Travesía por el ‘whisky’

El ‘tour’ John Walker & Sons Voyager estará en Cartagena, del 13 al 16 de marzo. Un yate elegante y lujoso. El velero The Voyager atracará en 28 puertos en total.

The Voyager de la casa John Walker & Sons.

Archivo particular

The Voyager de la casa John Walker & Sons.

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marzo 07 de 2014 - 03:14 a.m.
2014-03-07

Desde el 12 de septiembre del 2012, un elegante velero de cinco velas, seis habitaciones con sus baños, dos salones y cuarto de mando, anda cruzando los mares para recordar la expansión por el mundo de los whiskies de la casa John Walker & Sons.

The Voyager, como se llama, partió de Shangái y atracó en nueve puertos asiáticos, para luego continuar su viaje por Europa. Desde hace poco mas de un mes navega por el Caribe y la otra semana llegará a Cartagena (ver recuadro).

A bordo, además de la tripulación, va Tom Jones, embajador global de la marca. PORTAFOLIO habló con él en Puerto España, capital de Trinidad y Tobago, el segundo puerto de la travesía caribeña.

¿Cuál es el objetivo de este viaje?

La razón por la que empezamos este John Walker & Sons Voyager es para celebrar la unión que la compañía tiene con el mar, la cual empezó con los inicios de la marca en 1820. John Walker importaba té de varias partes del mundo, especialmente de China. El blending (mezcla) del té inspiró a John a mezclar whisky.

Luego, su hijo Alexander se encargó de enviar el whisky alrededor del mundo vía marítima, haciendo de los capitanes de los barcos nuestros primeros embajadores. Si no fuera por el mar, el mundo no conocería nuestro whisky.

El hijo de Alexander, también llamado Alexander, tuvo una estrecha asociación con el mar. También continuó enviando el whisky al mundo e incluso diseñó una botella cuadrada que se mueve al compás del mar y encaja perfectamente en el equipaje que va en los barcos. Así que estamos celebrando la odisea de John Walker y sus hijos.

Cómo es la relación ‘whisky’, botes, mar…

La más importante fue la creación de esa botella cuadrada que está cumpliendo 80 años, que impide que se rompa. Esa icónica botella fue inspirada en eso, los botes y los viajes.

¿El espíritu viajero de John Walker y sus hijos ayudó a la expansión de del ‘whisky’ en el mundo?

Totalmente. Alexander (hijo de John) fue el primero en enviarlos al mundo, por eso es el número uno hasta hoy.

¿Fue difícil llegar a algunos lugares del mundo?

Hubo muchas dificultades, pero los mercados clave fueron Asia, Australia, Sudáfrica y Suramérica.

¿Tienen un buen mercado en esta zona?

Aunque en el Caribe es muy popular el ron, definitivamente les gusta el whisky escocés

¿Cuál es el secreto del éxito de los ‘whiskies’ Johnnie Walker?

Uno, tener excelente licor: de buen sabor y buena calidad. Segundo, 200 años de experiencia en excelencia de blending. Son seis generaciones desde John, creando buen whisky. Además, el compromiso con el progreso: escuchamos a nuestros consumidores, nos adaptamos y y creamos nuevos whiskies con el paso del tiempo.

El Blue Label es el ‘anfitrión’ de este velero, ¿cómo se diferencia de los demás?

Es una mezcla de nuestros más raros whiskies, los más finos en sabor. Es muy espeso, cuando lo pruebas se siente cremoso y rico. Es muy sutil, de sabores frutales, con aires de nueces y chocolate. Trae también un poco de picante y un toque ahumado al final.

¿Por qué preferir un ‘whisky’ a otros licores?

Si miras otras categorías de licores, ninguno ofrece la variedad de sabores que ofrece el whisky escocés, especialmente el Johnnie Walker.

Natalia Díaz Brochet

Editora de EL TIEMPO

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