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Así invierte la industria minera en la cultura de los municipios

Colombia es reconocida por su compleja y rica diversidad cultural que se expresa en una gran pluralidad de identidades y de expresiones culturales.

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POR:
ALEJANDRO RAMÍREZ
octubre 29 de 2019 - 12:00 a.m.
2019-10-29

Preservar el patrimonio cultural, las tradiciones, creencias y demás expresiones propias de los territorios en donde hacen presencia es otro de los grandes compromisos adquiridos por las compañías mineras, cuyos proyectos culturales reciben el financiamiento de las regalías.

Así en Buriticá, en el Occidente antioqueño, Continental Gold está contribuyendo a fortalecer la memoria y el patrimonio cultural de este municipio, que ya alcanzó los 405 años de vida, con el “Programa de memoria y patrimonio cultural”, y la articulación con las instituciones y comunidades.

Desde 2015, realiza la “Semana de la Cultura” en la zona urbana de Buriticá y en algunas veredas. “El propósito es fortalecer el talento local y su identidad, conservar sus raíces culturales, incrementar el arraigo por el territorio y la valoración de una historia que los vincula con sus ancestros”, sostiene la organización.

Otros programas incluyen actividades como la exposición de arte, cultura e historia; el Festival de Música Tradicional Campesina, y el reconocimiento a artistas locales, apoyo a los Vigías del Patrimonio del municipio y su Ruta del Cacique.

AngloGold Ashanti, por medio del proyecto Gramalote, patrocinó el 34° Festival Internacional de Teatro con la Alcaldía de Yolombó, que contó con 22 espectáculos artísticos, entre conciertos, obras de teatro y show de títeres.

Así mismo, brinda apoyo a la Banda de Marcha ‘Nus Marching Band’, en el Corregimiento de San José del Nus, que es uno de los tres que hacen parte del área de influencia del proyecto Gramalote; y patrocinó el XXXIV del Festival de Teatro y la XXVI del Festival de Danza a través de la Esfera Teatro; y destacan el estudio socio-cultural de San Roque, que se hizo por medio de un levantamiento de información con entrevistas a la comunidad.

Y en Quebradona desarrolla el programa “Teatro como recurso para la educación ambiental”, que consiste en sensibilizar a través del arte escénico, la comunidad escolar y maestros de siete colegios representativos del municipio de Jericó sobre la importancia de una formación en valores y aprovechamiento de los recursos naturales.

Escuelas de música

En la zona norte del país, Drummond Ltd. desde sus inicios ha apoyado el proceso de formación musical, principalmente con la donación de instrumentos musicales, contribución a festividades, eventos folclóricos y fiestas patronales que forman parte del patrimonio cultural de los municipios de su área de influencia extractiva, ferroviaria y portuaria.

De esta manera, la empresa ha conformado y consolidado escuelas de música que le apuestan al desarrollo de talentos, fomentando e impulsando la cultura de jóvenes para aportar al futuro de las nuevas generaciones.

Cerrejón, por su parte, de la mano de su Fundación ha desarrollado el programa de ‘Fortalecimiento Artesanal’, con el que busca potencializar el desarrollo de la actividad artesanal en la región, contribuyendo a la formación de capital humano y promoviendo una cultura de sostenibilidad empresarial en este campo, bajo la integración de elementos ancestrales y culturales.

Desde 2008, con alianzas estratégicas con el ICBF, ATA (Aid to Artisans), Creata, Sena y Artesanías de Colombia, más de 3.252 artesanos de las etnias Wayúu y Wiwa (pertenecientes a 98 grupos artesanales) han participado del programa, con el que se ha incrementado la productividad en las diferentes comunidades y se ha impulsado su competitividad ante el mercado, contribuyendo a la generación de ingresos que redundan en una mejor calidad de vida para los artesanos de la región.

Mientras que Cerro Matoso realiza inversiones encaminadas a preservar las tradiciones culturales de las comunidades de su área de influencia con iniciativas como el fortalecimiento comunal y cultural de los habitantes vecinos a la operación minera.

“El proyecto involucra a niños y jóvenes en actividades artísticas y artesanales propias de los orígenes indígenas o afrodescendientes. Se trata de una estrategia diseñada con varios propósitos: rescatar los valores culturales ancestrales de esas poblaciones que durante siglos han habitado la ribera del río San Jorge, adaptar nuevas rutinas en las poblaciones y empoderar a los adultos en ejercicios productivos que signifiquen nuevas alternativas de desarrollo”, señala la compañía.

En Santander, Minesa cuenta con programas sociales como ‘Orgullo Soto Norte’, cuyo principal objetivo es construir bienestar de la comunidad, con la protección de la cultura y las tradiciones.

Dentro de las iniciativas más representativas que apoya la organización está la promoción de las tradiciones folclóricas como la música y la tradición joyera. Para el primero, se construyó con la comunidad ‘Mi Música, Mi tradición’, que cuenta con la Escuela de Cuerdas y la Escuela de Música de Vientos, donde se les dictan clases de formación musical a niños y jóvenes.

En el segundo, al ser California un municipio minero, a través de un convenio con Artesanías de Colombia se inició un taller para el desarrollo vocacional en joyería y tejeduría. También apoyan a la Casa de la Cultura de California, que es un espacio para el manejo del tiempo libre de niños y jóvenes.

En Cundinamarca, Carbocoque apoya las Fiestas Patronales y los eventos representativos de la Región como las Ferias y Fiestas de Lenguazaque (2018 – 2019), el Festival Cultural de Guachetá; acompañamiento, participación y patrocinio en las Olimpiadas Mineras, y el Día del Campesino; e impulsa las actividades deportivas.

Todos estos ejemplos dan cuenta del decidido apoyo de la industria minera a la cultura, la preservación del patrimonio y de las tradiciones de los municipios y sus comunidades, con el uso adecuado de las regalías.

Cabe recordar que los sectores con las mayores asignaciones son educación ($43,1 billones), defensa y policía ($35,8 billones), salud y protección social ($31,88 billones) y trabajo ($31,86 billones), mientras que los que tienen menor presupuesto son inteligencia ($103.000 millones), ciencia, tecnología e innovación ($393.000 millones) y cultura ($395.000 millones), siendo esta última una de las áreas que menos asignación de recursos recibe, lo que hace más relevante el papel y el aporte de recursos que hacen las empresas mineras en estos territorios.