Las ‘pelis’ tristes engordan más

Estudios revelan que los espectadores de filmes tristes pueden comer durante la proyección entre un 28 y un 55 % más que quienes ven películas optimistas.

Los filmes dramáticos también podrían llevar a la gente a consumir de una forma saludable si consumieran frutas o verduras.

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Los filmes dramáticos también podrían llevar a la gente a consumir de una forma saludable si consumieran frutas o verduras.

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marzo 26 de 2015 - 11:49 a.m.
2015-03-26

Los filmes tristes pueden ser una triste noticia para quienes desean mantener la silueta y, para adelgazar, son preferibles las comedias que los dramas.

Es lo que se deduce de un reciente estudio del Laboratorio de Alimentos y Marcas de la Universidad de Cornell (‘Cornell Food and Brand Lab o CFBL’) en Nueva York , EE. UU., según el cual las personas que miran películas ‘arrancalágrimas’ comen considerablemente más, debido al impacto emocional del filme.

La investigación del CFBL muestra que aquellos cinéfilos que comían palomitas de maíz mientras veían películas dramáticas o tristes, ingirieron entre el 28 y el 55 por ciento más de esta comida, tanto en laboratorio como en un cine comercial, durante el período de estudio.

Según esta investigación publicada en ‘JAMA-Internal Medicine’, durante el ensayo en laboratorio, los aficionados al cine comieron 28 por ciento más de palomitas de maíz al ver la tragedia Love Story que al disfrutar de la comedia Sweet Home Alabama.

Un análisis del consumo de palomitas de maíz en centros comerciales de siete ciudades de Estados Unidos, durante el fin de semana siguiente al Día de Acción de Gracias, mostró unos resultados similares, según el CFBL.

Los investigadores del CFBL encontraron que los aficionados al cine que compraron palomitas y vieron la película triste Solaris comieron un promedio de 55 por ciento más de este cereal que los que vieron la película más optimista Mi gran boda griega: 127 gramos frente a 82 gramos.

EL LADO BUENO DE LOS DRAMAS

Pero si es un aficionado a los filmes lacrimógenos no desespere, ya que “las cintas tristes también pueden llevar a la gente a que coma mayor cantidad de comidas saludables, siempre que la tengan delante de ellos. Las personas consumirían más frutas o verduras si las tienen próximas”, según Brian Wansink, profesor de Marketing en Cornell y autor principal de este trabajo.

Este estudio se complementa con otro hallazgo del CFBL, que muestra que “las películas de acción y aventura, pero esta vez en televisión, también conducen a ingerir más calorías, si los alimentos están al alcance de la mano, debido a que los programas estimulantes con secuencias rápidas y cortes de cámara, nos distraen de lo que estamos comiendo”.

“Con las películas de acción, la boca entra en juego y la gente come al ritmo del filme, ingiriendo mayor cantidad, porque presta menos atención a lo que consume, mientras que las películas tristes podrían generar una ‘comida emocional’, o sea inducir a comer para compensar la tristeza que se siente”, según Aner Tal, investigador del CFBL y coautor de este estudio.

El profesor Wansink ofrece un consejo práctico para que los cinéfilos puedan mantener su dieta y su silueta cuando ven una película en casa: “mantenga los paquetes de ‘snacks’ y refrigerios fuera del alcance de las manos; lo ideal es dejarlos en la cocina y traer al sofá solo lo que va a comer”.

Para este investigador, la mejor solución es llevar a la mesa situada ante el televisor, y tener a nuestro alcance, solo los aperitivos que sean saludables, como las zanahorias, en lugar de, por ejemplo, las ‘cookies’, en cuyo caso consumirlas en mayor cantidad no sería un problema, sino una ventaja.

“Es más fácil mantenerse delgado utilizando el conocimiento que recurriendo a la fuerza de voluntad”, señala el profesor Wansink.

Efe