Revolución digital del CD está de cumpleaños

Durante el año pasado, se produjeron 196 millones de discos compactos en el mundo.

POR:
octubre 04 de 2012 - 12:06 a.m.
2012-10-04

El CD, el disco compacto que arrinconó al vinilo hasta convertirlo en material de coleccionista, cumple 30 años desde que, de la mano de Sony y Philips, desembarcó en el mercado y llevó la revolución digital al mundo del audio.

Por estos mismos días, en 1982, salió a la venta en Japón el primer reproductor comercial de discos compactos, el CDP-101, un aparato que costaba 168.000 yenes (unos 1.680 euros), pesaba nada menos que 7,6 kilos y tenía una denominación (“101”) que era un homenaje al sistema digital binario de ceros y unos.

El lanzamiento estuvo acompañado de la publicación de 50 títulos enCD de todo tipo de música por parte de CBS/Sony y Epic/Sony, desde Mozart o Beethoven hasta Simon&Garfunkel, Julio Iglesias o Billy Joel, cuyo álbum “52nd Street” es, hasta hoy, considerado por muchos el primero comercializado en este formato.

El desembarco del disco compacto en un mercado dominado entonces por los LP’s y casetes, había comenzado a gestarse en 1979, cuando la japonesa Sony y la holandesa Philips decidieron colaborar para crear un nuevo soporte que permitiera llevar a los hogares el audio digital. Ingenieros de las dos empresas ya habían trabajado anteriormente en prototipos, los de Sony con acento en la codificación y lectura, y los de Philips, en el sistema óptico (el grupo holandés llegó a lanzar en 1975 su Laservision, que resultó un fracaso comercial).

La alianza entre las dos empresas permitió que para abril de 1982 se pusiera en marcha la primera línea de producción en masa de CD’s en una planta de la provincia de Shizuoka (centro de Japón), con vistas al estreno en el mercado de este soporte seis meses después, con un éxito que ninguna de las dos empresas había imaginado.

El tamaño del CD se determinó por el de las populares caseteras (formato creado por Philips a principios de los años 60), que en diagonal tenían 11,5 centímetros, una medida manejable, que la firma holandesa consideró que debía ser también la del diámetro del CD.

En ese tamaño podía entrar una hora de música grabada, pero Sony insistió en aumentarlo medio centímetro, para que entrasen 74 minutos.

El pequeño disco tuvo tal éxito, que para finales de 1984 Sony ya había lanzado el primer reproductor portátil de CD’s, el “discman” D-50, y para 1986 la producción anual de discos compactos alcanzaba ya los 45 millones de unidades, muy por encima de los discos de vinilo.

Para 1988 se fabricaban ya unos 100 millones de unidades anuales, y para 1992 la cifra había ascendido a 300 millones. Para el 2007, 25 años después de su nacimiento, se habían vendido ya más de 200.000 millones de CD’s en todo el mundo, pese a que ya entonces la creciente popularidad de otros formatos le estaba comiendo terreno.

Hoy en día, el uso cada vez más frecuente de soportes más pequeños que permiten almacenar descargas se refleja en la producción de países como Japón, que en 2011 fabricó algo más de 196 millones de CD’s, frente a los casi 330 millones de hace diez años.

LA TEORÍA TRAS DEL AUMENTO EN EL TAMAÑO

Existen diversas teorías tras la decisión de incrementar el tamaño de los discos. La más popular asegura que en la duración estándar del CD tuvieron mucho que ver Ludwig van Beethoven y su novena sinfonía.
Al parecer, Sony insistió en que en un disco compacto debía entrar cualquier pieza de música clásica, y se tomó como referencia la novena de Beethoven -hoy Patrimonio de la Humanidad- en una de sus versiones más largas; se cuenta también que esta era la pieza favorita del entonces vicepresidente del grupo, Norio Ohga.

Siga bajando para encontrar más contenido