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Facturación electrónica desde la nube, todo un Loggro

A octubre del 2020, todas las empresas deberán comenzar a facturar electrónicamente de manera obligatoria.

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noviembre 27 de 2019 - 11:53 a.m.
2019-11-27

Las PYMEs terminan el 2019 con un problema a resolver: la facturación electrónica. Aunque para algunas compañías grandes es tal vez un reto menor, es para la pequeña empresa una urgencia que desencadena angustia en sus dueños y gerentes, ya que son múltiples los interrogantes que surgen alrededor del tema y sus efectos venideros.

En un primer análisis, es clara la necesidad de actualizar los sistemas con los que operan muchas empresas en Colombia. Por ejemplo, aquellas que todavía soportan su operación en “Excel”, pronto notan que la herramienta no permite facturar electrónicamente, ni es autorizada por el fisco como un sistema válido en materia financiera.

Hay unas compañías un poco más avanzadas, ya cuentan con un software de facturación y contabilidad, pero detectan que su plataforma está “legada” –y al no estar conectada a internet—hace imposible enviar facturas electrónicas a la DIAN en tiempo real para su validación previa a su expedición (como lo exige la nueva normativa).

Incluso se presentan casos en el que el software con el que factura la PYME no es operado directamente por ésta, si no por un tercero contador, lo que hace imposible implementar una logística de facturación electrónica ágil (donde la empresa no depende del contador para emitir una factura electrónica).

Facturación electrónica sinónimo de oportunidad

La situación que viven las empresas colombianas han convertido el reto de la facturación electrónica es toda una oportunidad para que las PYMEs actualicen su software contable. A eso se le suma el abanico de posibilidades prácticas y eficientes que hay en el mercado con el que será posible resolver este escollo, el cual incluye un elemento adicional sobre el control al negocio que anteriormente no se tenía.

Eso se debe a que, durante años, los empresarios colombianos optaron por tercerizar el manejo de su software empresarial a los contadores. Esto ocurría ya que la concepción del software empresarial –históricamente– ha enfatizado lo contable en vez de lo administrativo, haciendo que las herramientas fueran complejas de operar y muy técnicas.

Es decir, los dueños de las compañías no querían tener que ver con dicha complejidad, y para evitar el susto de “descuadrar la contabilidad” preferían “no tocar el software” y más bien enviar records impresos o electrónicos mensualmente a su contador para su asiento en libros.

Al operar de esa forma, el sistema era cómodo para el empresario, pero al limitarse a unos pocos informes mensuales enviados por el contador, el dueño del negocio sacrificaba mucha de la visibilidad “en tiempo-real” requerida para manejar su empresa.

Con la llegada de las aplicaciones operadas por internet, bajo el esquema de “pago por mensualidad” o “Software como Servicio”, el mercado ya provee soluciones modernas e intuitivas, con el fin que el empresario se atreva a operarlas directamente, y de paso hacen más sencilla la gestión del contador.

Loggro, rompiendo paradigmas

LOGGRO es un software contable en la nube diseñado para que el empresario pueda operar su día a día de manera fácil pero poderosa: solo se requieren minutos de entrenamiento! En Loggro, una persona puede generar facturas electrónicas, enviar cotizaciones por mail, controlar su inventario, gestionar sus cuentas por pagar y por cobrar, y consultar decenas de reportes gerenciales en tiempo real, desde cualquier lugar con acceso a internet.

Mientras hace todo esto, este sistema automáticamente asienta lo que ocurre en la empresa en repositorios contables, que un contador experto puede consultar en-línea para generar estados financieros y enviar los reportes de ley a la DIAN, evitando multas.

Las empresas colombianas saben que la facturación electrónica es una obligación, pero con Loggro es posible verla como una gran oportunidad para que las PYMEs, al implementar herramientas modernas, den un salto tecnológico hacia una operación más eficiente, más formal, con un mejor acceso a la información y –como consecuencia— una operación más competitiva y rentable.