Volvieron los automóviles 'supermusculosos' a Estados Unidos

La demanda de vehículos deportivos y de alto rendimiento vive un momento dorado en Estados Unidos, con las ventas en aumento año tras año y los fabricantes concentrados en producir los automóviles más agresivos de la historia.

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Volvieron los automóviles 'supermusculosos' a Estados Unidos

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junio 06 de 2015 - 08:51 p.m.
2015-06-06

En enero de este año, Ford presentó en el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica (NAIAS) en Detroit la división Ford Performance para el desarrollo, producción y comercialización de las versiones más deportivas y potentes de los vehículos de la marca.

La creación de la nueva división, que unifica las divisiones Ford SVT, Team RS y Ford Racing, es la respuesta de Ford a la fuerte demanda de vehículos de alto rendimiento.

Como explicó esta semana el director de Ford Performance, Dave Pericak, desde que los tres grandes fabricantes de automóviles estadounidenses salieron de la crisis más grave en la historia del sector en 2009, el ritmo de ventas de vehículos de alto rendimiento en Estados Unidos ha superado el del resto del mundo.

Según sus cifras, en Estados Unidos las ventas de vehículos de alto rendimiento han aumentado un 70 por ciento desde 2009.

Y en Europa, el aumento ha sido del 14 por ciento a pesar de la crisis económica en el continente.

Así que los fabricantes de automóviles están embarcados en los últimos meses en una auténtica guerra para hacerse con la mayor proporción de este jugoso pastel que son los vehículos de alto octanaje.

Una guerra que es visible en la presentación de automóviles con motores cada vez más potentes, una paradoja en un momento el que el sector está concentrado en la producción masiva de vehículos híbridos, eléctricos y, en general, de reducido consumo de combustible.

Esta semana, Ford reveló que el nuevo motor de los superdepotivos Shelby GT350 Mustang y GT305R Mustang, un V8 de 5,2 litros, tiene una potencia de 526 caballos, es decir, más de 100 caballos por cada litro de desplazamiento de los cilindros.

Y una capacidad de girar a 8.250 revoluciones por minuto (rpm). Esas cifras hacen que sea el motor más denso en potencia, el más poderoso entre los motores de aspiración natural y el V8 con la zona roja de rpm más elevada en la historia de la compañía.

Los Shelby GT350 Mustang y GT350R Mustang 2016 llegarán a los concesionarios estadounidenses en las próximas semanas, lo mismo que los Dodge Challenger y Charger SRT Hellcat del grupo Fiat Chrysler (FCA).

En FCA, las iniciales SRT son las de la unidad del grupo dedicada a producir vehículos de alto rendimiento a partir de modelos de calle.

Y con los Hellcat, Dodge ha superado todas las expectativas.

Dotados con un motor sobrealimentado de 6,2 litros HEMI, los vehículos desarrollan 707 caballos de potencia, lo que les convierten en "muscle car", categoría en la que están Ford Mustang y Chevrolet Camaro, los más potentes y rápidos en la historia.

No es solo que el Challenger SRT Hellcat haya superado las expectativas de potencia, con 181 caballos más que el Shelby GT350.

La demanda del vehículo, que tiene un precio base inferior a los 60.000 dólares, también ha sido mucho mayor que lo esperado por Dodge.

En marzo, los concesionarios de FCA ya tenían cerca de 10.000 unidades reservadas y vendidas, por lo que Dodge se vio obligada a suspender temporalmente la venta de los dos modelos hasta poder entregar las unidades ya comprometidas.

General Motors (GM), el mayor fabricante estadounidense, no se ha quedado con los brazos cruzados.

Utilizando la plataforma del Chevrolet Camaro, GM tiene en la calle en estos momentos el ZL1 2015, con un motor en V8 sobrealimentado que genera 580 caballos de potencia, el Camaro más potente producido hasta el momento, y el Z/28.

Aunque el motor del Z/28 es menos potente que el del ZL1 -"sólo" tiene 505 caballos de potencia-, GM lo califica como el Camaro más preparado para los circuitos.

El diseño del vehículo está modificado para aumentar el agarre, lo que le ha permitido ser más rápido en el circuito alemán de Nurburgring que el Camaro ZL1, el Porsche 911 Carrera y el Lamborghini Murciélago LP640.

La demanda de vehículos de alto rendimiento en Estados Unidos no se circunscribe a deportivos como el Mustang, Camaro o Challenger, sino que hay espacio de sobra para vehículos más exóticos.

El mes pasado, Dodge anunció el nuevo Viper ACR (American Club Racer) 2016, al que ha calificado como el Viper más rápido de la historia y que legalmente puede circular por las carreteras de EEUU.

El vehículo, que será fabricado a mano, tiene un motor, también hecho a mano, en V10 de 8,4 litros y 645 caballos de potencia.

Y Ford anunció en enero que producirá el modelo GT, el pináculo de su producción de alto rendimiento, un vehículo superdeportivo de fibra de carbono y aluminio con el motor EcoBoost más potente producido por el fabricante, con más de 600 caballos.

EFE