La minería le apuesta a la educación de los jóvenes colombianos

Las empresas de este renglón de la economía hacen una gran diferencia en las regiones gracias a que invierten en el futuro académico de sus habitantes

ANM

ACM

POR:
#Loquenosune
junio 04 de 2019 - 08:55 a.m.
2019-06-04

Según cifras estatales, en 2017 el 55,2 por ciento de los menores de 5 años del país estaba matriculado en Transición y la tasa bruta de cobertura en educación media era de 80,1 por ciento, mientras que la neta era de 42,8 por ciento. Sumado a esto, la deserción escolar se ubicó en 3,08 por ciento, es decir que de cada 100 niños que ingresaron al primer año de escolarización, solo 44 se graduaron de bachillerato.

Considerando esta situación, que se hace más palpable en regiones ricas en recursos naturales, pero que no cuentan con un fácil acceso a instituciones universitarias, las empresas del sector minero han basado parte de sus estrategias sociales en la generación de oportunidades para que jóvenes pertenecientes a comunidades de sus áreas de influencia puedan acceder a educación de calidad, que les permita mejorar el desarrollo de sus territorios, transformando de manera positiva a su familia y su entorno.

​De esta manera, empresas como Cerrejón, Grupo Prodeco, Drummond, Cerro Matoso, Continental Gold, Minesa y Carbocoque han implementado diversos programas de becas y otros incentivos económicos que buscan revertir la situación planteada.

Para comenzar, en La Guajira, departamento en el que de cada 100 niños que ingresan a Transición solo 5 acceden a la educación superior, becas, auxilios y otros programas creados por el sector minero han beneficiado en los últimos 30 años a cerca de 8.000 jóvenes.

Los datos de compañías del sector indican que en los últimos 15 años, más de 430 jóvenes de comunidades urbanas, rurales e indígenas de La Guajira, han recibido becas y auxilios de manutención para su formación profesional o técnica, en carreras como ingenierías, arquitectura, economía, administración, ciencias de la salud, educación, matemáticas, ciencias naturales y bellas artes, entre otras.

En el Cesar y el Magdalena, la industria minera también ha contribuido al desarrollo regional mediante la formación universitaria de jóvenes becados en diferentes carreras profesionales. Actualmente, gracias al sector minero, 73 jóvenes becados cursan actualmente estudios en instituciones reconocidas como Universidad del Norte, Universidad Nacional, Universidad de Pamplona, Universidad del Magdalena, Universidad Popular del Cesar y Universidad Francisco de Paula Santander, en su gran mayoría de estratos 0, 1, 2 y 3 egresados de colegios oficiales de los municipios del área de influencia de las compañías en esos dos departamentos.

Por su parte en el occidente antioqueño se han establecido becas de educación superior para universidades públicas y apoyos a estudiantes que ingresaron por su propia cuenta, pero que tienen problemas económicos para continuar con su formación. A la fecha, gracias a la industria minera se han entregado 33 becas de educación superior dirigidas a jóvenes bachilleres de municipios como Buriticá, Giraldo, Cañasgordas y Santa Fe de Antioquia. De ese total, 11 ya son profesionales graduados.

En búsqueda de talentos

Los beneficios de la industria minera también se han extendido a la provincia de Soto Norte, en el departamento de Santander. Allí, entre 2016 y 2018, ha habido un total de 71 jóvenes beneficiarios de becas pertenecientes a los municipios de California, Suratá, Matanza, Tona y Charta. De ellos, 10 ya son profesionales en Medicina, Química Ambiental, Ingeniero Mecánica, Ingeniería Industrial, Ingeniería Ambiental, Ingeniería Sanitaria e Ingeniería Civil.

Al noroeste del país, en las veredas de Pueblo Flecha, Puerto Colombia, Boca de Uré, Puente Uré, Torno Rojo, Centro América y La Odisea, del departamento de Córdoba, empresas del sector han entregado, entre 2014 y 2019, 96 becas, registrándose 83 becados activos, 10 graduados en carreras técnicas y tecnológicas, y 3 en carreras profesionales.

Otra de las regiones favorecidas con esta ayuda del sector minero es la provincia de Ubaté, compuesta por los municipios de Lenguazaque, Guachetá, Cucunubá, Tausa, Sutatausa y Ubaté, gracias a un programa que, en sus 5 años de existencia, ha otorgado 86 becas universitarias en Administración de Empresas, Psicología, Contaduría Pública e Ingenierías Industrial, Ambiental, Electrónica y de Sistemas. De este número, 3 ya se han graduado y hay 9 activos. Además, para el segundo semestre de 2019, está contemplado beneficiar a 15 estudiantes adicionales en las carreras universitarias de su preferencia.

A la par de estos esfuerzos privados, el Congreso de la República aprobó, a comienzos de diciembre del año pasado, el Presupuesto Bienal de Regalías 2019-2020 por 24,2 billones de pesos, el monto más alto desde la creación, en 2012, del Sistema General de Regalías.

De esta manera, el sector privado se constituye en un aliado estratégico del país para superar los indicies de educación, en donde, de acuerdo con el Gobierno nacional, se han hecho importantes avances, pero persisten rezagos relacionados con acceso, permanencia y calidad.

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