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El jaguar regresa a La Guajira

Para Cerrejón, la conservación y protección del bosque seco tropical de La Guajira es una prioridad.

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Foto: Crédito Cerrejón 

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noviembre 29 de 2019 - 06:42 p.m.
2019-11-29

El majestuoso y misterioso jaguar es una de las muchas especies animales que pueden encontrarse en las cerca de 4.100 hectáreas de bosque que han sido rehabilitadas por Cerrejón, precisamente allí en donde años atrás esta empresa llevó a cabo su operación minera de carbón a cielo abierto.

La conservación y la protección de este tipo de zonas naturales ha sido un propósito de la empresa desde el inicio de su operación y, por eso, en estas áreas donde anteriormente realizó minería ha sembrado aproximadamente 1,7 millones de árboles de 40 especies nativas como parte de su propósito de generar valor ambiental para la región, lo que ha contribuido al retorno de diversas especies de fauna silvestre.

En ese sentido, Cerrejón trabaja actualmente en la conformación de un corredor biológico de más de 25.000 hectáreas que conectan bosques secos tropicales entre la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá, uniendo estos dos ecosistemas estratégicos de la región Caribe colombiana.

Como resultado de estas acciones, en los últimos cinco años se ha registrado la presencia de siete jaguares, una gran noticia e indicador de la recuperación del ecosistema de bosque seco en esas áreas que se encuentran en proceso de recuperación.

Así mismo, la presencia de estos carnívoros félidos tiene un rol significativo en el entorno, ya que su existencia es fundamental para el buen funcionamiento de los ecosistemas a los que pertenecen, siendo garantía de buena salud y seguridad alimentaria.

Un espacio seguro para transitar

Esos esfuerzos adquieren mayor importancia si se considera que el jaguar se encuentra en la lista internacional de especies amenazadas. Actividades como la caza indiscriminada, la fragmentación de los ecosistemas en donde habita el jaguar y el conflicto con los seres humanos, han reducido su rango de distribución, en los últimos 100 años, a menos del 50% de la original, poniendo en serio peligro su subsistencia.

En La Guajira, por ejemplo, no se tenían registros de la presencia de este felino desde 1976, una década antes del comienzo de la explotación minera en el departamento, y solo hasta 2016 se volvió a avistar un jaguar en las áreas rehabilitadas por la compañía.

De ahí que la siembra de más de 10 millones de árboles nativos en la próxima década le permitirá a Cerrejón hacer que esas tierras y el corredor biológico en conformación se conviertan en la casa y el refugio de esta importante especie animal, indispensable para el equilibrio de sus hábitats naturales.

Aparte del jaguar, 47 tipos de mamíferos, entre ellas el tigrillo, el venado cauquero y el oso mielero, además de 223 especies de aves, 95 de mariposas y escarabajos, 15 de anfibios y 30 de reptiles, transitan por esta área rehabilitada, encontrando una vía de paso y un refugio.

“Nuestra misión es crear valor social, ambiental, económico e individual y para eso producimos carbón. Nos esforzamos en implementar las mejores prácticas y altos estándares para asegurar que nuestras operaciones se desarrollen en armonía con el medio ambiente y la sociedad”, asegura Gabriel Bustos, gerente de Gestión Ambiental de Cerrejón.

La labor continúa

Bustos agrega: “Estamos convencidos de que el trabajo para la protección del bosque y la conservación de la biodiversidad guajira, junto con las autoridades competentes y las comunidades, es un elemento clave para promover la sostenibilidad del departamento y el bienestar de sus habitantes. Tenemos la fortuna de contar en la región con ecosistemas de gran valor social, cultural y ambiental para el país y el mundo, y desde Cerrejón velamos por ellos”.

De ahí que la conformación del corredor biológico sea producto del interés y el compromiso de la compañía en la generación de valor para La Guajira y el país, una acción que se alinea con otros programas desarrollados por diferentes entidades públicas y privadas en todo nuestro continente.

Cabe destacar que este esfuerzo que apalanca la empresa no es posible sin el empoderamiento y participación de las comunidades indígenas y campesinas presentes en el territorio, quienes a través de acuerdos de conservación, son las encargadas de desarrollar las diferentes herramientas de conservación encaminadas a la protección de la biodiversidad, así como de velar por su sostenibilidad en el tiempo.