Una visita a Aruba

Un destino cercano cuyos especiales encantos invitan a volver para redescrubrirla. La felicidad: su mayor tesoro.

El 16% de la población de Aruba es colombiana. Se trata de alrededor de 15.000 personas.

Archivo particular

El 16% de la población de Aruba es colombiana. Se trata de alrededor de 15.000 personas.

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diciembre 11 de 2014 - 04:42 a.m.
2014-12-11

Las aguas color turquesa y las playas de arena fina de Aruba me hicieron sentir, desde mi llegada, la paz y tranquilidad que irradia esta isla del Caribe ubicada frente a las costas de Venezuela, al nororiente de Colombia.

Vía Copa Airlines, las 2 horas del trayecto entre Bogotá y la isla se hicieron más agradables gracias a la atención y la puntualidad (al estilo inglés), lo que permite un viaje con la confianza de que no encontrará los retrasos que tanto molestan.

Al llegar a la Isla se siente uno como en casa. El idioma oficial es el Papiamento, pero los arubianos se comunican a la perfección en español, inglés y portugués, y para cada inquietud del turista tienen una respuesta precisa y una sonrisa amable, lo que hace aún más placentera la estadía.

Aruba cuenta con una infraestructura hotelera de clase mundial, hoteles como el Radisson con sus exuberantes jardines, exóticas lagunas y cascadas, en la más espectacular línea de playa de Aruba.

Pero si no sucumbe a la tentación de caminar por la playa en el atardecer, tiene muchas alternativas. Ubicados cerca de los hoteles hay variedad de centros comerciales en los que pude apreciar almacenes de las marcas más reconocidas. Las compras se pueden realizar en dólares o en florines, la moneda oficial de Aruba.

Entre los sitios de mayor atractivo para quienes disfrutamos por primera vez de esta isla con sus hoteles triple AAA (cinco estrellas), los lugares llenos de historias maravillosas y una gastronomía exquisita al paladar, está el Faro de California y su estructura de 27 metros que se eleva hacia el límpido cielo azul.

También están las ruinas de las fundidoras de oro de Balashi y Bushiribina, los puentes naturales sobre el mar, las formaciones rocosas que se pueden escalar y recorrer por estrechos caminos y que permiten divisar desde la cima la totalidad de la isla.

No podíamos dejar de lado en este viaje maravilloso el recorrido alrededor de la isla, que puede hacerse en carro, bicicleta, a caballo o a pie, con la tranquilidad de que hay una completa armonía entre todas las formas de transporte. En cada uno de los recorridos se cuentan historias que ponen a volar nuestra imaginación.

Se encuentra, por ejemplo, la fábrica museo de sábila Aruba aloe, un lugar en el que el visitante accede al conocimiento de un proceso ancestral mediante el cual se obtiene uno de los productos cosméticos y medicinales más importantes de la isla. La producción se envía toda a Miami.

También está el criadero de mariposas que muestra la gran variedad de especies que se pueden encontrar allí, pero también las que vienen de otras partes del mundo. Allí hay capullos de mariposas que luego vivirán pocas horas o algunas semanas.

Otra forma de disfrutar la Isla es en yate o en embarcaciones que realizan paradas en ciertos puntos en los que uno puede sumergirse en el mar tranquilo y casi que acariciar la gran variedad de peces y corales de todos los colores.

Una de las cosas que más me impactó fue la posibilidad de divisar en la profundidad un barco que fue hundido en la época de la conquista. Aparte del buceo en Aruba, se pueden realizar toda clase de actividades acuáticas.

La gastronomía cuenta con una gran variedad de platos de mar y cada restaurante se esmera por brindar lo mejor, no solo en su preparación y presentación, sino también en su servicio. Cada espacio cuenta la historia de la arquitectura tradicional y es una muestra de que los arubianos respetan su pasado.

Son tantas cosas las que hay que contar de Aruba que muchas se quedan en el tintero, por eso no espere a que se lo cuenten y vívalo.

AL ARUBIANO LE GUSTA HACER SENTIR BIEN AL TURISTA

¿Cuál es el atractivo de la Isla y por qué la gente debe venir?

Miriam E. Dabian, directora para Latinoamérica de la oficina de turismo de Aruba: Tenemos con el Gobierno un departamento de estadísticas y hacen encuestas cada mes. La gente dice que los mayores atractivos son la gente de Aruba y el clima. Más del 60 % del turismo es repetitivo, el turista regresa porque le gusta el clima, la infraestructura, la posibilidad de comunicación con la gente. Gobierno y empresa privada trabajamos muy juntos para que la experiencia del turista sea mejor de lo que ellos esperan.

¿Cómo se ha logrado que el arubiano sea tan amable con los turistas?

Miriam E. Dabian: Yo le digo como experiencia propia: mi papá trabajó un gran tiempo en la refinería y luego manejó taxis de turismo. Como arubiano nato le gustaba llevar a la gente a la casa, hacía un tour y les mostraba su casa y les presentaba a sus hijos, su señora. A los arubianos les gusta hacer sentir a la gente como si estuvieran en casa, recibimos al turista como un nuevo amigo. El arubiano es por naturaleza servicial y orgulloso de lo que tiene y eso se traduce en la felicidad.

Juan M. Leal Tobaría

Invitación de Copa Airlines y Aruba Tourism Authority (ATA)