“El país debe ajustar la legislación laboral a la realidad económica”

Juan Manuel Guerrero advoca por la implementación de modelos laborales que consideren que no todas las empresas tienen el mismo músculo financiero.

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Juan Manuel Guerrero M., socio y director de Guerrero & Asociados.

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octubre 18 de 2020 - 11:40 p. m.
2020-10-18

Para Juan Manuel Guerrero M., socio y director de Guerrero & Asociados, la normatividad laboral colombiana se ha quedado corta para regular los nuevos esquemas de trabajo, especialmente los que se estructuran para desarrollar modelos fundamentados en un concepto de economía colaborativa como Rappi, Uber, Mercadoni y demás plataformas tecnológicas.

En este momento, advierte, la legislación laboral colombiana no tiene las herramientas que permitan configurar un esquema de contratación adecuado para vincular a personas que ejecutan actividades en estos modelos de negocio, puesto que las características propias del desarrollo de estas actividades no encuadran dentro del concepto de contrato de trabajo definido por la normatividad laboral colombiana.
Lo anterior, dice, genera un escenario de inseguridad jurídica que puede afectar las inversiones que este tipo de compañías realicen en Colombia.

“Por ejemplo, hace algunas semanas se conoció sobre una sentencia proferida por un Juzgado Laboral de Pequeñas Causas de Bogotá, en la que se condenaba a una compañía que opera como plataforma digital de servicios a reconocer la existencia de un contrato de trabajo con una persona que desarrollaba actividades de ‘picker’, y como consecuencia el reconocimiento de todas las prestaciones sociales, vacaciones, aportes a la seguridad social y demás acreencias derivadas de un contrato de trabajo. Si bien es claro que esta sentencia no fue favorable a un ‘domiciliario’, como inicialmente se planteó en los medios de comunicación, esta decisión judicial genera una alerta en diferentes niveles y no sería responsable intentar desconocer su repercusión en este tipo de compañías”, explica el experto, para quien esto se convierte en un llamado a generar reglas de juego y, si se quiere, normas claras para regular este tipo de modelos de trabajo.

Así las cosas, Guerrero considera que las empresas que desarrollan sus actividades a través de plataformas digitales y modelos de trabajo colaborativos deberán revisar sus esquemas de contratación y ser supremamente cuidadosos con la forma de ejecución de los mismos, puesto que este antecedente judicial puede incentivar la presentación de más reclamaciones judiciales solicitando la declaratoria de contratos de trabajo, lo que impactaría el modelo financiero de estos negocios, más aún cuando se conoció que ya se iniciaron ejercicios de sindicalización de personas que están vinculadas con este tipo de empresas, por lo que enfatiza que el país necesita de forma urgente que se aborde una discusión en donde se pueda actualizar la legislación laboral a las nuevas realidades económicas.

Adicional a lo anterior, y que aplica a todas las compañías, asegura que existen problemáticas con la administración y los abusos que se han presentado con la figura de la estabilidad laboral reforzada por temas de salud, una temática que no tiene una definición legal clara y posiciones divergentes entre la Corte Constitucional y la Corte Suprema de Justicia; esquemas de paralelismo, multiafiliación y multinegociación sindical, estructuras legales de jornadas de trabajo que no corresponden a las necesidades operativas que actualmente tienen las empresas, estigmatización errónea de los esquemas de contratación por medio de empresas de servicios temporales y contratistas independientes, entre otras. “Todos estos temas se deben resolver para incentivar la empleabilidad formal en el país”, puntualiza.

"Las discusiones para la construcción de políticas públicas laborales eficientes y legalmente sostenibles deben tener un enfoque eminentemente técnico".

Retos, políticas públicas y reformas

Según Guerrero, el principal desafío que se tiene como país está asociado con la recuperación de la empleabilidad. A inicios de este año, antes de que se tomaran las medidas para afrontar la emergencia sanitaria derivada del covid-19, ya había una tasa de desempleo cercana al 12,2 por ciento. Esta problemática precisa se agudizó como consecuencia de las determinaciones que las compañías tuvieron que tomar en el marco del aislamiento preventivo obligatorio, llevando a Colombia a tasas de desempleo históricas.

