Así sería un 'default' a la colombiana

Las últimas semanas, Grecia ha sido tema de entendidos y apáticos a las noticias económicas. Para entender mejor el escenario al que se enfrenta ese país, hemos hecho un ejercicio hipotético con Colombia, si llegara a declararse en cesación de pagos. Aclaramos, es ficción.

Así sería un 'default' a la colombiana

Agencias

Así sería un 'default' a la colombiana

Tendencias
POR:
julio 17 de 2015 - 10:31 p.m.
2015-07-17

Dentro de las consecuencias, se abre una caja de Pandora con dos elementos importantes: efectos económicos e implicaciones políticas.

Podría pensarse que ambos caminos son semejantes y vendrían a ser lo mismo, pero la raíz es distinta. Con el propósito de llevar a cabo este ejercicio explicativo, Jorge Ruíz, ‘trader’ de Corficolombiana sugirió algunos escenarios.

Inicialmente, supongamos que el próximo mes se vence una cuota de 3.000 millones de dólares con el Fondo Monetario (FMI). El Presidente de la República y el Consejo de Ministros, con un esfuerzo inmenso, no encuentran como pagar la deuda.

Las giras internacionales y visitas a distintos países, además de la solicitud de ayudas a las grandes potencias como Inglaterra, Estados Unidos y Alemania, no han sido exitosas.

El Gobierno está preocupado porque las líneas de crédito están cerradas, el país está sumido en un déficit imparable y no existen mecanismos para obtener los recursos.

Oficialmente, el Estado, ante la comunidad internacional, se declaró sin recursos y asumirá la postura de entrar en un ‘default’.

¿QUÉ ES UN DEFAULT?

Cuando un país quiebra económicamente significa que podría entrar en ‘default’ o cesación de pagos. Esto significa que no pagará más sus obligaciones financieras. No pagará sus deudas.

En este contexto, un país ‘quebrado’ puede tomar dos caminos. El primero de ellos afectaría a sus acreedores (léase grandes bancos) y el otro camino a sus habitantes.

Un país que no tiene cómo pagar sus deudas se asemeja a la situación de una familia o empresa en ‘bancarrota’. El dinero se agota y hay que definir prioridades. Sin embargo, ¿cómo sería esta situación en el país?

SERÍA EL PEOR ESCENARIO

Las cifras financieras del país serían desalentadoras. Antes del impago, los bonos a 10 años registraban un rendimiento de 7,25 % y después de la desastrosa declaración, durante las primeras jornadas, pasaron a tener cifras por encima de 10 %.

Con el paso de los días, las tasas alcanzaron niveles entre 15 % y 18 %. Pero, ¿Qué significan estos números? Según, Daniel Velandia, economista jefe de Investigaciones Económicas de la firma Credicorp Capital, explicó que entre más baja sea la tasa de los bonos de deuda, habrá una mayor demanda por estos, lo que significa que los inversores foráneos confían más en el país.

En este mismo sentido, los seguros contra un impago (credit default swaps, CDS) rozarían el piso de los 1.000 puntos (Venezuela mantiene estos puntajes). Velandia indicó que niveles de puntaje elevados de los CDS se cotizan con valores elevados. Es decir, entre más barato sea el seguro, significa que los inversores tienen menos miedo de un posible impago.

En el mercado cambiario, la reacción sería inmediata. El debilitamiento del peso frente al dólar y frente a otras monedas sería inevitable. Los inversores locales, dado que los empresarios extranjeros habrían abandonado el país junto a sus recursos, demandarían y demandarían dólares porque esta moneda les brinda tranquilidad y es un refugio para su dinero.

Wilson Tovar, economista principal y jefe de Acciones y Valores, y Jorge Ruíz concuerdan en que la tasa de cambio subiría hasta 4.000 pesos por un dólar durante los primeros días.

El mercado accionario también se vería afectado: “El ruido de la venta de una generadora de energía, el anuncio del descubrimiento de algún yacimiento de petróleo o el comportamiento de las bolsas extranjeras mueven ‘bruscamente’ el mercado de acciones colombiano, imagínese qué pasaría con el índice Colcap si Colombia se declarara en default”, señaló Ruíz.

En otras palabras, los inversores y tenedores venderían hasta sus camisas. En este ‘infierno’ bursátil la acción de la principal petrolera se ‘desplomaría’ hasta los 500 pesos.

No se equivoca Ruíz al decir que Colombia sentiría los efectos de un ‘corralito’ financiero. Este infortunado suceso está conformado por un conjunto de medidas políticas restrictivas que busca evitar la salida en masa del dinero que tienen los ahorradores en sus cuentas bancarias.

El origen de esta medida obedece a que las personas desconfían de los bancos, y por tal motivo empiezan a retirar el efectivo que guardaban.

Cuando este movimiento es apresurado, los bancos no disponen de suficiente liquidez para poder afrontarlo. Por lo anterior, el Gobierno debe intervenir e imponer una serie de limitaciones: los ciudadanos podrán retirar una cantidad máxima de dinero por día.

Para Ruíz, el retiro máximo sería de 100.000 pesos diario por individuo. Sería un corralito ‘a la colombiana’ cargado de manifestaciones, la impopularidad del Gobierno aumentaría más y la deslegitimación del Estado sería sentida en todas las calles.

Seguramente, el único ‘fundamental’ de la economía nacional que se vería poco afectado sería la inflación: “La poca disponibilidad de dinero podría conducir a una deflación o estancamiento”, pronostica Ruíz.

La situación, en todo caso, sería muy complicada. El turismo y la industria se verían mermados por el temor de los extranjeros de invertir en el país.

Pero no todo sería pésimo, seguiríamos siendo los ciudadanos más felices del mundo. De eso si podemos estar seguros.