El reto de decir adiós es también para las empresas

Las compañías deben contribuir a que la transición del ejecutivo sea más manejable.

El cambio de rutinas y la pérdida de poder puede ser un golpe difícil de afrontar para los ejecutivos de alto rango.

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El cambio de rutinas y la pérdida de poder puede ser un golpe difícil de afrontar para los ejecutivos de alto rango.

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abril 11 de 2015 - 02:01 a.m.
2015-04-11

Decir adiós no solo es difícil para los ejecutivos, las empresas también tienen que saber afrontar el desafío. Más en industrias que pasan por ciclos económicos de escasez y bonanzas, como las empresas del sector de materias primas

Un estudio de la firma cazatalentos Hays, identificó que las empresas del sector petrolero tienen un duro reto que enfrentar en ese aspecto: “Con los planes de contratación impactados, los empleadores se enfrentan a decisiones difíciles como la de reducir costos sin perder los conocimientos adecuados para desarrollar sus proyectos. Por otra parte, una disminución en la contratación puede aumentar la brecha de habilidades y podría desembocar en una mayor escasez de habilidades en el futuro”, señala el informe.

Por esta razón el saber despedirse es estratégico.

Lo recomendado por la firma LHH es desarrollar un plan que facilite al ejecutivo vivir esta etapa y que no deje resentimientos con la empresa.

Lo ideal es diseñar un paquete de retiro, que además de la liquidación incluya beneficios como la extensión del seguro de salud por un tiempo adicional después del despido, un plan de acompañamiento para la reubicación del personal, incluso, algunas empresas del sector de hidrocarburos les están dando a los trabajadores la opción de reubicarlos en otros países o en otras vacantes de la empresa.

“También hay que entrenar a las personas que se quedan, como los gerentes y administradores, para que asuman el cambio. En especial porque en épocas de crisis puede aumentar el flujo de trabajo de los empleados”, explica Linares.

Manejar bien este tipo de salidas es también una medida que le puede ayudar en el futuro a la misma empresa, pues cuando cambie el ciclo económico y venga la bonanza, seguramente requerirá contratar nuevamente personal con habilidades específicas, lo que implica que la persona que hoy sale de la empresa podría ser necesitada mañana.

Además, el equipo que se queda en la empresa toma atenta nota de lo que pasa con sus compañeros que se van y del valor que le da la compañía a sus colaboradores.

Así que la desvinculación laboral debe hacerse con sensibilidad y respeto por la trayectoria de los profesionales.