“En esa línea, requerimos empezar a discutir la implementación de modelos laborales que tengan en cuenta que no todas las empresas tienen el mismo músculo financiero, y que existe una diferenciación entre el trabajo rural y el de las grandes ciudades, para de esta forma generar cargas laborales acordes a las posibilidades de los diferentes tipos de compañías empleadoras. Contrario a lo que se piensa, el actual modelo laboral que genera las mismas cargas prestacionales y parafiscales a una pequeña empresa y a una gran multinacional incentiva la informalidad. Esta es una discusión necesaria y difícil, teniendo en cuenta las tensiones políticas que vive el país y que conlleva una enorme dificultad en plantear discusiones técnicas eficientes de esta clase en el Congreso de la República. Si esto se quiere solucionar, la visión con que se debe abordar es técnica y no política”, subraya.

Por otra parte, revela que ya empezaron a trabajar en diferentes organizaciones la estructuración e implementación de modelos de trabajo flexible, que den una solución a lo que considera será una tendencia laboral, como lo es el trabajo semi-presencial y no presencial. Estos esquemas de trabajo flexible, añade, tienen plena validez y fundamentación legal, siendo más eficientes y menos engorrosos que la implementación del teletrabajo.

Así mismo, Guerrero manifiesta que las discusiones para la construcción de políticas públicas laborales eficientes y legalmente sostenibles deben tener un enfoque eminentemente técnico, y que el estado de emergencia económico y sanitario derivado del covid-19 ha evidenciado que no existe profundidad técnica y conceptual en quienes formulan las políticas públicas laborales en el país y tampoco una visión estratégica para solucionar los grandes retos que se tiene.

Por ejemplo, expresa que las circulares y decretos expedidos por el Ministerio de Trabajo durante el estado de emergencia generaron más confusión que soluciones, y que la narrativa inicial fue de amenaza de sanciones en contra de las organizaciones que tomaran decisiones laborales que paradójicamente la ley laboral contemplaba y permitía, y que resultaban útiles para soportar los cierres temporales de las operaciones de las empresas o la disminución de las mismas, derivadas del aislamiento preventivo obligatorio. “Se creó un esquema de fiscalización sin enfoque, lo que generó enorme conflictividad laboral en el país en una época que requería claridad y soluciones. Tarde se dieron cuenta de que son las compañías las que generan empleo formal”, explica.

Únicamente hasta mayo, y cuando el empleo formal ya se encontraba bastante golpeado, afirma que se inició con la estructuración de medidas que ayudaran a las empresas a soportar la complicada situación que atravesaban, como por ejemplo los subsidios para el pago de nómina derivados del PAEF y los subsidios para el pago de la prima de servicios derivados del PAP. Sin embargo, en su criterio, fueron decisiones tardías, puesto que para ese momento muchas organizaciones –debido a la grave afectación en la liquidez– tuvieron que terminar un sinnúmero de contratos de trabajo.

Así, de acuerdo con Juan Manuel Guerrero, las reformas laboral y pensional son urgentes y necesarias para el país. Sin embargo, aclara que hay que ser realistas. Abordar este tipo de problemáticas es totalmente antipopular, por lo que ve pocas probabilidades de que reformas reales de este nivel puedan ser llevadas a buen término en el Congreso de la República, más aún cuando es evidente el juego de intereses que en este momento se está manejando en el Congreso.

“Debemos ser creativos y operar con las herramientas jurídico-laborales que tenemos actualmente, darles soluciones reales a las empresas para impulsar su productividad y eficiencia, y de esta forma empezar a fortalecer nuevamente el tejido empresarial que permita recuperar la empleabilidad”, concluye el socio y director de Guerrero & Asociados.

juan.guerrero@guerreroasociados.com.co
www.guerreroasociados.com.co

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