El Valle del Itata: la perla de gran precio

Al sur de Chile alrededor de 3.600 artesanos del vino se esfuerzan por preservar un legado de más de 450 años de tradición.

El Valle del Itata: la perla de gran precio

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El Valle del Itata: la perla de gran precio

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mayo 30 de 2015 - 02:02 a.m.
2015-05-30

El fruto de la vid ha estado presente en todas las edades de la historia. Como objeto del primer milagro de Cristo, el vino ha sido hasta nuestros días, una receta milenaria de cualidades nobles. En Latinoamérica, Chile es su principal artífice.

Actualmente la industria vitivinícola chilena exporta al mundo US$1.846 millones, situándose como el cuarto exportador, después de Italia, España y Francia. Sin embargo, la perla que dio origen a este patrimonio es hoy día una región que lucha por recuperar el significado y protagonismo que tuvo, es un tesoro por redescubrir.

Al sur de Chile, en la octava región del Biobío, se encuentra el Valle del Itata, zona que se extiende al suroeste de Chillán en la provincia de Ñuble, según los historiadores: la cuna del vino chileno. Allí llegaron los jesuitas en la época de la Colonia e injertaron las primeras parras de uvas para la producción de vino de consagrar en 1548.

“El Valle del Itata goza de las inmejorables condiciones del clima austral para la elaboración de vinos con un ADN único. Bañados por los ríos Biobío e Itata, sus suelos graníticos, ricos en minerales, alimentan estas viñas orgánicas, construidas en cabeza -sin alambrados - que se irrigan de forma natural con el agua que proviene de la lluvia gracias a sus suelos de secano”. Comenta Héctor Riquelme, sommelier chileno.

Durante varios siglos el Itata concentró la mayor producción de vino del país representando cerca del 80% del total. Estos vinos orgánicos nacidos de la mínima intervención humana eran apetecidos por la élite. Pero las nuevas industrias invirtieron en nuevas tecnologías para producir en la región del Centro, logrando adquirir mayor importancia. Como consecuencia, hacia 1920 el Itata comenzó a perder su posición privilegiada en los mercados.

Ahora el panorama dista bastante de aquellos años dorados. En las últimas tres décadas desapareció el 50% de los viñedos y la zona Centro ha capturado cerca del 90% de la producción. Si bien gracias a esta zona se ha expandido el mercado exportador del vino chileno, por otra parte se ha dejado de valorar el tesoro escondido del Valle del Itata en las estanterías del mundo.

“La región del Biobío representa hoy día el 7% de la superficie total plantada en Chile con un aproximado de 9.000 hectáreas de las variedades Moscatel de Alejandría, uva País, y Cinsault. Estamos empeñados en este esfuerzo de dar a conocer la increíble riqueza escondida de estos valles costeros, ya que la calidad de los vinos que se están produciendo está absolutamente intacta para recuperar la posición de liderazgo que merece”, manifiesta Sandra Ibañez, directora de ProChile para de la región del Biobío.

El Itata produce las variedades exclusivas uva País y el Cinsault, que tienen más del 90% de la superficie total sembrada en ese país.

Según cifras oficiales, las exportaciones de vino desde la región del Biobío han experimentado un alza sostenida durante los últimos 5 años, pasando de US$1 millón en el 2011 a US$8,5 millones para el 2014.

Los principales destinos de estas exportaciones fueron: China, Estados Unidos, Japón y Holanda; y en Latinoamérica Perú y México.

Varias compañías ya han, puesto el ojo en la región como la industria maderera Arauco y el enólogo español Miguel Torres, que compró 230 hectáreas, y se empieza a apreciar el enorme potencial vitivinícola del Itata, lo que marca una pauta para el futuro del vino chileno.

PROMETEDOR 

Actualmente hay más de 3.600 familias que se dedican a sus pequeñas viñas (2,5 hectáreas en promedio cada una) y buscan conquistar el mundo con sus cepas centenarias y su profundo sentido del ‘terroir’.

La región ofrece a sus visitantes una experiencia que ahonda en los orígenes de la vitivinicultura chilena.

Dada la baja en los precios internos de la uva, es posible encontrar vinos ‘premium’ de excelente calidad con un valor unitario entre los US$4 y US$13; y la caja de doce botellas desde US$30 la más económica hasta US$200 la ‘premium’.

Karen Hernández
Especial para Portafolio
Concepción, Chile