Los riesgos de estar estático en el trabajo

Malas posturas y actividades repetitivas causan dolor y lesiones en el sistema músculo-esquelético.

Los riesgos de estar estático en el trabajo

Archivo Portafolio.co

Los riesgos de estar estático en el trabajo

POR:
mayo 04 de 2013 - 01:22 a.m.
2013-05-04

El dolor en la espalda, las manos, el codo o el hombro es causa frecuente de consulta entre los trabajadores colombianos y amerita atención de estos y de sus jefes para reducir las causas al mínimo y evitar lesiones serias.

La legislación vigente en Colombia, dice Ana Silvia Ramírez, médico laboral de la Administradora de Riesgos Laborales Sura, “obliga a los empleadores a proveer las herramientas que faciliten la labor de sus empleados para reducir el impacto de alguna actividad repetitiva que ejerzan”.

Pero, si bien cada día más compañías cumplen con la normatividad, los médicos encuentran inconvenientes relacionados con la desobediencia de los trabajadores para seguir las reglas y, en muchos casos, quienes se quejan de dolor se quedan con las bromas de sus compañeros que preguntan y “eso, ¿qué hizo anoche?” o de comentarios como “seguro se acostó mal o pasó mala noche, o le entró un frío”.

Para John Jairo Hernández, médico algesiólogo, del grupo de dolor de la Clínica de Marly, se trata de un asunto muy serio, no siempre pasajero. “Puede ser el inicio de una enfermedad crónica y que, por lo tanto, no tiene reversa”.

La sugerencia es consultar y descartar el origen, ya que si es por una labor repetitiva en el trabajo, puede representar el comienzo de una enfermedad profesional que a mediano plazo conlleva a incapacidades, dolores más fuertes y dificultades para ejercer su labor.

Si la causa es laboral, entre más pronto se corrija el beneficio es mutuo.

Ponga de su parte

Las malas posturas y permanecer mucho tiempo estático van alterando los músculos y los huesos, causando lesiones. Igual pasa “si tiene una silla inadecuada, la pantalla del computador muy alta o muy baja, o un teclado que no está en ángulo recto con respecto al codo”, dice Hernández.

Como el cuerpo se resiente lanza una alerta: el dolor, la primera señal que debe atenderse.

Los médicos insisten también en la importancia de las pausas activas y, dado que muchas compañías ya tienen esa costumbre, contratan fisioterapeutas y brindan la opción a sus trabajadores, les piden a estos últimos que las asuman con seriedad. “Cada 2 o 3 horas hay que hacer un descanso con estiramientos, ojalá con un plan definido, como los que manejan los comités de salud ocupacional de las empresas”, dice Nancy Moreno, psiquiatra del grupo de Dolor de la Clínica de Marly.

Lo que encuentran los especialistas y fisioterapeutas es que a mucha gente en las oficinas les da pereza hacerlas y aducen que “tengo que entregar esto rápido” o “no tengo tiempo para ponerme a jugar”.

Esas pausas son una parte fundamental de “la estrategia para prevenir desórdenes por trauma acumulativo; es necesario contar con varias técnicas sencillas de prevención al mismo tiempo, como tener un adecuado mobiliario de trabajo, mantener una adecuada postura y realizar actividad física regularmente”, dice Carlos de Los Reyes, fisiatra de la unidad de Rehabilitación Física del Centro Médico Imbanaco en Cali.

DISFRUTE Y APROVECHE LAS PAUSAS ACTIVAS TODOS LOS DÍAS

Las empresas deben tener comités de salud ocupacional, en pleno funcionamiento; asegurarse de que los trabajadores utilicen los elementos de protección en los casos en que se necesitan y “darles tiempo para las pausas activas, para que vayan al médico y para que sigan sus programas de fisioterapia si están indicados”, dijo John Jairo Hernández, del grupo de dolor de la Clínica de Marly en Bogotá, al concluir el V Simposio de Dolor organizado por esta institución.

Entre tanto, Carlos de Los Reyes, fisiatra del Centro Médico Imbanaco en Cali, sugiere: “acomodar los muebles y elementos de trabajo según las necesidades de la persona que los utiliza; mantener una correcta alineación de los segmentos corporales (espalda, hombro, muñecas etc.) al adoptar diferentes posturas, sea sentado, de pie o acostado; realizar actividad física en forma regular; evitar permanecer por más de una hora en la misma posición, y realizar pausas activas entre 5 y 10 minutos mínimo 3 veces durante la jornada laboral.

Siga bajando para encontrar más contenido