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Posgrados: más que un lujo, una necesidad laboral

En ocasiones, ocupar un alto cargo con un salario decoroso depende en gran medida de una mayor formación académica.

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Dado el alto nivel de competitividad que presenta el mercado laboral actual, el adelantar programas en posgrado se convierte en una tarea casi que indispensable para poder alcanzar un alto cargo en una importante compañía.

Y es que las corporaciones quieren dejar hoy sus operaciones en manos de personal altamente calificado, el cual les garantice la generación de soluciones inmediatas con capacidad de análisis, en un mundo donde apremian los retos generados por la globalización.

Es ahí donde la decisión de realizar un posgrado resulta relevante, ya que les permite a las personas ampliar sus conocimientos generales y especializarse en un campo en específico, situándolos como principales aspirantes a conseguir un mejor empleo, un ascenso o una remuneración mayor.

Prueba de ello es que según datos del Observatorio Laboral para la Educación (OLE) cerca del 93 por ciento de los recién egresados de programas de posgrado en Colombia tienen vinculación laboral formal, 15.4 puntos porcentuales por encima de la tasa de vinculación de los recién egresados del nivel de pregrado.

Los datos reunidos por la entidad revelan también que quienes acaban de culminar programas de mayor nivel de formación pueden engancharse al mercado laboral con un salario promedio de 3’268.000 de pesos, mientras que los recién graduados de pregrado pueden tener una remuneración cercana a 1’480.000 de pesos.

TIPOS DE POSGRADO
Actualmente en Colombia se ofrecen 5.553 programas de posgrados de acuerdo con las cifras del Consejo Nacional de Acreditación. De estas, 3.680 son especializaciones, 1.610 son maestrías y 263 son doctorados. Solo 1.041 del total cuentan con la acreditación en Alta Calidad del Ministerio de Educación.

La pregunta que surge con frecuencia ante este panorama es qué tipo de posgrado debe seguirse. En este sentido, es importante saber que cada uno de estos cursos cuenta con algunas características particulares que deben tomarse en cuenta a la hora de elegir el más adecuado.

De acuerdo con el decreto del Ministerio de Educación No. 1295 de 2010, la especialización tiene como propósito la profundización en los saberes propios de un área de la ocupación, disciplina o profesión de que se trate, el desarrollo de competencias específicas para su perfeccionamiento y una mayor cualificación para el desempeño laboral.

En cuanto a las maestrías, la resolución aclara que existen dos tipos: de profundización y de investigación. La primera se enfoca en ahondar en una zona del conocimiento y en el desarrollo de competencias que permitan la solución de problemas o el análisis de situaciones particulares de carácter disciplinario, interdisciplinario o profesional.

La segunda, enfatiza el documento, que deberá apuntar siempre a estimular aptitudes que permitan la participación activa en procesos de investigación que generen nuevos conocimientos o procesos tecnológicos.

Finalmente, especifica que los doctorados deberán conducir a la formación de investigadores con capacidad de realizar y orientar en forma autónoma procesos académicos e investigativos en el área específica de un campo del conocimiento.

En la opinión de Carlos Hernando Forero, director Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Universidades (Ascun), las especializaciones son los cursos de mayor demanda en el país en la actualidad por la gran oferta existente y la facilidad que estas presentan para los trabajadores en su metodología.

“Las especializaciones se realizan generalmente en un menor tiempo, y resultan beneficiosas para el sector empresarial porque los métodos que utilizan en muchas oportunidades permite que el trabajador no se ausente y pueda realizar el curso, por medio del uso de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones”, puntualiza.

No obstante, Forero dice que es importante que dicho sector inicie un proceso de incremento en la demanda de programas de maestría y doctorados, ya que en la actualidad el número de personas con estos altos títulos académicos y con vinculación laboral es muy bajo en el país.

A TENER EN CUENTA
Luego de escoger el programa según a las necesidades profesionales y los gustos personales, existen otros aspectos que deben ser analizados antes de dar el paso que terminará por definir el desarrollo competitivo de cada persona.

De acuerdo con Natalia Onofre, especialista en Investigación de Mercados y del Consumo, es importante detenerse un momento a pensar e identificar cuál es el tiempo que se le puede dedicar, y en función de eso decidir el más pertinente.

Para Onofre, también es importante analizar el mercado laboral, lo que quiere decir que los interesados no se deben dejar guiar por la moda o las tendencias; sino que deben examinar cuidadosamente si el posgrado realmente tendrá una repercusión a futuro.

En este sentido, recomienda “planear y hacer una investigación en donde se analice el campo a futuro, y así poder prever hacia dónde van los nuevos sectores que, en la actualidad, apuntan a la innovación y a la sostenibilidad, principalmente”.

De otra parte, la especialista aconseja verificar el plan de estudios, ya que si bien existen diferentes instituciones educativas que puedan impartir el mismo programa, es muy importante identificar el enfoque y los temas que se abordan, para así empatar con sus objetivos.

Para concluir, pide verificar la forma de financiamiento para que no resulte un dolor de cabeza a futuro. Agrega que, aunque no es fácil, lo mejor para este tipo de casos es aplicar a una beca, sin embargo, aclara que los créditos y demás modalidades de pago también pueden resultar de gran ayuda si se estudian con cautela.