Reuniones con la mejor elección culinaria

El éxito de una reunión de negocios no solo se centra en la preparación de los temas a tratar, sino en la mejor elección de los platos que se van a servir, los cuales deben ser saludables y memorables.

Plato

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enero 27 de 2015 - 05:13 p.m.
2015-01-27

Aunque no se sabe a ciencia cierta quién se inventó la frase de: “la comida entra por los ojos”, de lo único que hoy están seguros los chefs especializados en el mundo es que en ella se fundamenta el verdadero arte de la cocina moderna. Lo cierto es que no solo cuenta el sabor y los buenos términos de las recetas, sino también la manera en que se exhiben a los comensales: su diseño, decoración, combinación de productos y el tamaño de las porciones.

Los grandes cocineros saben muy bien que en cada producción culinaria, además de utilizar ingredientes y mezclas saludables, también juegan un papel determinante varios factores que harán de la comida un momento memorable, especialmente cuando hace parte de reuniones de gran escala o más específicamente las ejecutivas o de negocios.

En los hoteles o sitios de recepción, particularmente, se tienen en cuenta hasta los mínimos detalles para que cualquier junta alcance sus óptimos resultados.

“Para tal efecto, se dispone de un equipo de personas expertas que se encargan de asesorar a los clientes en la escogencia del menú que se va a ofrecer, para lo que se analiza la duración del evento, el tipo de invitados, el tema que se va a tratar y el número de pausas que se van a tener. De acuerdo con estos parámetros, el chef ejecutivo se encarga de armar, con su equipo, el itinerario de las comidas; y que cada preparación vaya encadenada una con la otra, con el objetivo de no usar ingredientes que generen pesadez o somnolencia”, sostiene Luis Forero, chef ejecutivo de La Fontana.

Los buenos resultados de este tipo de reuniones se logran cuando el cliente, desde un comienzo, se deja guiar y atiende los consejos de los expertos a la hora de elegir los platos para los invitados. “La idea no es que la gente quede llena, sino satisfecha y dinámica. Que los alimentos que se escojan aseguren el bienestar de los asistentes y el nivel de atención”, agrega Forero.

EL DISEÑO DEL MENÚ

Cuando se trata de juntas o de reuniones de negocios, el tiempo tiende a ser muy corto cuando llega el momento de las comidas. Ante esto, hay que buscar preparaciones de muy corta cocción -aunque con buenos términos- que se puedan consumir sin que generen sueño o pereza.

“Se recomiendan muchos vegetales, ensaladas, frutas y proteínas livianas de grasas. Los aderezos deben ser lo más sencillos posibles y la presencia de carbohidratos se debe limitar a porciones mínimas. Mientras los refrigerios necesitan ser lo más frugales posibles y de tamaños pequeños”, expresa Juan Valencia, chef ejecutivo del Intercontinental de Medellín.

Para José Guevara, chef del hotel Belfort, “la dieta mediterránea es bastante acertada para este tipo de eventos, en la que primen ensaladas, aceite de oliva y proteínas. Mientras en la parte de las bebidas se recomienda una copa de vino o, en su defecto, jugos hechos en agua, ojalá cítricos”.

La presentación del menú necesita afianzarse a los términos de la reunión, para darle la elegancia o la sobriedad que amerita.

Actualmente la tendencia se basa en el plato servido más que en el bufé. Por tanto, cada pieza debe estar perfectamente confeccionada, como la mejor obra de arte; y las porciones completamente balanceadas y amigables.

Para que esta clase de programas tengan siempre resultados favorables o de éxito, Unilever Food Solutions dispone de miembros de su equipo en más de 70 países para trabajar en conjunto con los proveedores de alimentos y bebidas.

El objetivo es compartir la experiencia que por años ha convertido a esta marca en una de las primeras del mercado desde 1880, pero no solo en la fabricación de alimentos, sino también en los mejores servicios culinarios.

De igual forma busca compartir las tendencias y las visiones que puedan ayudar a entender más a los comensales sobre cómo toman decisiones y cómo eligen cuando llegan a los restaurantes o hacen sus eventos en hoteles. Todo esto sin dejar atrás su interés por transmitir sus conocimientos a los cocineros sobre cómo darle a la comida una apariencia más apetitosa.

Justamente, para esto recomienda: “exponer platos coloridos a través del contraste de los colores de los productos, por ejemplo: para las recetas saladas sugiere decorar con cebollines, perejil picado o menta; o pedazos de lima o de limón cuando se sirve pollo o mariscos.

Así mismo, aconseja cocinar al vapor los vegetales –en lugar de hervirlos- para que se muestren más naturales y apetitosos. Finalmente, para que la carne se exhiba crocante y jugosa, hay que dorarla y dejarla reposar un momento antes de servirla”.