Sexo con muñecas y robots

Las predicciones sobre centros de recreación ofreciendo muñecas y androides sexuales que operan en cada ciudad, está cada día más cerca

Robots domésticos. El 64 por ciento cree que será una práctica común en los hogares en 2020.
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marzo 12 de 2017 - 02:33 p.m.
2017-03-12

Las predicciones sobre un futuro donde, como en la serie futurística de televisión Westworld, el sexo con robots es “normal” y centros de recreación ofreciendo muñecas y androides sexuales que operan en cada ciudad, está cada día más cerca.

¿Los primeros signos? En Barcelona se acaba de abrir la primera agencia europea de muñecas sexuales. Un burdel con muñecas en cambio de mujeres reales, por ponerlo en términos más directos.

Publicitándose como el primero de su clase en Europa, Lumi Dolls ofrece cuatro modelos de muñecas de silicona extremadamente realistas: Kati, la europea, rubia con grandes labios y penetrantes ojos verdes, la asiática Lili, la africana Leiza y Aki, de pelo azul, modelada a partir del anime japonés.

Una sesión con una de esas muñecas cuesta alrededor de €120 por hora y el costo de producción de cada una es de entre 5.000 y 6.000 dólares.

“Son muñecas totalmente realistas tanto en el movimiento de sus articulaciones como al tacto”, promete la empresa en su sitio web y “te permitirán cumplir todas tus fantasías sin límites”.

Las muñecas sexuales son un gran éxito en Japón y China, especialmente con maridos trabajando lejos de casa y que quieren evitar ser infieles.

Para hacer la experiencia “más agradable y erótica”, el nuevo negocio ofrece vestirlas y colocarlas en posiciones indicadas por el cliente en una habitación privada donde pueden escuchar música sensual o ver pornografía en una televisión de plasma grande.
El burdel de las muñecas del sexo es la primera demostración pública de una tendencia en rápido crecimiento que incluye la creación de robots de sexo, impresionantemente “humanos” y programados para satisfacer las fantasías de gente dispuesta a acoplarse con una máquina.

Un reciente congreso internacional en la Universidad de Londres, “Amor y Sexo Con Robots”, que atrajo expertos de todo el mundo, consideró el futuro de las sociedades modernas donde los robots sexuales serán la nueva normalidad.

La conferencia refleja un nuevo mercado en el que ingenieros y programadores están trabajando intensamente para producir androides programados para mostrar estados de ánimo y emociones, y que, de acuerdo a lo previsto, estarán listos hacia el final de este año por unos 15.000 dólares.

“El sexo con otros seres humanos pronto podría ser una cosa del pasado”, escribió la revista alemana Spiegel en un artículo sobre el informe “El futuro del sexo” realizado por el matemático y físico británico Ian Pearson quien “dibuja un futuro en el que los burdeles robóticos y clubes de striptease con bailarinas controladas por computadores serán normales”.
El artículo sostiene que los robots, hechos de metal, silicona y software, “podrán satisfacer las necesidades de los clientes y permanecer siempre dispuestos”.
Un ejemplo conocido es “Harmony”, una ciborg creada por la compañía californiana Realdoll que pronto saldrá al mercado y cuya personalidad y características pueden ser diseñadas según los gustos del usuario.

Harmony, según se anuncia, puede incorporar cualquiera de los 12 rasgos de personalidad que trae incluidos, de acuerdo con las especificaciones del propietario, entre otras: bondad, timidez, ingenuidad, intelectualismo, ingenio, humor y sensualidad.
Y Realdoll está construyendo toda una flota de robots sexuales con personalidades individualizadas, incluyendo modelos masculinos.

En su sitio web, Realdoll informa que los clientes pueden elegir entre una gran variedad de opciones de características del cuerpo como tono de piel, estilo y color de pelo, pecas, tamaño de senos y labios, y especificaciones genitales entre otros.

El director de Realdoll, Matt McMullen, dijo que ha vendido más de 5.000 muñecas sexuales no robóticas desde 1996. “Muy pronto, nuestros clientes podrán hablar con sus muñecas y la Harmony AI (Inteligencia Artificial) aprenderá sobre ellos a través de esas interacciones. Es una forma alternativa de relación”, explicó.

“El alcance de las conversaciones posibles con la AI es muy diversa y no se limita a la materia sexual”.

Muchos especulan que la entrada de esos androides del sexo al mercado revolucionará muchos otros negocios, entre ellos el turismo sexual y la industria de viajes.

“Los centros de vacaciones de robots sexuales pronto estarán tomando el mundo”, anuncio entusiasmado el diario británico The Sun citando un estudio de la sexóloga Michelle Mars. “Mercados para tipos particulares de experiencias sexuales y modelos particulares de androides estarán pronto disponibles en diferentes destinos”.

Al igual que la agencia de Barcelona, pero con muñecas mejoradas por inteligencia artificial, es razonable esperar que tales estaciones de vacaciones se conviertan en destinos turísticos populares.

Cecilia Rodríguez
Luxemburgo