No silencie su voz

Expertos hacen un llamado para que la gente le preste más atención a posibles lesiones.

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mayo 20 de 2011 - 11:12 p.m.
2011-05-20

 

¿Ha pensado alguna vez en el cuidado que necesitan sus cuerdas vocales?

Es muy probable que su respuesta sea negativa.

Ante esta situación, cada vez más expertos de la salud hacen un llamado para que la gente les preste atención a las posibles lesiones que puedan sufrir los también llamados pliegues vocales.

¿Cómo nace la voz?

La voz se produce por la vibración de las cuerdas vocales, que a su vez es una consecuencia del paso del aire a través de la laringe.

Los desórdenes de las cuerdas vocales son, a menudo, provocados por causas como el uso excesivo de la voz al cantar, hablar, fumar, toser, gritar o inhalar sustancias irritantes.

Los pólipos y los nódulos también se encuentran entre los trastornos más frecuentes de las cuerdas vocales.

“Los pólipos son un tejido inflamatorio que surge tras un traumatismo en la mucosa vocal”, afirma Cristóbal López-Cortijo, secretario general de la Sociedad Española de Otorrinolaringología.

También pueden deberse a “un problema inflamatorio o a un esfuerzo vocal que se repara de forma exagerada”, indica.

Entonces, se forma “una masa traslúcida, vascularizada y de aspecto blando”, señala el experto.

Los nódulos “son la consecuencia del esfuerzo vocal continuo, como el que hacen profesores o cantantes”, apunta López-Cortijo.

Dicho esfuerzo “provoca una hipertrofia de la capa epitelial más externa de la mucosa de la cuerda vocal. Es una especie de callo en el borde libre de la cuerda que afecta mucho a la voz”, declara el especialista.

“El tratamiento inicial de estas lesiones es con terapia vocal y aproximadamente un 90 por ciento de los nódulos desaparece con dicho tratamiento”, explica el otorrinolaringólogo Luis Humberto Jiménez Fandiño en su página web www.laringeyvoz.com

LESIONES BENIGNAS

Además de nódulos y pólipos, existen distintos tipos de lesiones benignas (no cancerosas) de las cuerdas vocales.

Entre ellas se cuentan los edemas, la hiperquerastosis y los papilomas laríngeos. Los edemas son “cúmulos de líquido” en las cuerdas vocales, afirma López-Cortijo.

La hiperquerastosis es una “alteración de la capa superficial de la mucosa con formación de queratina. Si es una capa gruesa, da un color blanquecino a la mucosa”, explica.

Finalmente, los papilomas son “formaciones verrugosas irregulares”, añade.

Póngale cuidado a los síntomas

El diagnóstico precoz determina la eficacia del tratamiento de los trastornos de la voz.

Los trastornos de las cuerdas vocales suelen presentar diferentes síntomas.

“El cansancio vocal es el más precoz”, indica López-Cortijo.

“No es aún una alteración de la voz, sino una sensación de fatiga al hablar”, especifica.

Más tarde, surge una disfonía leve, “como un breve susurro añadido a la voz que le confiere un tono rasposo. Al principio es intermitente y luego más duradera”, declara el otorrinolaringólogo.

Según la Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición (ASHA), nódulos y pólipos causan “ronquera, voz entrecortada y áspera, dolor de oreja a oreja, dolor en el cuello, disminución de la escala tonal y fatiga corporal y de la voz”.

Pero cuidado, pólipos, nódulos y demás lesiones de las cuerdas vocales pueden convertirse en crónicas con gran facilidad pues, de acuerdo con los expertos, la estructura elástica de las cuerda vocales resulta afectada frecuentemente por muy pequeñas alteraciones.

La rapidez en la detección de estas patologías facilita su posterior curación. Cuando se produce una falta de higiene vocal prolongada y la lesión crece rápidamente, “si el paciente no es diagnosticado de forma precoz, los tratamientos médicos ya no son eficaces y se hace necesaria una intervención quirúrgica”, asegura el especialista español.

“La fonocirugía, aunque es una técnica endoscópica y mínimamente invasiva, es una técnica quirúrgica de gran delicadeza y que precisa de manos expertas”, advierte.

Consejos útiles para evitar lesiones. 

No fume, pues las sustancias irritantes del cigarrillo pueden causar inflamación en las cuerdas.  

No abuse de las horas de uso de la voz.

No forzarla en situaciones de mucho ruido ambiental.  hidrátese con frecuencia al hablar o cantar y haga pausas para descansar. 

Acuda periódicamente a consulta con el otorrinolaringólogo o si las disfonías son frecuentes o persistentes. 

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