París se calienta con la moda otoño – invierno

En la primera jornada de la Semana de la Moda se destacaron el volumen de Corrie Nielsen, los abalorios de Moon Young Hee y los estampados de Dévastée.

El público parisino se deleitó con los trajes más bellos que se lucirán en la próxima temporada otoño-invierno.

EFE

El público parisino se deleitó con los trajes más bellos que se lucirán en la próxima temporada otoño-invierno.

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febrero 26 de 2014 - 12:03 a.m.
2014-02-26

Un halo de misterio oscuro y metalizado envolvió ayer las colecciones de la primera jornada de la Semana de la Moda de París, en la que se destacaron el volumen de Corrie Nielsen, los abalorios de Moon Young Hee y los estampados de Dévastée.

El romanticismo resucitó de sus cenizas para adueñarse de mangas abullonadas, pedrería negra, encajes comedidos y amplios vuelos, como quedó patente en varias de las propuestas de prêt-à-porter otoño-invierno presentadas a lo largo del día.

Corrie Nielsen, diseñadora estadounidense asentada en Londres, desfiló por primera vez en el calendario oficial de París, ciudad que ella asocia con calidad y estilo.

La colección que presentó está inspirada en el Drácula de Francis Ford Coppola, en la figura de Juana de Arco y en la obra del pintor Peter Paul Rubens.

Estas referencias han originado una colección de sueños futuristas con reminiscencias históricas, que configuran americanas acolchadas en tonos metalizados, pecheras efusivas e incluso una capa fundida con un vestido.

Tras desfilar las últimas seis temporadas en Londres, trabajado en la casa Vivienne Westwood y ser reconocida por John Galliano con el premio Fashion Fringe en el 2010, la diseñadora ha traído a París una extravagancia controlada. El volumen es una de sus señas de identidad, fruto de ser hija de un escultor.

La diseñadora surcoreana Moon Young Hee muestra una colección en la que sus tradicionales drapeados compartieron cartel con el terciopelo y los bordados de pedrería negra.

El fieltro resultó ser la clave del éxito: gracias a su consistencia, los diseños cayeron con determinación, a la vez que alcanzaron una cómoda elegancia.

En una jornada sombría, no podía faltar la habitual inspiración fúnebre de Dévastée, firma que en esta ocasión ha llegado a convertir la pasarela en un cementerio, con cruces en el suelo y un panteón negro en el centro.

Las caras sonrientes de las tumbas de sus estampados y el lema que aparece en una parte de arriba, Un monument pour moi (Un monumento para mí), en referencia a un sepulcro, revelan cuál es su relación con el imaginario que rodea la muerte. Las medias blancas o negras estarán de moda para esta marca francesa, que las combina con zapatillas de lona con trozos de espejo, faldas cortas, minivestidos rectos y cuellos blancos.

Por su parte, el diseñador indonesio Tex Saverio develó sus combinaciones de negro y dorado en el exclusivo Automobile Club de Francia, lugar de reunión de la élite de la industria automotriz.

En esta primera jornada, el negro ha llevado la voz cantante, junto con los tonos metalizados, el blanco, el beige, el azul marino y el burdeos.

NIELSEN: HISTORIA Y VOLUMEN EN EL DISEÑO

No solo de historia y amplitud vive la colección de Nielsen. También tiene espacio para las siluetas de insecto, como las cinturas de avispa o la simulada rigidez de los trajes construidos.

El volumen es un elemento que la identifica.

Por eso, defiende una forma que se sale del cuerpo: caderas con enormes curvas, hombros rígidos y circulares o una capa-bomba sobre una inmensa cola con pliegues.

Agencias/París

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