Beethoven Herrera Valencia
Columnista

China, hegemonía programada

Busca así convertirse en "una sociedad de altos ingresos" en los próximos cinco años y vigorizar las zonas rurales y el desarrollo verde.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
noviembre 16 de 2020
2020-11-16 10:53 a. m.
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En la última quincena de octubre se celebró el pleno del Partido Comunista de China y se aprobó la ley sobre el control de las exportaciones.

En medio de la guerra comercial-tecnológica que la enfrenta con EEUU, China ha adoptado ‘la doble circulación’ como una nueva estrategia económica que sin cerrarse a las inversiones occidentales, mira hacia el interior buscando reducir la dependencia tecnológica y financiera.

Frente a la estrategia de Occidente de trasladar sus plantas a China para aprovechar los menores salarios, la paz laboral y las exenciones fiscales, ahora China no será más la ‘maquiladora del mundo’ y responde así a la deslocalización de empresas occidentales desde China hacia Vietnam, Tailandia, Malasia o Camboya.

Entre tanto la Unión Europea ha perdido el puesto de primer socio comercial de China, desplazada por los países de la Asociación de Estados del Sudeste Asiático, con los cuales en 2020 el comercio se acerca a US$500.000 millones.

La nueva ley de exportaciones autoriza a adoptar medidas contra cualquier país que “abuse de las medidas de control de las exportaciones” y represente una amenaza para su seguridad nacional y los intereses de China. Ello puede incluir la prohibición de exportar sustancias estratégicas (tierras raras) y tecnología a empresas extranjeras que amenacen su seguridad nacional. Las tierras raras son materiales imprescindibles para teléfonos móviles y misiles: China exporta el 70% de ellas y cuenta con el 95% del total mundial.

La ley combina capital público y privado, pero "es el Estado el sujeto principal de la economía quien establece las condiciones económicas", de modo que el interés privado está subordinado al Estado. China busca así convertirse en "una sociedad de altos ingresos" en los próximos cinco años y vigorizar las zonas rurales y el desarrollo verde.

El plan propone aumentar el gasto público en salud, educación y pensiones; se va a relajar el permiso de residencia que restringe el movimiento de los trabajadores que migran a las ciudades y apuesta por el consumo interno frente a las exportaciones.

Además promueve la inteligencia artificial y busca "reemplazar las tecnologías estadounidenses en áreas centrales" de la economía aumentando la inversión en Investigación y Desarrollo desde el 2.2% actual al 3% del presupuesto estatal.

También se desarrollarán industrias emergentes estratégicas, se acelerará el desarrollo de servicios, se promoverá la infraestructura, fortalecerá el transporte, impulsará la revolución energética y el desarrollo digital. Con esa estrategia China proyecta ser en 2035 el líder tecnológico mundial, cuando alcance el grado de “nación socialista completamente modernizada".

Esta es la primera ley que China promulga desde su ingreso a la OMC (2001) y pese a que Estados Unidos impuso el diseño de esa entidad bajo la inspiración del librecomercio, ahora Trump cuestiona la entidad, y ha paralizado su funcionaminto. China en cambio se mantiene dentro y proclama que una potencia no va a dictar de modo unilateral la politica comercial mundial.

La fusión de esa política comercial, del intervencionismo tipo keynesiano y de la planificación estatal es algo parecido a la Nueva Política Económica de Lenin. ¿O será el ‘socialismo de mercado’? o ¿‘el socialismo con características chinas"?.


Beethoven Herrera Valencia
Profesor, U. Nacional y Externado.


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