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En la revisoría fiscal, más vale la seguridad que la policía

Más que un elemento de control, es el aliado estratégico para la toma de decisiones.

Jaime Jaramillo

Jaime Jaramillo

Operational Controller de Kreston RM

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febrero 23 de 2021 - 01:47 p. m.
2021-02-23

Del ejercicio de la profesión contable se tiende a creer que su función principal es llevar cuentas o disminuir el pago de impuestos, minimizando el rol protagónico que desempeñan los contadores en las empresas y en la sociedad en general como agentes generadores de eficiencia administrativa.

Particularmente, al hacer referencia a la función que cumplen los revisores fiscales es común pensar que su labor se limita a la aplicación de la normatividad y a la responsabilidad de cumplir un exceso de funciones que poco tienen que ver con su verdadera misión de asegurar y velar porque las empresas cumplan no solo sus objetivos financieros, sino siendo un aliado financiero estratégico.

“El papel del revisor fiscal es ser un asegurador, es decir, la persona que les asegura a los socios de una empresa que la información sobre la cual van a tomar decisiones para un periodo o para vigencias futuras es verdadera, razonable y fiable, que corresponde con las transacciones reales de la entidad”, comenta Jaime Andrés Jaramillo Suárez, contralor operativo de Kreston RM S.A., firma de servicios profesionales en contabilidad, auditoría y finanzas.

De ahí la importancia que tiene elegir al profesional idóneo, que esté en la capacidad de brindar una asesoría integral.

¿Esto qué significa? Que al contratar los servicios de un revisor fiscal se debe privilegiar a aquel profesional que, además de aplicar la normatividad, “tiene la expertise, el conocimiento y la capacidad de análisis del entorno industrial, de la actualidad económica, sabe de la normatividad internacional a nivel financiero, de aspectos tributarios, entre otros aspectos, de forma tal que les permita a las empresas y personas hacer más eficientes sus ingresos y cargas tributarias”, apunta Jaramillo.

Un profesional que suma

¿Le suenan escándalos financieros, fraudes y corrupción mediáticos como los de Interbolsa, y DMG entre otros tantos? Pues, muchos de estos renombrados casos han sido producto de no contar con la asesoría de profesionales del área contable que gracias a su experiencia, conocimiento y, sobre todo, juicio profesional permitan que los planes de la organizaciones lleguen a buen puerto, validando que la información es confiable, de manera que facilite la acertada toma de decisiones a empresas e inversionistas.

“Por ejemplo, no es lo mismo analizar una compañía que produce bienes a una que es prestadora de servicios, porque a quien va a invertir en una que produce bienes le interesan aspectos como con qué los produce, si la maquinaria es propia, si tiene un inventario rentable o qué participación de mercado tiene; mientras que con un prestador de servicios se busca más saber si su cartera es recuperable, qué tan competitivos son sus servicios, y qué capacidades tiene de generar valor y necesidad del servicio a prestar. Estos son temas que debe entender y analizar un revisor fiscal para poder enfocar su auditoría sobre lo que le interesa al inversionista”, explica el contralor operativo de Kreston.

Por eso, agrega, es determinante comprender que el revisor fiscal más que conocer la norma y ser el policía de cumplimiento, debe estar en la capacidad de saber aplicarla, para así poder dar unas buenas recomendaciones a nivel operativo, comercial y financiero a una empresa que le den la seguridad de conseguir un mayor nivel de inversión y estabilidad.

Pero, para lograrlo también es importante que dejen de asignársele funciones que no son coherentes con el ejercicio de su labor, como por ejemplo, creer que es tarea del revisor fiscal evaluar las labores de un empleado. Esto generalmente desencadena en pérdidas de tiempo, desgaste de personal, poca eficiencia del trabajo, alta probabilidad de cometer errores y que no se cumplan los objetivos reales de analizar la situación financiera de una empresa, si esta ha sido susceptible a fraude, a malversación de fondos, etc.

Por ello, contratar los servicios de un revisor fiscal o auditor debe ser una tarea rigurosa que permita elegir al profesional que no solo tiene el conocimiento técnico, sino la experticia, el manejo de herramientas tecnológicas, las aptitudes y habilidades a nivel personal, como la empatía, y que sepa aplicar ese entendimiento para agregar valor a la auditoría.

“En este entorno, todavía hay retos por superar como el permanecer actualizados y vigentes en el mercado; pero el principal para nosotros es hacer una disrupción del perfil del revisor fiscal como un profesional integral que no busca ser el policía de la empresa que ataca al asesor interno, sino el aliado estratégico que les ayuda a nuestros clientes a cumplir sus objetivos de manera legal, ayudándoles a crecer, a enriquecer el conocimiento y a asegurar el éxito”, sostiene Jaime Andrés Jaramillo Suárez, contralor operativo de Kreston RM S.A.

Y eso es lo que precisamente ofrece Kreston RM, un extenso bagaje de más de 30 años, con oficinas en Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla y Bucaramanga, desarrollando actividades en más de mil entidades de diferentes sectores, objetos sociales y conformación societaria, utilizando las mejores prácticas en contabilidad, auditoría y finanzas bajo altos estándares internacionales, calidad, calidez, cumplimiento y oportunidad.

Para saber más, visite: https://kreston.com.co/

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