En el vestido se conoce al empresario

Los ejecutivos colombianos prefieren los vestidos clásicos, de tonos oscuros y livianos de peso para conformar su ropero.

Archivo Portafolio.co

Hombre de paño

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septiembre 09 de 2011 - 11:21 p.m.
2011-09-09

Así como a la hora de comprar un carro de cierta marca se tienen en cuenta sus ventajas sobre otras compañías de la misma gama, ya sean frenos ABS, aire acondicionado y sistema de transmisión, pasa lo mismo con los trajes de paño: hay que tener en cuenta su peso, número de botones, prenses y color, entre otras características.

Expertos en moda, como José Ignacio Casas, aseguran que lo fundamental a la hora de comprar un traje de paño es tener en cuenta los códigos de coherencia. Dichos códigos no están establecidos para todas las personas de manera homogénea, sino que los conforman la naturaleza del trabajo, el clima y la situación en que se lleva el vestido.

A Colombia llegan paños que provienen de todas partes del mundo, razón por la cual ha aumentado la posibilidad de escogencia, han crecido las tendencias y los diseñadores nacionales han dejado volar cada vez más su inspiración con excelentes creaciones que compiten con las marcas más reconocidas en las pasarelas mundiales.

Desde el inicio de los imperios y los reinos en el mundo, siempre ha existido un cargo importante en la sociedad: el sastre. Este oficio, que empezó confeccionando el vestuario de los importantes personajes de las dinastías, hoy en día perdura con la misma funcionalidad, con la diferencia que ahora lo hace hacia todos los sectores sociales.

Es muy común que los ejecutivos colombianos tengan un sastre de confianza, con el que de cierta manera ‘se casaron’, le confían su imagen y rinden fidelidad a sus confecciones.

“En la actualidad, la tendencia en vestidos de paño la marca lo clásico, saco de dos botones, las solapas delgadas, el pantalón sin prenses, con silueta ajustada pero no forrada”, afirma Casas.

Para las personas que mandan hacer los trajes hay una gran ventaja frente a los que los compran, pues afirman que es más personalizado y que el costo sólo varía dependiendo del tipo de paño.

Por otra parte, las marcas nacionales ofrecen al mercado diseños cada vez más acordes con la moda mundial. La mayoría de empresarios tiene por lo menos un vestido de la compañía nacional Arturo Calle, que empezó en 1965 en un área no mayor a los 10 metros cuadrados en el centro de Bogotá.

En la actualidad, cuenta con almacenes enArmenia, Barrancabermeja, Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Cali, Cartagena, Cúcuta, Ibagué, Manizales, Medellín, Neiva, Pasto, Pereira, Popayán, Santa Marta, Valledupar y Villavicencio.

Otra de las compañías nacionales que se puede ver en los guardarropas de los ejecutivos es Hernando Trujillo, la cual tiene un ‘target’ establecido que les apunta a profesionales destacados, viajeros activos y competitivos, con una amplia vida social y laboral.

Las mujeres -que también están incluidas en su portafolio- tienen entre 35 y 45 años y son románticas, modernas y divertidas, según este perfil. La marca espera cautivar con sus diseños a nuevos estilos de profesionales.

La italiana de lujo Ermenegildo Zegna también ha tomado fuerza en el país. Su diseño y estilo innovador, que combina lo clásico con un aire de juventud, se ha impuesto en los centros comerciales de Colombia.

Esta compañía –que ha pasado por las manos de cuatro generaciones– siempre se ha comprometido con la elaboración de las telas más finas del planeta, el diseño de trajes para hombre a la medida, accesorios y artículos de cuero.

Otra de las italianas que ha cautivado a los ejecutivos del país con sus confecciones es Le Collezioni, una firma creada en el año 2000 con el fin de ‘codearse´entre las más reconocidas del mundo.

Hoy día cuenta con cuatro tiendas en la capital colombiana, que tienen la representación de Salvatore Ferragamo, Prada, D&G, Canali, John Galliano, Just Cavalli, Fendi, Ballin, Hackett London y Harmont & Blaine.

Hugo Boss es otra de las empresas más reconocidas en el mundo de la moda que ha llegado al país a marcar la diferencia. La alemana elevó su pronóstico de ventas para el 2011 en al menos hasta el 12 por ciento y el beneficio básico, hasta el 15 por ciento.

OTRAS MARCAS

Según el Estudio General de Medios (EGM) adelantado en seis ciudades de Colombia, las marcas que más compraron los ejecutivos el año pasado fueron: Arturo Calle, Diesel, Zara, Tommy Hilfiger, Levi’s, Polo Gap y Guess.

ALGUNOS CONSEJOS

¿Qué no debe faltar en el armario de un ejecutivo?

Estos son algunos elementos básicos en el guardarropa de un empresario: un blazer azul oscuro, una camisa blanca, una corbata, un pantalón de color gris, un pantalón de color caqui, un bluyín, una buena correa de cuero y unos zapatos clásicos.

Además, es fundamental no descuidar que las medias y la ropa interior –aunque no se ven– siempre estén en excelentes condiciones.

Lo que desentona

Hay ciertos aspectos que no quedan bien en un empresario, como no vestirse de acuerdo a su edad, que lleve un corte de pelo exagerado, que no esté en buena forma física, llevar la ropa mal planchada, que le falte un botón en la camisa o tener muy desgastados los codos del sweater.

A la hora de comprar

No olvide asesorarse por alguien, que así no sea el más experto en moda, usted respete cómo se viste. Es recomendable que vaya de compras con alguien que lo estime y no tema decirle que le queda mal una prenda de vestir.

JULIÁN RESTREPO CARRERO

REDACCIÓN WWW.PORTAFOLIO.CO

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