Gonzalo Gallo González
columnista

Un valor llamado resiliencia

El secreto del ganador es que se crece en las crisis y aprende de los fracasos. Gracias a ellos se valoran más los triunfos. 

Gonzalo Gallo González
Opinión
POR:
Gonzalo Gallo González
septiembre 01 de 2016
2016-09-01 09:03 p.m.
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Resiliencia es la capacidad de una persona, o de los objetos, para soportar golpes. Es un término de la física que se ha incorporado a la sicología y que destaca la actitud de aquellos que se sobreponen con coraje, aguante y tesón a las crisis y a los hachazos del destino. Brilla en todos los campeones, porque no existe un solo triunfador que, al mismo tiempo, no haya sido un perdedor.

El secreto del ganador es que se crece en las crisis y aprende de los fracasos. Una verdad que la animosa Mariana Pajón expresó después de su segundo triunfo olímpico, al afirmar: “las derrotas son importantes y para mí no son derrotas, son aprendizajes. Gracias a ellas valoro más los triunfos”. Su pasión la ha llevado a subir a una bicicleta con fracturas en las manos, con el riñón adolorido y con las costillas rotas. Ella misma dice: enseña más que ganar”. Mariana tiene una férrea fuerza de voluntad y un entusiasmo arrollador.

El reto para todos es aprender de lo que vive y lo que comparte: “la verdad es que me siento muy orgullosa de lo que somos, del país en el que nacimos, porque lo que hemos hecho es fruto de un sacrificio, de un trabajo, de trazarse unos sueños y cumplirlos, así como lo hacen los millones de compatriotas. Lo que hemos hecho en Brasil es un mensaje claro para la juventud, a los niños que nos miran como campeones. Les digo que hay que luchar por lo que se quiere, que hay que perseverar para conseguir los sueños; se puede, no me cabe duda de que se puede, porque eso es lo que he hecho durante mi carrera deportiva y lo he conseguido. Esto también es fruto de una labor de equipo: entrenador, médico, fisioterapeuta, mecánicos y masajistas, sin ellos no hubiéramos podido haber ganado. Es que no nos ha faltado nada.

Me he acordado de las derrotas, hoy más que nunca lo he hecho, porque uno de esos malos ratos también aprende. No pude ganar en los Juegos Panamericanos de Toronto, tampoco pude responder por caídas en otros certámenes, pero eso me sirvió para haber llegado a los Olímpicos con la seguridad de que lo malo había quedado atrás. Y si yo puedo hacerlo, quienes están luchando por sus sueños también pueden hacerlo. Simplemente créanlo y lúchenlo”, concluyó la campeona.

“Ya no es ganar con las piernas, ya no es ganar con la mente, es ganar con el corazón”. Sí, esa es la pasión que, unida a la resiliencia, te permite ganar medallas de oro en el juego de la vida, en tu estudio, tu trabajo y tus relaciones.

Resiliencia y pasión son las herramientas poderosas que se destacan en nuestros triunfadores olímpicos, ya que todos han afrontado y superado serios obstáculos. Un ejemplo es Caterine Ibargüen, si nos remontamos a su dura infancia en Apartadó, sin sus padres y en un clima de pobreza y violencia. Ella dice: “la confianza te la dan el trabajo, la disciplina y la condición psicológica. Era mi sueño conseguir la medalla y nunca dude de mí, siempre confíe en la preparación que le puse a esto y sabía que iba a lograr un gran resultado. Nada grande se conquista fácilmente”.

Gonzalo Gallo González
Escritor - Conferencista
charleschaplin@oasisgonzalogallo.com

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