiarlas.

La serie es popular no solo porque somos graciosos y divertidos. Las personas entendieron el valor de intercambio.

¿Dónde encuentran a las personas con artículos que quieren intercambiar?

Antonio: Manejamos casi todo a través de internet. Buscamos permutas en Creek list, eBay, etcétera y, además, tenemos una base de datos que empezó con 200 personas hace un poco más de dos años y que ahora cuenta con más de 8.000 registrados.

¿Cuánto demora un proceso normal de trueque para llegar a un objeto de alto valor?

Steve: Todo depende del objetivo que nos tracemos. Uno común y corriente toma una semana y un máximo de 10 intercambios para llegar a ese artículo grande.

¿Han pensado que las personas se pueden sentir engañadas cuando intercambian un objeto de menor valor por uno de mayor?

Steve: No intercambiamos cosas con personas que están interesadas en el valor, sino con las que quieren obtener algo y no tienen el dinero para eso. Ese es el tipo de cambio que buscamos.

¿Alguna vez les han pedido algún objeto de regreso?

Steve: Nunca hemos tenido el caso, pero devolveríamos el artículo. Siempre tratamos de que sea una situación en la que ambas partes ganemos.

¿Cuál ha sido serie de intercambios más lucrativa?

Antonio: Fue una donde comenzamos con un equipo de buceo que costaba 150 dólares y llegamos a conseguir un avión valorado en 20.000 dólares. Ese proceso nos tomó dos semanas.

¿Cuál es trueque soñado?

Steve: Antonio ha querido un yate desde hace mucho tiempo y me ha convencido tanto que creo que se es mi sueño también. Siempre me pinta el paseo de viajar por el océano y visitar varias islas.

 ¿Y el peor y mejor intercambio?

Antonio: Un rifle antiguo que pensamos que valía 1.500 dólares y cuyo valor real era de 700 dólares.

Steve: El mejor trueque, por otra parte, fue el de un casco de motociclista de Harley-Davidson que valía 50 dólares por una botella de vino de Marilyn Monroe que costaba 3.000 dólares. Pensé que costaba unos cientos de dólares, pero no tanto. Finalmente intercambiamos la botella por una silla de masajes.

¿Con cuáles objetos se han quedado?

Antonio: Me quedé con una motocicleta, una lancha y un Ford del 59 que se lo regalé a mi esposa en nuestro aniversario. También tenemos una casa bote que hemos tratado de vender o intercambiar durante ocho meses. Sin embargo, aquí lo importante es intercambiar objetos hasta tener el de mayor valor posible  para venderlo y así pagar nuestras deudas.

¿Cuáles son las fortalezas de cada uno en la negociación?

Steve: En mi caso es la paciencia.

Antonio: A mí no me importa si hago el intercambio o no. Si son complicados simplemente me voy.

 Hombres o mujeres, ¿quiénes son los más difíciles para realizar un trueque?

Steve: Las mujeres. A ellas siempre les interesa el costo del objeto y no hay manera de cambiar esa forma de pensar.

Una clave para tener éxito en este negocio…

Steve: Definitivamente debes tener mucho poder de convencimiento. A veces vamos a hacer el intercambio, pero las personas están dudosas y quieren estar más seguras de por qué deben lo deben hacer. Nos volvimos profesionales tratando de convencerlas.

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