Sea el vicepresidente financiero de su familia

Es clave poner sobre la mesa todos los proyectos y luego descartar los que no son prioritarios.

Así como las empresas planean el presupuesto de cada año, las familias deben hacer lo propio.

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Así como las empresas planean el presupuesto de cada año, las familias deben hacer lo propio.

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septiembre 28 de 2014 - 08:23 p.m.
2014-09-28

La responsabilidad de manejar las finanzas familiares es similar a la de dirigir un negocio. Si no se planea adecuadamente no se lograrán resultados óptimos, e irá en detrimento de la familia.
Al igual que en una empresa, cuando usted toma el rol de vicepresidente financiero de la familia, necesita estar en control de las finanzas diarias y tener visión de lo que el futuro puede traer: es primordial equilibrar ingresos y gastos, de forma tal que permita alcanzar los objetivos que se plantee el grupo familiar.

En las empresas, una de las funciones que toma más tiempo es el de planear el presupuesto anual, en el cual se establecen los ingresos con los que contará la compañía y los gastos que hará durante todo el año. ¿Por qué no se hace esto a nivel familiar?

Este artículo está diseñado para ayudar a su familia a priorizar sus metas y que todos sus miembros logren alcanzar las metas trazadas.

Lógicamente, la regla básica de este proceso es ponerse metas que sean realistas y, especialmente, que se puedan alcanzar.

Paso 1. Diseñe sus metas conjuntas. El primer paso es diseñar las metas conjuntas que se tengan como familia. Es clave poner sobre la mesa todos los proyectos que queremos, y empezar a descartar aquellos que no son prioritarios o que no beneficien a la mayoría. Una lista de metas es muy útil, pues permitirá agruparlas bajo una de las siguientes tres categorías:

.Necesarias

.Importantes

.Deseables

Algunos ejemplos:

Una jubilación con libertad financiera, pagar su vivienda, un fondo de emergencia, ahorro para cubrir los gastos educativos, vacaciones familiares, vehículo, un nuevo negocio y remodelar la vivienda.

Paso 2. Adicione las metas individuales

Aunque dijimos que las metas conjuntas y que beneficiaran a la mayoría eran las más relevantes, también debemos establecer metas individuales. Como en la empresa, muchos proyectos no son a nivel corporativo, sino que algunas áreas necesitan ejecutar proyectos que benefician a esa área en particular. No por esto, dejan de ser importantes ni relevantes.

En la familia, sucede algo similar: comparativamente las metas de sus hijos pueden parecer pequeñas pero son de gran importancia para ellos y por eso debemos tener también presentes sus necesidades y sus sueños. Piense en todas las necesidades de la familia y en las de los niños. Idealmente, ellos deberían estar incluidos en el ejercicio del presupuesto familiar, listando sus metas y priorizándolas de la misma manera en que usted lo hace.

Paso 3. Póngale tiempo a las metas. Todos quisiéramos lograr las metas que nos trazamos al mismo tiempo. Pero esto, además de ser imposible, no es conveniente. La planeación nos ayuda a enfocarnos en metas en diferentes períodos. Así, podemos dividir las metas en tres períodos de tiempo: Metas de corto plazo: aquellas que usted espera lograr en los próximos 5 años.

Metas de mediano plazo: aquellas que le tomará lograr entre 5 y 10 años.

Metas de largo plazo: Aquellas que le tomará alcanzar más de 10 años.

Paso 4. Destine una cantidad a sus prioridades principales. Es muy importante establecer el hábito de ahorrar un monto mensual, preferiblemente que se descuente automáticamente, bien sea de su nómina o de una cuenta bancaria, por ejemplo. Ponga el dinero en un fondo destinado a sus metas prioritarias.

No debe perder de vista el objetivo, pues esto le ayudará a mantener sus recursos, sin caer en la tentación de tocarlos para un gasto extra. Recuerde: las empresas son estrictas con los gastos, y asimismo debe serlo usted con el presupuesto familiar (diseñado con anterioridad, como dijimos).

Puede ahorrar para alcanzar una meta de corto plazo -como por ejemplo las vacaciones familiares- y para lograr una meta de largo plazo -como el ahorro para la etapa de retiro-. En este ejemplo, si toma parte del dinero del retiro, probablemente se podrá dar unas mejores vacaciones, pero con el costo futuro de no tener los recursos completos cuando llegue la jubilación.

Paso 5. Decida dónde invertir. Son muchas las opciones de inversión disponibles en el mercado financiero. Evalúe las que mejor se ajustan a sus objetivos y perfil de riesgo.

Los vicepresidentes financieros generalmente saben que los recursos de corto plazo necesarios para la operación de la empresa, deben ser invertidos en instrumentos de baja volatilidad y fácil liquidez: aunque no generan un retorno alto, sí permiten tener certeza de cuánto dinero tendré mañana y de que se podrá utilizar de manera inmediata. Piense de esta forma, para obtener mejores resultados: las Carteras Colectivas efectivo y otros fondos a la vista, pueden ser una opción interesante.

FONDOS Y CARTERAS, UNA BUENA ALTERNATIVA

Invertir en fondos y carteras colectivas es una buena alternativa. Estos le brindan acceso a un portafolio diversificado y, si lo necesita, puede disponer de ellos de manera inmediata.

Aún más importante: ellos le pueden ofrecer un crecimiento por encima de la inflación en el mediano y largo plazo.