Ricas preparaciones a la hora de un buen café

‘Feria Carulla es Café’ será en el Museo del Chicó, 21, 22 y 23 de agosto.

Ricas preparaciones a la hora de un buen café

Archivo particular

Ricas preparaciones a la hora de un buen café

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agosto 18 de 2015 - 12:37 a.m.
2015-08-18

El mundo del café es inagotable. Y más allá del valor por ser el producto nacional y el respeto al esfuerzo de los caficultores, los consumidores tienen la tarea de aprovecharlo y disfrutarlo al máximo.

Ese es uno de los mensajes centrales de la nueva edición de la ‘Feria Carulla es Café’ que realizará en el Museo del Chicó los días 21, 22 y 23 de agosto.

La invitación es a corroborar que después del tinto existen preparaciones que, bien hechas, son atractivas, sencillas y deliciosas para preparar en casa, dice Liliana Palma, asesora en café para la cadena de supermercados.

Café con leche: se puede preparar en diversas proporciones, según el gusto de cada persona. Hay quienes lo prefieren más claro o más oscuro. Se sugiere llenar una cucharada sopera alta de café por cada taza, hervir la leche y agregarla al tinto.

Es una bebida que disfrutan los niños y algunos expertos le destacan su aporte energético en la etapa escolar.
Capuchino: según Liliana Palma este “el café del amor” debido a que es la bebida indicada cuando se invita a alguien en plan romántico.

Para preparar un capuchino casero, primero se requiere un café fuerte que se mezcla en una licuadora con una cucharada de leche en polvo y unas góticas de vainilla. Se licua y ¡listo! Ya está un capuchino hecho en casa.

Cappuccino granizado: le gusta mucho a los jóvenes, quienes están habituados a las bebidas frías. También es ideal en climas cálidos. La preparación es la misma de un café fuerte (cucharada sopera rebosada). El líquido se vierte en las cubetas de hielo. Se puede agregar azúcar. En una licuadora se adiciona la leche fría y los cubitos de café helado. Este granizado combina perfectamente los sabores de la leche y del café en frío. Si no hay tiempo para los cubitos de café helado, se puede reemplazar con hielo, leche, café instantáneo, azúcar, esencias de vainilla, caramelo, naranja o incluso sumarle licores como Baileys o amaretto.

Eiskaffee: esta palabra significa ‘café con helado’ en alemán. Modo de preparación: hacer un café fuerte. Dejar enfriar y, en un vaso de boca amplia, agregar una copa de amaretto y una bolita de helado. Se obtiene una mezcla de sabores muy agradables, pues el helado se va derritiendo con el café caliente. Se puede adicionar una copa de licor de café o de amaretto.

LOS SECRETOS BÁSICOS

1. “El café debería comprarse como el pan, recién tostado y recién molido, que es cuando tiene su mayor cantidad de atributos y cuando podemos disfrutar de todos los aromas y sabores concentrados”. Lo ideal sería comprar el café semanalmente y en grano para molerlo en la medida en que se prepara y se consume.

2. No es necesario tener una cafetera importada de lujo para hacer un buen café. La tradicional olleta es una opción que no pierde vigencia. Pero, ojo, apenas suelte el primer hervor el agua se apaga. Si se deja “burbujear”, el café queda con sabor a cocido.

3. Por cada taza de 100 ml. se deben agregar de 5 a 7 gramos de café, que es la medida de una cuchara sopera. Se adiciona el café, se agita y se espera de seis a ocho minutos para que decante y enfríe un poco antes de servir.

4. El café que no se consuma debe ser desechado. No es conveniente recalentar y volver a tomar.

5. “En Colombia tenemos el privilegio de disfrutar de los mejores cafés suaves del mundo que son dulces por naturaleza por lo que no es necesario agregar azúcar o endulzantes”, dice Liliana Palma. En su opinión la costumbre del azúcar es un “hábito adquirido cuando consumíamos tintos de mala calidad que eran amargos al gusto y con un sabor residual muy desagradable que requerían ser endulzados para hacerlos bebibles”.