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Carlos Enrique Cavelier

De cerebros izquierdos y derechos

Existen categorizaciones usadas para entender el comportamiento humano y tener sentido de cómo relacionarse con las personas a nuestro alrededor.

Carlos Enrique Cavelier
Coordinador de sueños de Alquería
POR:
Carlos Enrique Cavelier

Existen categorizaciones usadas pedestremente para tratar de entender el comportamiento humano y tener sentido de cómo relacionarse con las personas a nuestro alrededor y en las organizaciones; algunos van por el horóscopo: claro tal es Piscis y por eso es líder; y aquél es Capricornio y por eso lo hace tan bien segundo.

Otras realmente más cercanas a la binariedad se basan en la ciencia. Una de ellas es la teoría de la pareja australiana Barbara y Allan Pease, a que a la manera de etólogos se hicieron famosos con un libro y un título muy divertido “Porqué los hombres no oyen y las mujeres no pueden leer mapas” y sus siguientes desarrollos.

La teoría no es determinísticamente binaria pues los cerebros de los géneros no se pueden tajar en dos, pero revierte a buena parte de la etología de los 80s que trata de explicar comportamientos humanos en la repetición de nuestros actuares el último par de millones de años cuando nos auto categorizamos como homínidos.

La esencia del comportamiento en la gerencia entre grupos de personas de diferentes habilidades intelectuales basadas en su orientación cerebral la formaron recientemente Leonard y Straus en un artículo seminal en Harvard Business Review en 1997: “Poniendo todo el cerebro de su compañía a trabajar”.

En él describen como los grupos afines de cerebros derechos por un lado, o de cerebros izquierdos por el otro, tienden a trabajar más cómodamente al ser más parecidos en lo que llaman el sindrome de clones confortables: allí todos piensan igual, la pasan bien, pero sus innovaciones y resultados son vagos.

Estos grupos homogéneos dejan sobre la mesa la enorme cantidad de valor de las discusiones abrasivas creativas y positivas cuando se ponen a trabajar los dos tipos de cerebros en equipo: izquierdos y derechos juntos.

Las personas con cerebros izquierdos tienden a ser más enfocados, analíticos, prácticos y activos en aspectos cuantitativos y detallados. Aquellas con cerebros derechos tienen a ser profundamente creativos y divagadores, altamente emocionales, dispuestos a romper esquemas y con creadores de grandes perspectivas.

Al igual que con la hipótesis de los Pease, no hay muros chinos entre los tipos de cerebros.

Aunque la combinación de estos puede ser a veces conflictiva, es al final verdaderamente mágica para el desarrollo y la obtención de objetivos en una organización. Hoy es un método ampliamente documentado llamado DISC (disculpas por el posible vínculo a sitios comerciales), basada en el trabajo del destacado sicólogo William Marston.

Pero no sobra el adendum de que un grupo de antropólogos (y lo uso de ejemplo extremo siendo uno de ellos) escriben un decálogo de ideas extraordinarias, con enormes dificultades para llevarlas a cabo.

Un grupo de ingenieros civiles con imaginación relativamente limitada para haber creado tales ideas las toma y en constante intercambio de ideas entre ellos y con los antropólogos las pone en ejecución a la perfección. Ahí se reitera la utilidad de la abrasividad creativa y positiva.

CARLOS ENRIQUE CAVELIER
​carlosenriquecavelier@gmail.com

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